EE UU ratifica ante el G-20 la guerra comercial contra China

La Cumbre de ministros de Finanzas del G20 en Buenos Aires exhibe las tensiones de la escalada arancelaria

21 julio 2018 | 16:54 hrs | El País

La guerra comercial est√° en su apogeo. Los ministros de Finanzas del G-20 reunidos desde este s√°bado en Buenos Aires evitaron palabras por fuera del protocolo diplom√°tico, pero la tensi√≥n entre EE UU, China y la UE lo sobrevol√≥ todo en el primer d√≠a de reuni√≥n. El secretario del Tesoro estadounidense, Steven Mnuchin, dijo en la previa que su pa√≠s espera “que China avance hacia un comercio m√°s balanceado”. No us√≥ el tono de amenaza constante que tanto gusta a su jefe pol√≠tico, Donald Trump, pero puso sobre la mesa la posibilidad de aplicar aranceles a la totalidad de los bienes chinos que cada a√Īo ingresan a EE UU, por valor de 500.000 millones de d√≥lares. Desde la UE, el ministro de Finanzas de Alemania, Olaf Scholz, pidi√≥ medidas que garanticen el libre comercio. “Las ganancias son mejores cuando colaboramos entre todos”, dijo a periodistas antes de la reuni√≥n con sus pares.

El escenario del comercio mundial cambi√≥ dram√°ticamente desde la √ļltima reuni√≥n de ministros de Finanzas realizada en Buenos Aires, en marzo. Las advertencias de EE UU hacia China y la UE son ahora una realidad y el desaf√≠o no es ya c√≥mo evitar una escalada sino c√≥mo administrarla. El Gobierno de Trump impuso a principios de mes un arancel del 25% a productos chinos por 34.000 millones de d√≥lares, a los que podr√≠a sumar otros 16.000 millones. Est√° en estudio adem√°s un impuesto de 10% a bienes valorados por 200.000 millones. Trump dijo el viernes que estaba “listo para ir por 500”, en referencia al d√©ficit comercial de 505.000 millones de d√≥lares que, seg√ļn sus c√°lculos, EEUU tiene con China.

Mnuchin no habl√≥ en Buenos Aires de la posibilidad de nuevos aranceles ni dijo que China “est√° robando” a EE UU, como asegura Trump. Dijo en cambio que su pa√≠s tuvo “muchas reuniones privadas” con China con el objetivo de alcanzar una relaci√≥n comercial “m√°s balanceada”. “Para nosotros el objetivo es vender m√°s bienes. La √ļnica restricci√≥n es por cuestiones de seguridad, pero tenemos un mercado muy abierto. Esperemos que China avance a un comercio m√°s balanceado”, dijo el secretario del Tesoro.

La cumbre servir√° a EE UU para tratar de sumar apoyos a su escalada con China, sobre todo entre los pa√≠ses del G-7, que a diferencia del G-20 re√ļne s√≥lo a econom√≠as desarrolladas. Puede que Mnuchin no encuentre lo que espera. La UE y Canad√° padecen las cosencuencias de los aranceles de EE UU al aluminio y al acero, lo que provoc√≥ medidas de represalia. El ministro de Econom√≠a de Francia, Bruno Le Maire, fue muy directo en su malestar hacia el Gobierno de Trump. “Hacemos un llamado a la raz√≥n a EE UU, a respetar las reglas multilaterales y a respetar a sus aliados”, dijo en declaraciones a AFP en Buenos Aires. “Estadounidenses y europeos son aliados. No podemos entender por qu√© nosotros, europeos, nos vemos afectados por el aumento de aranceles comerciales decidido por EE UU”, agreg√≥.

El G-20 incluye tambi√©n a grandes econom√≠as emergentes, como Brasil, China e India. El ministro de Finanzas de Brasil, Eduardo Guardia, dijo a periodistas que las tensiones comerciales sobrevolaron el inicio de las conversaciones. Y fij√≥ la posici√≥n que deben tener, a su entender, los pa√≠ses en dersarrollo en esta disputa. “Dijimos de manera transparente los temas que nos preocupan, La preocupaci√≥n com√ļn es que una escalada de las tensi√≥n no es positiva para el comercio mundial. Una econom√≠a m√°s abierta es mejor para nuestros pa√≠ses”, dijo Guardia.

El costo de la guerra comercial no es a√ļn cuantificable, pero el FMI ya advirti√≥ que las consecuencias se ver√°sn a mediano plazo. La titular del Fondo, Christine Lagarde, reiter√≥ en Buenos Aires que “en el peor escenario, las medidas [comerciales] actuales pueden tener un impacto de alrededor de 0,5 puntos [negativos] del PIB global” en 2020. Lagarde aclar√≥ que el FMI toma en cuenta el impacto de las “medidas anunciadas y en proceso”, pero que no “especula sobre lo que puede venir”.

Argentina propuso como pa√≠s anfitri√≥n del G-20, el primero de Am√©rica Latina que cumple ese rol, una agenda que discuta pol√≠ticas p√ļblicas en torno a los cambios tecnol√≥gicos que afectan al empleo y una apuesta por m√°s inversiones globales en infraestructura, adem√°s de una regulaci√≥n efectiva ante el fen√≥meno de las criptomonedas. Pero la guerra comercial se ha colado en el temario. La cumbre de marzo termin√≥ sin acuerdo, con un texto que llam√≥ a “seguir dialogando”. En eso est√°n ahora los ministros reunidos en Buenos Aires, y el Gobierno argentino tiene el desasf√≠o de coordinar eventuales consensos.