El fracaso de las comparecencias de duartistas

24 noviembre 2016 | 11:47 hrs | Columna

Por Marco Antonio Aguirre Rodríguez

El nuevo formato para la comparecencia de los secretarios de despacho ya demostró que es un fracaso.

De nada sirvieron los leves cambios que se le hicieron, porque la intención de fondo es sólo permitir que los diputados locales se luzcan al hacer las preguntas, y nada más.

Hacen sus cuestionamientos, con doble sentido, con “jiribilla”, con tono altisonante, con un dejo de perdonavidas, con el desdén de quien se cree poderoso y magnánimo… con la actitud que quieran y puedan.

Los secretarios de despacho del gobierno de Javier Duarte los vieron preguntar y siguieron repitiendo lo que ya está planteado en el Informe de gobierno, contestando lo que quisieron, prometiendo cumplir lo que les pidieron, diciendo lo que quisieron.

Y los diputados, cuando no les tocaba lucirse, ni se aparecieron.

En fin, cada parte repitió el esquema que desde antes ya estaba.

El 15 de noviembre los noveles diputados de la actual Legislatura de Veracruz aprobaron muy ufanos y orondos lo que presentaron como las grandes modificaciones al formato de comparecencias; todos, absolutamente todos, le dieron el sí a la propuesta.

50 votos a favor.

Como la intención de esas modificaciones era que los secretarios de despacho ya no les robasen la atención pública en cada comparecencia, los diputados ponderaron una y otra vez que los funcionarios ya no podrían llevar grupos de acarreados, que se les estaba prohibiendo que hicieran promoción de su persona y que la seguridad del recinto legislativo quedaba en manos exclusivamente del cuerpo de seguridad de la Cámara de Diputados.

¡Hurra!.

Ya no llegarían las hordas de acarreados, ya no tendrían que pedirle permiso a los guaruras de cada funcionario para poder pasar, ya podrían ser ellos las estrellas del espectáculo.

Y sí, la función prosiguió.

Los funcionarios llegaron como siempre con un discurso en el que repetían lo que ya estaba anotado en el Informe.

Nadie, absolutamente nadie de los diputados preguntantes, hizo un análisis real de la información que se presentó.

Dos muestras de que los funcionarios del duartismo hicieron lo que se les pego la gana:

  1. Ramón Ferrari Pardiño, secretario de Desarrollo Agropecuario, no envío la información que le solicitaron sobre el destino de los apoyos a productores agropecuarios. Lo único que ocurrió es que Mariana García dará vista a la Junta de Coordinación Política, para que esta transmita el reclamo a la Contraloría del Estado y que ahí se apliquen “las medidas pertinentes”. ¿Cuáles medidas pertinentes?, a lo mejor decirle: Alfredo, ya no te portes mal, entrega la información.
  2. Irma Chesty, la coordinadora de Comunicación Social, que soltó su ya famosa frase de “No vengo a encubrir a nadie; ni llego a disfrazar errores”. En si mismo, esto es un reconocimiento de que en Comunicación Social hay a quien encubrir y errores que disfrazar. Pero Irma Chesty nunca descobijó a esos a los que no iba a encubrir, ni tampoco mencionó los errores que no iba a disfrazar.

En el caso de Irma Chesty, María Josefina Gamboa la amenazó una y otra vez de que la iba a acusar por mentir, pero eso no le hizo mella.

Y de que hubo errores que disfrazó Irma Chesty y que encubrió a quienes los cometieron, la muestra es que el 20 de noviembre reconoció que el proceso de transito a la televisión digital no se completaría porque no se compraron 4 transmisores.

Esto no estuvo en los informes a la Legislatura, ni tampoco le preocupó a los diputados preguntantes, quienes ni tocaron el tema.

¿A quién encubrió Irma Chesty?, ¿de quiénes fueron los errores disfrazados?. ¿De Alberto Silva, de Gina Domínguez, de Juan Octavio Pavón?.

En cambio si les preocupó el señalamiento de que Irma Chesty tuvo una empresa con la cual obtuvo contratos del gobierno del estado por varios millones antes de ser funcionaria de nivel medio en el mismo gobierno del estado.

