El apartheid y el muro de Trump

25 enero 2017 | 21:22 hrs |

El apartheid y el muro de Trump

La insoslayable brevedad

Javier Roldán Davila

La respuesta es a ritmo de Chico Che: los güeros con los mota, las güeras con la ‘coca’

Básicamente, el apartheid es un sistema en el que todo gira en torno a la segregación partiendo de aspectos raciales, o sea, no se permite la mezcla étnica, claro está, los satisfactores son para la clase dominante, que siempre es minoría…y blanca.

Con la construcción de un muro en la frontera entre México y Estados Unidos (idea que no es nueva, pero si retrógrada), el presidente Trump desea (en el fondo de su corazoncito), crear una sociedad ‘homogénea’ que tenga como modelo aspiracional al WASP (White, Anglo-Saxon and Protestant), o lo que es lo mismo: blanco, sajón y protestante.

Este es el arquetipo llegado en el Mayflower para fundar la primera colonia llamada Plymouth, pero con toda sinceridad, no eran justamente un prototipo de ciudadanos demócratas.

El asunto es que del año 1620 a la fecha, la emigración hacia los Estados Unidos evolucionó de tal forma, que convirtió al vecino país en lo que se define como ‘The Melting Pot’, o como se dijera acá en Mexicalpán de la tunas, un crisol de razas, en el cual lo valioso es, justamente, el mestizaje.

Al final del día, así como el cacareado muro de Trump dificultará el ingreso de trabajadores migratorios, de la misma forma impedirá el resurgimiento de la cultura americana, la segregación va en ambos sentidos.

Esperemos, por el bien de la salud mental del magnate, que nadie le cuente del origen africano del hombre.

Posdata: los francotiradores estudiantiles, por fin tienen un presidente con el que se identifican.

*Esta es opinión personal del columnista