Dignos de examinarse

6 noviembre 2018 | 20:25 hrs | El Tlacuilo | Marcos Cruz Morales

LAVADEROS 7 nov 18

DIGNOS DE EXAMINARSE

Es claro que no solamente el desempeño del Fiscal Winckler tendrá que ser revisado por el nuevo Congreso del estado.

El desempeño deficiente ha estado presente en muchas otras instituciones; entre ellas la Comisión de Derechos Humanos, en donde la ex presidenta del Club de defensa a los periodistas no ha hecho absolutamente nada, solamente esconderse y apechugar las tropelías de dos gobiernos al hilo.

Desde el Orfis don Antonio se ha hecho Lorenzo y ha permitido durante todos sus años como “auditor” que los funcionarios saqueen las arcas estatales. Claro que presenta sus denuncias después de que se le echaron a correr, pero solamente para taparle el ojo al macho.

La Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas tampoco funciona, se trata solamente una escuelita de talleres de dudosa utilidad, que paga muy bien a los conferencias; podría seguir funcionando como “club de amigos”, o “chayotes oficializados”, pero por favor que mínimo le quieten el apodo de “protección a periodistas”; porque dista mucho de serlo.

CASO ORIZABA

La destitución del director de Gobernación de Orizaba, Juan Ramón Herebia Hernández, era la consecuencia lógico después de que policías a su cargo asesinaran cobardemente a dos jóvenes profesionistas afuera de su mismo domicilio y en presencia de sus padres.

El hecho pone de manifiesto la corrupción policiaca que existe en varias zonas del estado y por parte de diversas corporaciones, y aviva el rumor de que algunas veces son los propios policías quienes “levantan” a los ciudadanos para entregarlos a los delincuentes.

Destituir al funcionario no es suficiente, pero es un buen inicio. Aunque no sabemos quién será el encargado de hacer justicia; con un Fiscal que estará ocupado en responder las denuncias en su contra y quedarse siete años más en su cargo… o en Pacho, según sea el caso.

Al instalarse la LXV Legislatura amigos y familiares de las victimas pidieron justicia en el Congreso ¡Ojala se les haga!

LA HORA DE LA VERDAD

A veinticuatro horas de que se instaló el nuevo Congreso ya hay reacciones. El día de ayer se presentó formalmente la denuncia por “crímenes contra la lesa humanidad” en contra del Gobernador en Funciones Miguel Ángel Yunes. También fue denunciado por las mismas causas el Fiscal General Jorge Winckler, y hasta de refilón el Fiscal Anticorrupción Marcos Even Torres, quién de manera imprudente se metió entre las patas de los caballos, y mire usted, va a salir pateado.

El junior del chino tampoco la va a librar, el pobre chamaco Luis Eduardo Coronel va en el paquete de acusados.

Con estas denuncias se dará el banderazo oficial para la segunda corretiza a ex funcionarios estatales; acción que el pueblo celebra con gusto.

El ejemplo de hacerlo de esa manera lo puso el gobierno que se va.

A ellos que entraron con baños de pureza hace dos años se les está cumpliendo lo que escribimos desde que inició del minigobierno: “los carniceros de hoy son las reses del mañana”; sobre todo cuando los carniceros se comportan igual que las reses que ejecutaban.

DEJEMOS EL TEMA POLÍTICO UN RATO

Ya en alguna ocasión habíamos hablado de una enfermedad mental denominada sociopatía, también conocida como trastorno de personalidad antisocial.

Ante las circunstancias vale la pena repetir el tema, pues van dos al hilo que la padecen.

Ahí le van algunos datos de la patología psiquiátrica que presentan las personas que la sufren: El sociópata no puede adaptarse a las normas preestablecidas y sociales, por lo tanto no respeta las leyes ni los derechos individuales.

El sociópata no tiene conciencia, no siente remordimiento ni culpa.

Es deshumanizado y carece de preocupación a las consecuencias de sus actos.

Quien padece esta enfermedad se considera un ser superior, tanto que su egocentrismo, megalomanía, hedonismo y sus altos niveles de impulsividad lo llevan a cometer acciones que solamente lo beneficien a él, sin importarle dañar a toda una sociedad.

¿Usted conoce a algún sociópata, le ha tocado padecerlo? Sí vive en Veracruz seguramente sí.

MÁS DE MEDICINA

El sociópata es extrovertido, gusta de ser el centro de atención y su hedonismo no tolera que nadie, absolutamente nadie que se encuentre bajo su mando le “haga sombra”

Un sociópata está dispuesto a herir a quien sea y en cualquier momento si con eso logra sus objetivos.

Desgraciadamente, es por eso que muchos de ellos son personas con gran éxito, pues no sienten remordimientos tras “pisotear” los derechos de los demás.

Los sociópatas tienen una gran intuición para localizar la debilidad humana y disfrutan explotándola. Son capaces de manipular a otros para que hagan casi cualquier cosa que les ordene.

Se aprovechan de la gente débil pero se alejan de las que son igual de fuertes que ellos.

Se siente a gusto con mentir. De hecho, los verdaderos sociópatas se sienten incómodos cuando dicen la verdad.

Repetimos la pregunta ¿Conoce usted a algún sociópata?

ZAPATERO A TUS ZAPATOS

Para cerrar los temas médicos, que uno no entiende a profundidad; les comentamos que el sociópata nunca acepta la culpa de sus actos, errores o faltas. Su respuesta habitual es culpar a otro y ponerse en el papel de víctima.

Los sociópatas pueden ser individuos carismáticos, divertidos, confiables e interesantes; pero solamente actúan así para poder lograr lo que desean; en el interior siempre conservan el odio y el resentimiento hacía la sociedad en general y no perderán ninguna oportunidad para hacer daño.

Así que si ve a una persona que es increíblemente carismática a primera vista, pero su comportamiento en ocasiones lo confunde o incluso lo atemoriza, entonces es posible que esté usted frente a un sociópata.

La mayoría de sociópatas poseen una gran agilidad mental y pueden tener facilidad en el estudio; sin embargo, esta gente utiliza su inteligencia para manipular y herir a las personas en lugar de ayudarlas.

Su inteligencia extrema es incluso lo que los hace tan peligrosos. Así que si usted conoce a algún sociópata cuídese, evítelo y no vuelva a votar por él.

*Esta es opinión personal del columnista