Domingo Muguira Revuelta, encabeza la clase empresarial de Córdoba, Veracruz y México

19 septiembre 2016 | 14:31 hrs |

Por: Emilio Gonzalez Gómez

Domingo Muguira Revuelta, encabeza la clase empresarial en Córdoba, Veracruz y México. Hombre de Mundo, pero apasionado de los negocios y la política. Es uno de los inversionistas que creó empresas para generar riqueza y empleo en la zona centro. Contribuyó a la construcción de la nación en los siglos XIX y XX, por ello aparece entre los 200 nombres emprendedores y destacados del país.

En la página 559 del volumen II localizamos la biografía de Domingo Muguira Revuelta, a quien reconocen por el éxito de su compañía Cafetalera Sanroke, como exportadora de productos y de tecnología para el proceso del café; y comparte el volumen con nombres como Juan Sánchez Navarro, Eugenio Garza, Carlos Slim Helú, Roberto Hernández, y familias como los Vázquez Raña, los Salinas, los Sada, los Vargas, los Zambrano.

Muguira Revuelta comparte la distinción con otros veracruzanos como: Ignacio De la Llave, Rafael Martínez de la Torre, Pablo Díez Fernández y la familia Cházaro que se asentó en Tlacotalpan en el siglo XIX; mientras que del siglo pasado también fueron incluidos los banqueros veracruzanos Roberto Hernández Ramírez y Aníbal de Iturbide Preciat, así como la familia Chedraui Caram.

“200 Emprendedores Mexicanos” es un texto de consulta indispensable sobre la historia empresarial de México, útil para inversionistas, industriales, ejecutivos, estudiantes y todo aquél que quiera conocer mejor a su país y aprender de quienes convertieron sus sueños en realidad. Es así como el empresario nacido en Escamela, municipio de Ixtaczoquitlán, es considerado uno de los empresarios más destacados de Veracruz y la costa del Pacífico.

Fundador y dirigente del Grupo Sanroke ha posicionado a su empresa en el liderato del ramo cafetalero en el mercado nacional, y se ha abierto paso exitosamente a nivel internacional. Se le reconoce como un hombre tenaz que ha enfrentado múltiples circunstancias desfavorables para su negocio y a pesar de ello, con base en un buen liderazgo y estrategias definidas, su compañía ha salido avante y continúa en crecimiento.

A continuación, le presentamos una síntesis de la biografía publicada en el volumen II dedicado a los personajes del siglo XX, escrita por César Alejandro Salinas Márquez, historiador egresado de la UANL, actualmente investigador en proyectos privados de carácter cultural, con publicaciones como ‘Paisaje sobre Monterrey’.

Domingo Muguira Revuelta nació el 17 de febrero de 1939 en el estado de Veracruz. Sus padres fueron Manuel Muguira y Felicia Revuelta, quienes procrearon doce hijos, siendo Domingo el séptimo de ellos. Pasó su infancia en Veracruz, al lado de su padre, quien era comerciante de café. A los doce años, Domingo Muguira se trasladó a Chiapas para estudiar la secundaria, regresando a su hogar tres años después. Su estancia en la casa de sus padres fue momentánea, ya que el joven quiso probar suerte por cuenta propia y, tomando consigo 150 pesos, salió de su hogar.

De inmediato consiguió su primer empleo, en un negocio de café en Escamela, pero sus inquietudes los hicieron viajar al poco tiempo a Tampico donde comenzó a trabajar en una embotelladora, donde su sueldo era de cien pesos, además de las comidas. Su estancia en Tamaulipas se tornó de pronto peligrosa, cuando el huracán Hilda azotó la zona en septiembre de 1955, el cual pudo terminar no sólo con sus metas de abrir su propia empresa, sino con su propia vida, Muguira fue rescatado por los marines de Estados Unidos que acudieron en auxilio de los damnificados.

Dos años después, en 1957, Muguira regresó a Chiapas para trabajar en Cafés Zardaín, una empresa en la que su padre era accionista. Ese periodo de vida, fue a decir del propio Domingo, una parte fundamental en su aprendizaje del negocio del café, pues aunque su padre se había dedicado durante años a este ramo, él nunca había estado tan cerca de la producción, comercialización y exportación del grano.

El año 1970 fue un parte aguas en la vida de este empresario. Luego de desarrollar suficiente experiencia se estrenó como empresario en Chiapas, al dirigir su propia empresa, llamada Compañía Cafetalera Sanroke. Los inicios de la empresa fueron difíciles, pues tenía que competir con otras que ya tenían arraigo importante en el país.