Por cierto, ¿si le iba tan bien con la empresa porqué la dejó y volvió a ser empleada de gobierno?. ¿Acaso sólo fue una prestanombres a la que no quisieron seguirle dando contratos?.

Esa es la muestra de que los funcionarios sólo contestan lo que quieren.

Y la prueba palpable de que los diputados nada más quieren lucirse, está en el protagonismo mediático es la comisionitis que les dio.

Dos muestra de lo protagónico de los diputados y su comisionitis: Instalaron una comisión especial para el Plan Veracruzano de Desarrollo, ¿hacía falta?,  ¿no podían hacer el trabajo desde cada una de las comisiones?.

Pero el colmo del protagonismo fue con la “Comisión Permanente de Organización Política y Procesos Electorales”, de la cual fueron a hacer su “instalación legal” (¿qué es eso?) en las sede del OPLE. ¿Acaso quieren suplantarlo?, ¿no han entendido que su papel como legisladores es muy distinto?. Pero fueron y se tomaron la foto.

Así pues, si los diputados quieren generar un cambio real, de fondo, en la forma de operar de la Legislatura, primero deben dejar de lado el protagonismo –sobre todo el barato-, y después, comenzar a realizar un análisis de fondo del Informe de gobierno, comparándolo contra presupuestos y programas, para evaluar resultados y deficiencias, como debería de ser.

CRECE PRESUPUESTO DE GOBIERNO DEL ESTADO. El presupuesto del gobierno del estado de Veracruz para el 2017 se planteó en casi 102 mil millones de pesos, lo que representa un crecimiento del 3.5% contra la propuesta hecha para este ejercicio de 2016.

Clementina Guerrero, la titular de Sefiplan expuso que el presupuesto se elaboró  con la metodología presupuestal basada en resultados y el modelo propuesto por el Instituto Mexicano de la Competitividad (IMCO), además de se elaboró con la intención de cumplir con el Plan Veracruzano de Desarrollo 2016-2018, el cual está en discusión en la Legislatura local.

En el presupuesto correspondiente a este año se anotaron 5,199 millones para el servicio de la deuda, con un pago a capital del 1,831 millones y lo demás a intereses. ¿Cuál será el monto que se anotará para el pago de deuda en este año?.

XALAPA, CIUDAD ABIERTA. El próximo 28 de noviembre, llegará a Xalapa el Director General de Transparencia Mexicana, Eduardo Bohórquez López, para impartir la conferencia Sistema Nacional Anticorrupción, ventajas y dificultades, y para integrarse al Consejo Municipal de Ciudad Abierta, el primer organismo de su tipo en el país.

La conferencia será en el auditorio del IMAC, a las 11:30 de la mañana; en la misma el alcalde Américo Zúñiga Martínez será comentarista y estará moderada por la Directora de Pides Innovación, Marina González Magaña.

A través de este evento, el Ayuntamiento de Xalapa y Transparencia Mexicana buscan impulsar un nuevo modelo de compromiso y fortalecimiento institucional, a través de la promoción de la transparencia municipal bajo los principios de gobierno abierto y de mejores prácticas de gobierno.

El Consejo Municipal de Ciudad Abierta, el primer organismo de su tipo en el país, estará conformado por ciudadanos, académicos, representantes de asociaciones civiles y funcionarios públicos municipales y la Dirección de Buen Gobierno, quien realizará las actividades de Secretaría Técnica.

Este Consejo será un órgano de participación ciudadana y consulta, que promoverá en la capital veracruzana distintas políticas, objetivos, estrategias y acciones en materia de Gobierno Abierto.

SEBASTIÁN REYES, ESCUPIR PARA ARRIBA. El diputado Sebastián Reyes, quien renunció a Morena, escupe para arriba cuando dice que en ese partido se designa a candidatos por dedazo.

Si no fuera así como se hace la designación, si se hubiera utilizado un método meritocrático, o simplemente de lealtad o hasta de amiguismo, a él no le hubiera tocado ser diputado local.

Así que Sebastián Reyes es el menos indicado para criticar las formas de Morena, porque son las que le permitieron sacarse la lotería con una curul por dos años.

Ahora que de ser candidato o dirigente de partido, ¿qué méritos tiene?, ¿cuál es su preparación?. A ver, esos asesores que le pusieron, que le recompongan el discurso para que no siga escupiendo para arriba.