¡Doloroso final! Falleció el niño cubano al que le extirparon un tumor facial de 4,5 kilos

La familia Zayas donará los restos de su hijo a la investigación médica, con la meta de aprender más sobre la poco conocida displasia fibrosa poliostótica que padeció Emanuel desde los dos años

21 enero 2018 | 8:10 hrs | El Nuevo Herald | Mundo

Todas las esperanzas se habían cifrado en la vanguardia de la medicina en Miami, porque en su natal Cuba, era difícil encontrar tratamiento para extirpar el tumor del tamaño de una pelota de baloncesto que sofocaba el rostro de Emanuel Zayas.

La remoción de ese monstruoso tumor de 10 libras, durante una prolongada cirugía en el Hospital Infantil Holtz, del Jackson Memorial, resultó exitosa. Pero unos días después, su condición se deterioró con insuficiencia renal y pulmonar, dolencia que no pudo contenerse en la unidad de cuidados intensivos.

El niño de 14 años falleció en Miami la noche del viernes, informaron sus médicos y familiares. Y al saber de su muerte, la tristeza se extendió, como heladas lágrimas, en las redes sociales, donde tantos siguieron sus pasos de la desesperación al ánimo.

El doctor Robert Marx, jefe de cirugía maxilofacial del Sistema de Salud de la Universidad de Miami, el principal médico responsable de su cuidado, anunció en un comunicado que la familia Zayas donará los restos de su hijo a la investigación médica, con la meta de aprender más sobre la poco conocida displasia fibrosa poliostótica que padeció Emanuel desde los dos años.

“Después de visitar a Emanuel anoche y observar un rayo de esperanza por los reflejos pupilares y el tono muscular facial, esta mañana me informaron que empeoró gravemente”, escribió el cirujano. “Me entristece el hecho de que lo estamos perdiendo y que aparentemente el estrés fisiológico de la cirugía fue demasiado para superar su comprometida anatomía. Nuestras esperanzas de salvar su vida, y con ello permitirle una mejor calidad de vida, no se han consumado”.

Si bien el tumor era benigno, amenazaba con sofocarlo. Le costaba trabajo respirar al oprimirle la traquea. Además, estaba mal nutrido, porque se le dificultaba comer y tragar.

“Le amenaza la vida por el peso”, declaró Marx antes del procedimiento. “Si no se hace nada le pudiera fracturar el cuello”.

Emanuel y sus padres, Noel Zayas y Melvis Vizaino, ambos pastores de una iglesia evangélica en Santa Clara, vinieron a Miami el 27 de noviembre con una visa humanitaria, luego de que misioneros de la organización Reel Life International que conocieron al niño en Cuba presentaron su caso a Marx, quien ha acumulado experiencia en la remoción de tumores faciales de gran tamaño.