¿Director de Facebook será el sucesor de Trump?

Zuckerberg no ha sido capaz de evitar lo que se ha convertido en un segundo trabajo a tiempo completo: gestionar una serie de crisis políticas

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15 octubre 2017 | 10:08 hrs | El Financiero

Técnicamente hablando, Mark Zuckerberg está bajo licencia por paternidad. A finales de agosto, su esposa Priscilla Chan dio a luz a su segundo hijo, una niña. Pero aunque el director ejecutivo de Facebook Inc. se ha mantenido alejado de la oficina, no ha sido capaz de evitar lo que se ha convertido en un segundo trabajo a tiempo completo: gestionar una serie de crisis políticas.

A principios de septiembre, Facebook reveló que vendió unos 100 mil dólares en anuncios políticos durante la elección presidencial de EU de 2016 a compradores que, más tarde supo, tenían conexión con el gobierno ruso. El legislador republicano Richard Burr y el demócrata Mark Warner, quienes presiden el Comité de Inteligencia del Senado estadounidense, han dicho que están considerando una audiencia, en cuyo caso Zuckerberg podría ser llamado a declarar.

Mientras tanto, el fiscal especial Robert Mueller tiene a Facebook bajo la mira en su investigación sobre la colusión entre el gobierno ruso y la campaña de Donald Trump. El 21 de septiembre, Zuckerberg dijo que la compañía entregaría los citados anuncios al Congreso y haría más para limitar la interferencia en las elecciones en el futuro.

Facebook reconoce que ya ha entregado archivos a Mueller, lo que sugiere, en primer lugar, que el fiscal especial tenía una orden judicial de registro y, segundo, que Mueller cree que en la plataforma de Zuckerberg ocurrió algo irregular.

Estas investigaciones complican los esfuerzos de Zuckerberg para apuntalar el respaldo a Facebook tras una amarga elección en EU. Aun cuando la empresa disfruta una rentabilidad récord (su valor de mercado se ha más que duplicado desde 2015, a 500 mil millones de dólares, haciendo a Zuckerberg la quinta persona más rica del mundo), la red social enfrenta críticas por su papel en la distribución de propaganda pro-Trump durante las elecciones y contribuir a la polarización. El 14 de septiembre, ProPublica informó que había logrado comprar publicidad dirigida a usuarios que citaban entre sus intereses el antijudaísmo.

Facebook cambió su sistema de publicidad para evitar compras similares, pero el episodio da más munición a los críticos que temen que la compañía concentra demasiado poder con muy poca supervisión. Alrededor del mundo, el sitio hace frente a agresivos reguladores antimonopolio y gobiernos suspicaces de su poder y del tratamiento que da a los datos del usuario.

La idea de ajustarle las riendas se ha extendido también a EU, en el marco de una reacción regulatoria más grande contra Silicon Valley. Zuckerberg se ha vuelto un apetecible blanco tanto para demócratas liberales, que lo ven como un monopolista canibalizador de medios, como para republicanos nacionalistas, que ven una oportunidad para oponerse a la empresa que mejor encarna la globalización en la era digital.

LA GIRA

Desde enero, Zuckerberg ha estado viajando por su país en lo que parece un intento para combatir esas percepciones. El trayecto, organizado en parte por David Plouffe, otrora director de campaña de Barack Obama y hoy jefe de políticas e incidencia de la organización filantrópica de Zuckerberg, está siendo documentado por un exfotógrafo presidencial de Newsweek. La mayor parte del tiempo el directivo está acompañado por guardias de seguridad privada que parecen agentes del servicio secreto.

El enfoque de estas acciones, y la gente que Zuckerberg ha contratado para orquestarlas, han hecho que muchos sospechen que podría estar haciendo algo más que mejorar su imagen. Además de Plouffe, Zuckerberg contrató a varios altos exfuncionarios de la Casa Blanca de Obama y al encuestador de Hillary Clinton. El año pasado pronunció una especie de discurso con tinte electorero en Harvard y declaró que ya no es ateo. Lo más revelador, según algunos, es que a fines de 2015 se propuso cambiar el acta constitutiva de Facebook para permitirle mantener el control en el caso, totalmente hipotético, desde luego, de postularse a la presidencia (la medida fue objeto de una demanda judicial colectiva).

Desde que comenzó su licencia de paternidad, Zuckerberg también ha recaudado fondos para las víctimas de los huracanes Harvey e Irma, anunció una inversión de 75 millones de dólares en una nueva iniciativa mundial de salud y encabezó una campaña para proteger el programa de Acción Diferida para los llegados en la infancia, para que los ‘dreamers’ puedan quedarse en EU. El renovado compromiso político de Zuckerberg ha sido tan extremo que en una noche de agosto, presumiblemente mientras la bebé dormía, discutió con diversos usuarios antiinmigrantes durante varias horas en Facebook.

La explicación más popular de toda esta politiquería, compartida por algunos miembros de la administración Trump, es que Zuckerberg está explorando si busca la nominación presidencial demócrata en 2020.

“Sería formidable si se postulara”, dice Alex Conant, un estratega político republicano que anteriormente se desempeñó como director de comunicaciones para la campaña presidencial del senador Marco Rubio. “Es como si, hace 50 años, el editor del New York Times se lanzara como candidato. Excepto que Facebook es aún más poderoso de lo que fue jamás el Times”. Una encuesta realizada en julio por Public Policy Polling puso a Zuckerberg en empate con Trump en una hipotética contienda electoral.

Zuckerberg niega que se esté postulando y la especulación parece molestarle. Pero admite que muchas de las cosas que ha hecho pueden tener un viso político, al menos desde cierto punto de vista cínico que él no comparte.

Link de la nota: http://www.elfinanciero.com.mx/bloomberg-businessweek/sera-mark-zuckerberg-el-sucesor-de-trump.html