¿Disuadir a delincuentes?

6 febrero 2018 | 9:53 hrs |

Por Filiberto Vargas Rodríguez

Prefacio.

Como bien lo anticipó la presidenta del DIF municipal de Zongolica, Alma Rosa Landa Rincón, la dotación de leche “echada a perder” de parte del DIF estatal, no sólo llegó a la zona serrana del centro de Veracruz. *** Este lunes el director de Protección Civil en Minatitlán, Guillermo Hernández Urbina, informó que tras la revisión de las despensas y artículos suministrados por la administración estatal a través del programa “Veracruz comienza contigo”, se detectó que había productos cuya caducidad había vencido. *** “Al momento de transportarlas, una de las cajas se cayó y se abrió; ahí detectamos que la leche había caducado. No sólo eso, también observamos que muchas de las despensas estaban incompletas”, explicó el servidor púbico. *** Las despensas llegaron la semana pasada y estaba prevista su distribución a partir del martes en la zona rural. Sin embargo, el alcalde Nicolás Reyes Álvarez ordenó la suspensión de la entrega así como su devolución a las autoridades estatales. *** Desde el gobierno estatal les informaron que acudiría “gente de Salud” con nuevas despensas para cambiar las que se reportaron como incompletas y caducas. *** ¿Y el DIF estatal? No ha dicho “esta boca es mía”. *** ¿Y la Fiscalía? ¿Y la Contraloría? ¿Y por qué el gobernador –que presume que no rehúye los temas “delicados- no ha hablado de estos casos? *** No es un tema del que le interese hablar, pues pone en entredicho la labor de su gobierno y, en consecuencia, le pega a su candidato, o sea, a su hijo.

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En el momento en que se formalizó la integración del “Grupo de Coordinación Veracruz”, para la atención de los temas de seguridad en la entidad, con la participación de los mandos de las fuerzas federales (Ejército,  Marina y Policía Federal) y las autoridades estatales, quedó establecido que el vocero de ese grupo sería el Gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunes Linares.

En virtud de que había sido uno de sus temas más recurrentes durante su campaña (el de la inseguridad) Yunes Linares acogió esta responsabilidad con especial entusiasmo.

Las reuniones del grupo de Coordinación Veracruz se realizan al menos una vez por semana y ha sido en este gobierno estatal en el que se instituyó que al final de la reunión se ofrezca una conferencia de prensa para dar a conocer el balance de la “guerra contra la delincuencia”.

Yunes Linares, por supuesto, nunca esperó que las cosas se complicaran tanto. Asumía que iba a conseguir “la paz de los veracruzanos” en escasos seis meses y ya se veía exclamando: “¡misión cumplida!”.

Luego de 14 meses de gobierno, tras romper todas las marcas negativas en materia delictiva, el gobernador de Veracruz tiene claro que no va a conseguir lo prometido y, por lo tanto, ha decidido modificar la estrategia.

Por lo pronto ha conseguido que los mandos federales “le pierdan el miedo” a las grabadoras y que salgan también a defender las labores en contra de las bandas delictivas.

En ese entorno, el comandante de la Sexta Región Militar, Juan Manuel Rico Gámez, salió a señalar que gracias a la presencia de soldados en algunos municipios del estado (y puso como el ejemplo más reciente a Xalapa), se había logrado “disuadir” a los grupos delictivos y se había registrado una significativa reducción de hechos de violencia.

Puede ser cierto, pero eso no resuelve el problema. Sólo pospone su solución.

Valga aclarar que ya hacía rondines la Policía Militar en Xalapa cuando se suscitó el tiroteo en el bar La Bartola, en el que perdieron la vida dos personas y cuatro más resultaron heridos. Nadie ha sido detenido por ese caso.

En Coatzacoalcos, otro sitio que ha sido copado por policías federales, soldados y marinos, la violencia no cesa.

La noche del domingo en Coatzacoalcos, varios sujetos emboscaron y asesinaron al hijo de Jorge Bumas, líder de la CTM del municipio de Nanchital. Además fueron heridas otras dos personas, una mujer y un hombre, producto de las balas perdidas durante el atentado.

Édgar Bumas, conocido como “El Chino”, hijo del dirigente obrero, viajaba en una camioneta tipo Jeep por el malecón de Coatzacoalcos y era perseguido por varios sujetos en un vehículo “Kia” color negro.

En la huida, “El Chino” impactó su camioneta contra un muro y alcanzó a salir de la unidad, pero fue alcanzado por las balas de los sicarios.

Minutos más tarde llegaron elementos de la Policía Ministerial, de Seguridad Pública, así como de soldados del Ejército Mexicano.

Nunca dieron con los responsables.

La síndica del ayuntamiento de Coatzacoalcos, Yazmín Martínez Irigoyen, reveló que la autoridad municipal no ha tenido contacto alguno con la Gendarmería federal, ni con los mandos de Seguridad Pública o la Fuerza Civil. “Sólo los elementos de la Secretaría de Marina mantienen contacto con el Ayuntamiento”.

Y así no hay forma de detener la violencia.

La mañana de este lunes, en la comunidad La Lajilla de Jamapa, fue encontrado el cadáver de un hombre; el cuerpo mostraba huellas de violencia.

Y en Córdoba, municipio al que también se han enviado miembros del Ejército, la tarde del lunes dos sujetos asesinaron a un joven de 28 años de edad, empleado bancario, en la avenida 18 entre las calles 17 y 19 del barrio de San Pedro.

Después del ataque, acudieron a ese sitio, efectivos de la Policía Estatal, de la Fuerza Civil, de la Policía Ministerial y soldados, quienes acordonaron el lugar y se dieron a la tarea de buscar a los responsables, sin éxito.

También cerca de Xalapa, en Palo Gacho, municipio de Emiliano Zapata, fue localizado el cuerpo sin vida de un hombre, con un tiro en la cabeza, y en Cosoleacaque fue asesinado a tiros un taxista frente a su domicilio.

En la lógica del comandante de la Sexta Región Militar, si sus elementos no hicieran rondines, las cosas estarían aún peor.

Pero a final de cuentas no es este el ambiente que los veracruzanos desean. Saben que los militares no pueden quedarse todo el tiempo y no perciben mejoría en las policías locales.

Algo no está funcionando bien. No importa que quien salga a decir lo contrario sea el gobernador, o un comandante del Ejército.

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Epílogo.

Cada día se hace más evidente la ausencia de Cuitláhuac García, el precandidato de Morena, PT y PES al gobierno de Veracruz. Su desinterés sólo se explica por la falta de contenido en su discurso y la dependencia total a la imagen del precandidato presidencial Andrés Manuel López Obrador. Esta ausencia del candidato de Morena perfila una contienda parejera entre Pepe Yunes (PRI, PVEM) y Miguel Ángel Yunes Márquez (PAN, PRD, MC). *** ¿Transparencia y combate a la corrupción? Podría el gobernador empezar explicando qué sucede en el reclusorio La Toma, de Amatlán de los Reyes. Familiares de los internos denuncian que el director Valentín Hernández Santiago, así como 15 custodios, les cobran por permitirles hacer visitas y los extorsionan, pues en caso de no pagar una “cuota”, los amenazan con tomar represalias contra los reos. *** ¿Dónde está el cambio?

filivargas@gmail.com

*Esta es opinión personal del columnista.