El Desarrollo Económico a terapia intensiva (Primera Parte)

10 mayo 2017 | 14:14 hrs |

Por Jesús J. Castañeda Nevárez

Hablar sobre el Desarrollo Económico y hacerlo en Veracruz, es hablar de la enfermedad en la casa de un enfermo grave al que no se le atina el diagnóstico y que se va agravando día a día, con riesgo de morir pronto si no se encuentra la cura.

Encontrar urgentemente la ruta para el Desarrollo Económico es el reto y la prioridad de todos, principalmente quienes dentro del gobierno trabajan justamente en áreas encargadas de ello. Estatales o municipales.

Desafortunadamente estamos acostumbrados a repetir esquemas y respetar paradigmas que hacen que: los errores se perfeccionan, pero no se corrigen. Lo que hicieron otros en el pasado, salvo algunas variantes lo repetirán los que llegan y sin ánimo fatalista, también los que siguen lo harán.

Por esa razón los funcionarios en turno siempre irán en búsqueda de la mejor fotografía y ésta es invariablemente con inversionistas extranjeros, empresas trasnacionales, marcas prestigiadas, empresarios de muchos ceros, etc., a quienes se les abren todas las puertas y se les brindan todas las facilidades, incluida la exención de impuestos, terrenos, infraestructura y muchas cosas más.

Y a las empresas locales se les aplica toda la normatividad y todas las trabas posibles. En parte por la arrogancia burocrática y otra parte por el desconocimiento de la importancia de las empresas locales en nuestro ecosistema económico.

En nuestro país el 99% de las empresas registradas formalmente están en el rango de la micro, pequeña y mediana empresa (mipymes), las cuales representan el 52% del PIB y el 78% de los empleos formales, por lo que, en términos prácticos, en 8 de cada 10 empleos formales que se generan en nuestro país, intervienen las mipymes. (Aplausos)

Esto demuestra que el hecho de ser una Mipyme nunca deberá considerarse una condición marginal, sino todo lo contrario, porque la estabilidad del tejido social descansa precisamente en la Mipyme. Y no únicamente como un modelo de negocios, ya que las funciones de algunas Mipymes van mucho más allá.

Por ejemplo, la tienda de la esquina, también funciona como:

Módulo de información. – que ayuda a los “fuereños” a ubicar los viejos domicilios que antes eran: Manzana 1 Lote 6 o “domicilio conocido”, pero también para ubicar a personas, ya que conocen a todos los del barrio por nombre y hasta por apodo.

Paramédico del barrio. – que atiende las emergencias para los cólicos, diarreas, dolores de cabeza, cortadas leves, etc.

Terapeuta. – que escucha a todos sus clientes y en ocasiones les obsequia algún consejo; pero principalmente como:

Banco. – que resuelve la necesidad más apremiante de las familias: El alimento diario. ¿Quién no compró alguna vez un litro de leche y 10 huevos con cargo a la libreta?

Lamentablemente muchas de esas Mipymes están en riesgo de extinción, porque son éstas las que resultan con mayor vulnerabilidad ante los cambios y exigencias que representa la globalización de la economía, pero también las políticas públicas en materia de impuestos, que significan una exigencia difícil de cumplir para las empresas dirigidas por personas mayores, pertenecientes a la generación análoga, las cuales enfrentan además el desafío de una nueva forma de hacer negocios en las que interviene activamente la tecnología y con ella se suma un nuevo lenguaje: firma electrónica, certificado de sello digital, pasword, correo electrónico, buzón tributario, factura electrónica, CFDI, XML, contabilidad electrónica.

En el padrón del SAT existen 59.5 millones de contribuyentes, de los cuales 34 millones son Asalariados; 23.5 millones son Personas Físicas y 1.9 millones son Personas Morales; y los Grandes Contribuyentes sólo son 30,334 (treinta mil trescientos treinta y cuatro), que representan el 0.052% del padrón total y son éstos quienes se sientan a la mesa con presidentes y gobernadores, los que no necesitan pedir audiencia y los que se llevan la mejor rebanada del pastel en todos los sentidos.

Y en tiempos de dificultad, tiempos de crisis, tiempos de emergencia por estallidos sociales, son estos grandulones los que toman sus maletas para abordar la primer lancha salvavidas antes de que el barco se hunda, lo que no sucederá nunca con quienes tienen una mipyme, que son los que siempre estarán dispuestos a todo para salvar su empresa, su patrimonio y también su patria. Gente a la que el gobierno debiera estar considerando seriamente y no darle el trato frío e indiferente que hoy le dan y que no se lo merecen. Ese es mi pienso.

Continúa . . . .

 

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