El caso Odebrecht es una bomba de tiempo

23 octubre 2017 | 22:23 hrs | Javier Roldán Dávila

El viejo PRI se lo expropió a las ‘siete hermanas’, el nuevo PRI se amancebó con ellas

En días pasados, dijimos que el presidente Peña se encuentra dispuesto a echar mano de todas las artimañas a su alcance, con tal de que el PRI se conserve en Los Pinos, esto incluye el uso de los aparatos de Inteligencia para cuestionar la ‘honorabilidad’ de sus adversarios.

Sin embargo, justamente, el asunto de las filtraciones podría dar al traste con la estrategia del mexiquense y él y sus cercanos colaboradores, pasarían a convertirse en posibles damnificados políticos por estas prácticas devastadoras.

Los investigadores del caso del empresario brasileño, Marcelo Odebrecht, y su red de corrupción para allegarse jugosos contratos en diversos países de Latinoamérica, tienen en la mira a la administración peñista, en virtud de que existen sobrados elementos para considerar que el PRI recibió recursos del carioca en su pasada campaña presidencial.

Así las cosas, si el Tlatoani y sus generales tienen historias truculentas de sus rivales que irán sacando a la luz gradualmente, también es viable que de Sudamérica nos llegue información sobre parte de los actos licenciosos del peñato.

Por lo tanto, cualquier dato vergonzante sobre los frentistas o los morenos, será peccata minuta si se confirma lo que ya es un secreto a voces: don Enrique fundamentó su victoria electoral en 2012, en la recepción a mansalva de dinero ilegal.

¿Qué podría ser? ¿un video y/o un audio harto reveladores? ¿transferencias electrónicas para fondear los monederos Monex?

Ni hablar, quizá en el futuro adquieran especial significado, para los priistas, los versos de López Velarde: “El Niño Dios te escrituró un establo y los veneros de petróleo el diablo”.

*Esta es opinión personal del columnista