Duartistas ¿y la inseguridad?

2 abril 2017 | 19:32 hrs |

Por si acaso… 

ES PLAUSIBLE que el Gobernador Miguel Ángel Yunes Linares lleve a prisión a duartistas que saquearon al Estado provocando severo quebranto a las finanzas públicas. Es bueno que el ex Secretario de Seguridad, Arturo Bermúdez pague sus culpas –si le demuestran las atrocidades cometidas durante su mandato-, que Mauricio Audirac y Francisco Valencia, ex Secretarios de Finanzas y de Infraestructura y Obras Públicas, respectivamente, sean llevados a juicio y, no solo eso: si comprueban los delitos se les obligue a devolver lo robado mediante la aplicación de la ley de extinción de dominio; que Antonio Tarek Abdalá sea, finalmente, desaforado para que enfrente sus irresponsabilidades, lo mismo que otros diputados Federales y todos aquellos responsables de la debacle –se habla de al menos 9 en los días por venir-, sin embargo, la corrupción no es el único grave problema que afecta a los veracruzanos, y acaso el peor sea la inseguridad que a la fecha, solo en el mes de marzo rebaso las 130 víctimas, esto es, más de cuatro diariamente, y aunque el mandatario Estatal insiste en que se trata de choques entre grupos fuera de la ley por la disputa de plazas, el asesinato de la enfermera Lucía Guerrero Castelán, que fue encontrada tras casi una semana de haber sido secuestrada porque la familia no pudo pagar el rescate, no se circunscribe a un pleito entre delincuentes.

LA DAMA, ultimada de un balazo en la cabeza, se desempeñaba como enfermera del Hospital Regional de Misantla, y era esposa del excandidato a la alcaldía por el Partido del Trabajo, César del Ángel -homónimo del dirigente agrario detenido en Pacho Viejo-. Fue vista por última vez el viernes 24 cuando se dirigía a su trabajo en Misantla, y por su rescate los secuestradores pedían 2 millones de pesos que la familia no pudo reunir. El cuerpo de la infortunada fue localizado la madrugada del jueves a un costado de una brecha que lleva hacia el cementerio de la comunidad Puntilla Aldama, municipio de San Rafael. Pero ese no es el único caso: el pasado 6 de Febrero fue encontrada sin vida otra enfermera. Se trata de Velia Zavaleta Hernández, desaparecida desde el día primero de ese mes; su cuerpo fue localizado en una finca a un costado de la carretera entre las comunidades Arroyo Zarco y Úrsulo Galván, mientras que el vehículo que conducía estaba abandonado cerca de Puntilla Aldama, a la salida de la carretera federal 129 que comunica a Martínez de la Torre y San Rafael, donde vivía Zavaleta Hernández.

Esto es, los secuestradores se conducen con toda impunidad por las carreteras.

EN AMBOS casos, que por supuesto no es por la disputa de plazas, ni el Gobernador Miguel Ángel Yunes ni el Secretario de Salud, Arturo Irán Suárez Villa emitieron un comunicado para, por lo menos, ofrecer sus condolencias a las familias de las víctimas, no obstante que ambas trabajan en el sector salud del Estado, lo que demuestra la poca importancia que los trabajadores de Gobierno tienen para las autoridades en funciones.

INSISTIMOS, ESTA bien que se persiga y encarcele a los duartistas que cometieron atrocidades contra los veracruzanos, que saquearon el Estado y se enriquecieron a costa de los Gobernados, pero ese tema solo abona a los proyectos de Yunes Linares de cara a las elecciones municipales del próximo 4 de Junio, cuando pretende ganar el mayor número de alcaldías, incluyendo la que disputa su hijo Fernando Yunes Márquez en el puerto de Veracruz, pero no da certeza a la sociedad que vive con el Jesús en la Boca.

PERO EL Gobernador, se quiera o no aceptar, está tan preocupado persiguiendo a duartistas que se ha olvidado del factor seguridad que ha costado la vida, por ejemplo, al periodista Ricardo Monluí Cabrera el domingo 19 de Marzo, mientras que Armando Arrieta Granados, jefe de redacción de la Opinión de Poza Rica sigue luchando por su vida tras ser baleado la madrugada del miércoles 29 de marzo tras cumplir con su jornada. En ambos casos –al igual que en el atentado sufrido por Alan García Zúñiga, corresponsal de un diario porteño el viernes tres del mes pasado- se desconoce el nombre de los agresores, no existe ni una sola pista, y todos los grandes conflictos del Estado se buscan opacar con la detención de duartistas.

SE ENTIENDE que el Gobernador pretenda -dentro de sus proyectos políticos muy personales- hacer alcalde de Veracruz a su hijo Fernando, y que el próximo año busque llevar a la gubernatura a su otro heredero Miguel Ángel Yunes Márquez, y que él mismo, a base de meter duartistas en prisión, pretenda “treparse” a la Secretaría de Gobernación o a la de la función pública en caso de que Ricardo Anaya sea el candidato de la alianza PAN-PRD a la Presidencia y gane, finalmente, la máxima magistratura del País, pero no será, precisamente, descuidando la seguridad de los veracruzanos como logrará cosechar sufragios y cosechar aceptación social. Y es que en cualquier momento, a cómo van las cosas, algún empresario de peso u otra personalidad puede ser víctima de la delincuencia, y el mandatario no se la va a acabar. Que conste, no deseamos ningún mal a nadie, pero se están viendo cosas muy raras en Veracruz como consecuencia de ese vacío que en materia de seguridad se percibe.

NO ES común que elementos de la policía Federal, sin dar aviso al Estado, procediera al rescate de dos secuestrados en Xalapa, muriendo dos presuntos delincuentes. En este, a diferencia de otros hechos, las víctimas fueron rescatadas con vida, pero queda claro que en la capital del Estado ya se percibe la misma delincuencia que en la región de Poza Rica, Córdoba, Orizaba y el sur del Estado, lo que no abona a la credibilidad de las autoridades.

POR ELLO reinsistimos: que bueno que se capture a duartistas que violentaron la ley, sobre todo en materia financiera mediante el saqueo de las arcas públicas, pero que malo que el tema tenga un sesgo electoral, en tanto Veracruz, un día sí y el otro, también, se debate en sangre sin que, aparentemente haya solución a corto plazo, y todo por esa ambición de poder que ciega a los que gobiernan y soslayan los verdaderos conflictos que aquejan a los gobernados. Así de simple. OPINA carjesus30@hotmail.com

*Esta es la opinión personal del columnista.