La estrategia de crecimiento de la nueva compañía cafetalera incluía tres vertientes: reducir los costos de traslado de los productos para la venta nacional y de exportación, moviendo a las empresas necesarias a los puntos más recomendables; modernizar las plantas y los métodos de producción con tecnología de punta; y gestionar con las autoridades la creación de una mejor infraestructura que sirviese para dinamizar el sector económico.

En 1981, cuando la empresa desarrolló el proceso de descafeinado, procuró que esta nueva tecnología fuese aprovechada eficientemente. Por tal motivo, la fábrica se trasladó de Chiapas a Córdoba (constituyéndose como la primera de este tipo en América Latina), pues de esta forma el puerto le quedaba a poca distancia. En la actualidad, la empresa no solamente exporta sus productos, sino también la tecnología que ha desarrollado para el proceso de café.

Cabe destacar que, con el fin de incentivar el desarrollo industrial de la zona, Domingo Muguira comenzó a realizar gestiones con los gobiernos para la creación de la infraestructura necesaria para las actividades económicas. Ello lo llevó a conocer a las figuras más importantes de la política del país, con quien compartió sus proyectos, asegurándoles el apoyo de la iniciativa privada.

El Grupo Sanroke se compone de marcas entre las que destacan: Café Los Portales de Córdoba, Café Declase, La Consentida, entre otras. Sus productos constituyen una amplia gama de opciones, pues además del café en todas las presentaciones (mezclado, mezclado sin cafeína, regular, sin cafeína, orgánico y capuchino), incluyen también aceite de oliva y seis tipos de salsa. La productividad de dicho grupo fue en aumento durante las últimas décadas y, desde 1974, permitió que Sanroke sea líder del mercado.

Sanroke cuenta con fincas ubicadas en zonas propicias para el cultivo del café en el Golfo de México, programando las cosechas según las presiones del mercado internacional, del cual dependen las directrices que toma Sanroke cada año. A decir del propio empresario, los próximos años serán benéficos para la actividad cafetalera y azucarera.

Tiene fábrica donde se realiza el descafeinado del café, con base en uno de los procesos más modernos a nivel mundial, y con el uso de tecnología de punta. En la misma planta se lleva a cabo el tostado del café y se elabora el café instantáneo. El grupo también cuenta con una factoría en donde se refina la cafeína. Para una distribución más eficaz se han creado cinco gerencias en las principales ciudades donde se comercia el café: Distrito Federal, Guadalajara, Monterrey, Córdoba y Mérida.

Sanroke también ofrece el concepto de servicios de café para su venta en cualquier ciudad del país, instalando todo el equipo indispensable, garantizando el abasto de café con asesoría y mantenimiento técnico a las cafeteras. A través de esta modalidad de particulares, diversos grupos pueden iniciar un negocio en comodato con la empresa.

Asimismo, ofrece la venta de café a granel, con la intención de que el cliente pueda procesarlo o comercializarlo bajo su propia marca y presentaciones, poniendo un abanico de posibilidades de negocio a disposición de las pequeñas empresas.

La exportación es otro tema a destacar. Desde su visita en 1960 a Cantabria, España, Domingo Muguira procuró amistades, de las cuales logró establecer contactos comerciales en la Península Ibérica, en donde comenzó a vender sus productos algunos años después, especialmente el café tostado para estar al nivel de las exigencias del mercado mundial; la compañía se ha esforzado por alcanzar las metas más altas de calidad, siendo una prueba de sus logros la certificación con la norma ISO 9001:2000.

Con ello, el grupo Sanroke se abrió paso con éxito en el mercado mundial, traspasó fronteras hasta lograr comercializar los productos en países de cuatro continentes: América, Europa, Asia y Oceanía.

Hoy, las marcas de la compañía son de clase mundial, y exportadas principalmente a Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Japón, Singapur, Israel, Arabia Saudita, Rusia, España y China.

“La suerte de la vida se fundamenta en el trabajo”, es tan sólo una frase de muchas más que podrían resumir la fórmula en que ha sustentado el éxito de Domingo Muguira, quien ha logrado hacer de un pequeño negocio cafetalero la empresa cordobesa de alcance mundial.

Al que madruga Dios lo ayuda, y así lo hizo Domingo Muguira Revuelta desde entonces, por ello, su carrera es un ejemplo para las nuevas generaciones que buscan ser personas exitosas en la vida.