El enigm√°tico Gamboa

17 octubre 2017 | 10:43 hrs | Gilberto Haaz Diez

*De Flaubert: ‚ÄúEra tan corrupto que pagar√≠a por venderse‚ÄĚ. Camelot.

Suele Emilio Gamboa Patr√≥n (23 agosto-1950), senador de la Rep√ļblica, acomodarse siempre como mejor puede. Diputado federal cuantas veces ha querido, senador como se acomode, secretario de Comunicaciones y un tiempo el hombre que presumi√≥ ser la mano que meci√≥ la cuna de Miguel de la Madrid, cuando era su secretario particular y gritaba a los cuatro vientos que Carlos Salinas hab√≠a llegado por √©l, por eso, cuando Salinas lleg√≥ a Los Pinos le dio la secretaria de Comunicaciones y Transportes. Era el secretario particular del presidente m√°s oscuro que pari√≥ esta tierra mexica, el mismo que hoy en el temblor septembrino se le record√≥ cuando, apanicado, dec√≠a que no pasaba nada y no necesit√°bamos ayuda del extranjero, cuando el da√Īo era terrible. Gamboa es gente mal agradecida, un d√≠a de chistoso dio la lista de los presuntos aspirantes y suspirantes a la candidatura de la presidencia por el PRI, y jam√°s mencion√≥ al hijo de De la Madrid, Enrique de la Madrid Cordero, siquiera por cortes√≠a. Yo le conoc√≠ una vez, cuando llegaba auxiliando a Roberto Madrazo como candidato a la presidencia y en el WTC el tabasque√Īo ped√≠a el voto y o√≠a, o√≠a a los radiodifusores que all√≠ hab√≠amos sido convocados a lidiar con valor. Gamboa, conocido tambi√©n como la Boa Gamboa, tir√≥ unos rollos propios de √©l, rollos de enga√Īos. Conocedor de esos temas por haber sido poderoso secretario de Comunicaciones chore√≥ como pudo. Sucede que la ma√Īana de hoy, el diario Reforma (hay que comprar y¬† hacer que los diarios se conserven y sobrevivan, sin ellos las redes sociales no llegar√°n tan lejos) le exhibe trepando a un helic√≥ptero oficial y a un ujier cargando los palos de golf. Chulada de nene. Interrumpi√≥ un acto en el Campo Marte para que pudiera despegar a gusto, rodeado de militares. Por menos que eso en otro pa√≠s estuviera presentando su licencia en el Senado. Pero aqu√≠ no pasa nada, aqu√≠ se les envidia y se les aplaude, nadita de nada. Si no, vean el caso del secretario del socav√≥n, el otro in√ļtil llamado Gerardo Ruiz Esparza, que todo M√©xico ped√≠a su renuncia y el presidente volte√≥ para el otro lado. Al menos, hay que hacerle a Gamboa -que es un poco como Carvallo el malo, el veracruzano que visita mucho estas tierras y los Yunes no lo han atrapado-, que pague el vuelo y lo que cost√≥ moverlo al hermoso campo de golf, donde seguro presumi√≥ su poder, como lo ha hecho desde hace 30 a√Īos, que mama de la ubre de los cargos p√ļblicos.

 ESAS DE HOLLYWOOD

¬†Ten√≠a raz√≥n Marilyn Monroe, cuando dijo: ‚ÄúEn Hollywood te pueden pagar mil d√≥lares por un beso, pero solo 50 centavos por tu alma‚ÄĚ. Cierto. En ese sitio donde las pel√≠culas se subliman, existen m√°s depredadores que en ning√ļn lugar habitable o de cacer√≠a. Un poderoso productor, Harvey Weinsten, brot√≥ en las noticias de que encamaba a cuanta artista guapa pasaba por su entorno, o al menos les insinuaba. Conmigo todo, sin m√≠, nada, habr√° dicho el muy cr√°pula. Algunas optaron por vender caro su amor, como la Aventurera de Lara y salir en los grandes films. Otras, callaron, con la complicidad de muchos que supieron que ese gordis barb√≥n era calenturiento y cachondo y se las arrinconaba con o sin su consentimiento. Son tiempos que no se puede agredir a las mujeres. Los grupos del mundo condenan¬† todo y se te viene un alud que te sepulta. Como sepult√≥ a este gran productor y ahora la Academia le ha sacado tarjeta roja y ha sido expulsado de ese para√≠so llamado Hollywood, donde un d√≠a tambi√©n habitaron Ad√°n y Eva, en ese Para√≠so.

 LA OTRA BOFETADA

¬†Los artistas, los pol√≠ticos, todos aquellos que son gente publica, deben tener cuidado cuando se les entrevista. Si no aguantan vara, dense media vuelta y v√°yanse, y canten la de Luis Miguel: ‚ÄėY me ir√© con el sol cuando muera la tarde‚Äô, pero no arremetan contra quienes les entrevistan, porque eso luego sale caro. Eduardo Y√°√Īez le ha pegado un madrazo descomunal a un reportero de El Gordo y la Flaca, llamado Paco Fuentes. El Paco, todo adolorido, agraviado, ninguneado, y con un descont√≥n donde ni las manos meti√≥, se fue a los tribunales americanos, ya ven ustedes que all√° en Estados Unidos todo lo resuelven con los jueces. Ahora Y√°√Īez tiene que preparar la chequera y pagar 200 mil d√≥lares, que es algo as√≠ como 3 millones 600 mil pesos, valor de esa bofetada. Si no paga, tendr√° que meterse a la c√°rcel unos seis meses. Ni hablar, suele ser la vida as√≠.

¬†P√ČREZ REVERTE

¬†Los reporteros suelen ir y preguntar. Algunos son m√°s mandados que otros. Otros te ponen la entrevista sencillita, como para que patees el bal√≥n y metas el penalti casi sin portero, pero hay algunos, como este de Y√°√Īez, que te la ponen que la bilirrubina se te sube y la ira y el huamachito florece y la soga se revienta, entonces ah√≠, iracundo, sueltas el primer desocont√≥n como el Canelo, aunque luego te arrepientas. Le√≠ hace tiempo del afamado P√©rez Reverte, cuando iniciaba eso de las entrevistas. Lo public√≥ el diario El Mundo de Espa√Īa. Va:

¬†‚ÄúHace unos d√≠as, este peri√≥dico (El Mundo) premi√≥ a Arturo P√©rez-Reverte. Como agradecimiento, regal√≥ a la profesi√≥n period√≠stica un manotazo que el auditorio acept√≥ sin rechistar. Contaba el escritor que, cuando ten√≠a 16 y frecuentaba el diario La Verdad de Cartagena para ganarse alg√ļn d√≠a la vida como reportero, su jefe le pidi√≥ que entrevistara al alcalde, algo que le aterr√≥. As√≠ lo record√≥: ¬ęEl veterano me mir√≥ con mucha fijeza, se ech√≥ atr√°s en la silla, encendi√≥ uno de esos pitillos que antes fumaban los viejos periodistas, y dijo algo que no he olvidado nunca: ‘¬ŅMiedo?… Mira, chaval. Cuando lleves un bloc y un bol√≠grafo en la mano, quien debe tenerte miedo es el alcalde a ti’¬Ľ.

No todas las veces, ya ven esto.

Comentarios: haazgilberto@hotmail.com

*Esta es opinión personal del columnista