El conflicto de Huexca

El crimen perpetrado en contra del líder de Amilcingo, Samir Flores, afuera de su casa; es un suceso que borda en un escenario de luchas con apariencias justicieras

25 febrero 2019 | 8:36 hrs | | Jorge Miguel Ramírez Pérez

Por Jorge Miguel Ramírez Pérez

El crimen perpetrado en contra del líder de Amilcingo, Samir Flores la semana pasada afuera de su casa en esa localidad morelense; es un suceso que borda en un escenario de luchas con apariencias justicieras, que además tiene el ingrediente negativo de la confusión de los gobiernos, que se muestran perdidos por diagnosticar los hechos alrededor de la presa de Huexca; una inversión con muchas inexactitudes, y con costos por encima de lo que realmente representa la obra.

Obvio desde Calderón y pasando por Peña Nieto lo invertido tiene mala imagen. No lo que se esperaría en una construcción que busca aliviar el problema mayor de suministro de energía al país.

Esta obra tiene críticos gratuitos desde hace tiempo, principalmente por quienes no tiene alguna afectación, porque sencillamente el agua que se va a utilizar es agua concesionada hace tiempo a los usuarios de la Asociación del Rio Cuautla, la ASURCO, quienes legalmente son los que tienen interés jurídico.

Los demás son ejidatarios motivados por alguna indemnización de la nada, quienes son azuzados por intereses de tres tipos: los de las banderas radicales ligados a las insurgencias de las normales rurales, con orientación guerrillera; los chantajistas que embarcan campesinos con el señuelo de sacar dinero o forzar se les entregue dinero para obras fuera de los cauces institucionales, como el forajido y oportunista Arnulfo Montes Cué, que trae como gestor a Hugo Eric Flores, el súper delegado en Morelos, un tipo ambicioso sin formación moral que también quiere sacar raja del problema; y los ingenuos, o que le hacen al ingenuo, que oyen el canto de las sirenas que son los activistas disfrazados de ecologistas con acento de fuera, que especulan sobre presas solares y atómicas sin ninguna aportación concreta que no sea ponderar la negatividad y sobajar como inferiores a los mexicanos.

En ese coctel de mezquindades está en juego dejar la obra sin operatividad, sin cuentas claras para hacer reclamaciones a los que inflaron los costos, como un antecedente más, para que se tire por la borda lo que bien pudiera servir a los pobladores; que excesivamente serán consultados de algo que en honor a la verdad ni les va ni les viene. Porque finalmente si la consulta es adversa, ninguno está dispuesto a dejar de usar la electricidad que por cierto no produce Morelos pero si la consume.

Nadie de ellos tiene la razón pero todos se cuelgan de la luz.

Y en este año dedicado al Caudillo del Sur la ocasión se presenta ni pintada para reivindicar la nada, como factor y eje del chantaje que no requiere, sino ponerse sombrerudos y sacar mantas en contra de todo y a favor de esa nada, que eso sí, quiere todo y sin esfuerzo; rememorando una distorsionada leyenda de Zapata en la que se entiende un tipo atrabiliario, pero contradictoriamente en esa especie de patraña, aunque no lo crea: bueno.

Y se desatan las provocaciones con los grupos de choque quemando casillas, diciendo se torturados de la nada y México sin Secretario de Gobernación, porque la que tiene el cargo estorbando, debe vigilar su departamento de Houston para que no se quejen los vecinos de que no lo habita diario, desde que anda por acá.

Y si la consulta procede a favor con los que tengan cinco dedos de frente, entonces de todas maneras la lucha por la nada, sigue, porque ya hubo mártir.

En ese mar de enredos está la declaración de un improvisado Fiscal local, Uriel Carmona, sin profesionalismo o experiencia; y sin alguna prueba, en velocidad record, de solo unas horas, sin más espetó, que lo de Samir era un atentado del crimen organizado. ¡Zambomba!

¡Pobre México, desinformado de arriba abajo, es sujeto del vaivén de las ocurrencias y los intereses mas viles. Por favor hace falta que se pongan en su concepto y contexto, cada uno de los factores y se tome en serio el rumbo de la Patria.

 

Esta es opinión personal del columnista