Deuda frena el crecimiento

7 febrero 2017 | 18:31 hrs | Carlos Jesús Rodríguez

MÁS ALLÁ de los conflictos políticos y comerciales que enfrenta el Gobierno mexicano con su homólogo estadounidense, concretamente, con el Presidente Donald Trump por diferencias en la política migratoria y el Tratado Trilateral de Libre Comercio, México se encuentra ante otra encrucijada –que podría ser el principio del fin-, producto de la pésima administración que ha antecedido al Gobierno de Enrique Peña Nieto pero, sobre todo, durante el mandato del priista que ha incrementado la deuda del País hasta niveles inimaginables, a tal grado que en 2016 se pagaron ¡tan solo de intereses! 473 mil 033 millones de pesos (cuatro veces más que el presupuesto anual de Veracruz), y para variar, la inseguridad que no cesa…

EN EFECTO, el monto por los servicios de la deuda es superior cuatro veces al presupuesto que ejercerá Veracruz este año que será de 101 mil 998 millones 714 mil 76 pesos. Y es que si multiplicamos esa suma por 4 nos daría un total de 407 mil 992 millones, esto es, 65 mil 041millones adicionales a sumar 4 veces el presupuesto de egresos del Estado, lo que permite deducir que México, con un peso en depresión, una producción petrolera a la baja, inseguridad galopante que constriñe al turismo –nacional y extranjero- y una baja productividad agropecuaria, se estaría encaminando hacia escenarios catastrofistas a corto plazo, y acaso por ello la agencia calificadora Moody’s ya encendió “focos rojos” al interior del gabinete Federal al definir que la deuda del Gobierno aumentó más de lo esperado el año pasado, y que al débil crecimiento podrían añadirse presiones este año como absorber una parte del gasto no programable, algo realmente negativo.

LO LAMENTABLE es que la Secretaría de Hacienda jura y perjura que el tipo de cambio no afecta a la deuda mexicana puesto que la tiene contratada en un estándar que impide su crecimiento pese al deslizamiento del peso ante el dólar, aunque la realidad es distinta. Y es que si bien se tenía contemplado en 2016 un egreso por 462 mil 372 millones de pesos tan solo de intereses, lo cierto es que, finalmente, se pagaron 473 mil 033 millones de pesos, lo que significó 10 mil 661 millones de pesos adicionales o un incremento real de 12.7 por ciento respecto al año pasado, y esto, dicen los expertos, es productos de la volatilidad y el incremento de las tasas, con todo y lo que diga Hacienda.

LO PAGADO en 2016 constituye la cifra más alta que se haya erogado desde 1990. De esa manera, el costo financiero de la deuda que se saldó con moneda extranjera -en su mayoría, dólares- se incrementó en 27 por ciento respecto de lo que se pagó en el 2015, por un total de 148 mil 519 millones de pesos; mientras que en moneda nacional el pago fue por 325 mil 514 millones de pesos, un aumento de 7.1 por ciento ya que el gobierno Federal está enfrentando mayores intereses por el alto endeudamiento en el que ha incurrido desde que inició el sexenio, lo que ha subido en más de 10 puntos porcentuales del Producto Interno Bruto (PIB).

PERO PARA tener una idea de cuánto se ha incrementado el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público en tiempos de Enrique Peña Nieto, basta saber que de acuerdo a cifras de la Secretaría de Hacienda, al iniciar la administración del mexiquense la deuda del sector público era de 3.2 billones de pesos, pero a finales de Octubre del año pasado llegó a 9 billones 66 mil 500 millones, lo que indica que desde el inicio, el gobierno peñista ha acumulado débitos que equivalen a más del 50 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), algo que pone en riesgo su credibilidad en los mercados mundiales, lo que será sinónimo de desconfianza por parte del gobierno estadounidense en próximas negociaciones.

Y ES que las variaciones de la deuda han sido más que evidentes, ya que si en Octubre de 2015 era de 8 billones 633 mil 500 millones de pesos, y se pagaban por ese endeudamiento 6 mil 877 millones de dólares en intereses y comisiones, un equivalente a 130 mil 250 millones 380 mil pesos, el tipo de cambio ha disparado el monto de los compromisos pero, sobre todo, los préstamos constantes de la administración peñista para darle solvencia al País, algo que no se veía desde tiempos de José López Portillo.

ACTUALMENTE LA deuda pública alcanza los 9 billones 797 mil 439 millones de pesos, 730 mil 939 millones más que en Diciembre del 2016, por lo que la agencia calificadora Moody’s ha puesto la nota de México en revisión para una posible baja debido al débil crecimiento y un incremento permanente de los débitos que ahogan a otras inversiones que podrían alentar el crecimiento económico del País. Y es que se quiera o no aceptar, el Gobierno de Peña Nieto aumentó más de lo esperado la deuda y las obligaciones que tiene el País para saldar tan solo los compromisos que genera esos préstamos, en momentos cuando la “gallina de los huevos de oro” ya no existe, y Donald Trump amenaza repatriar a 3 millones de connacionales que trabajan en aquel lugar y envían remesas a México, lo que le ha permitido al País cierta estabilidad social.

EL ASUNTO no es menor: si Donald Trump expulsa a tres millones de connacionales, desecha el tratado trilateral de libre comercio, bloquea inversiones extranjeras en el País y suspende apoyos como el Plan Mérida –para fortalecer el combate a la delincuencia-, México, aunque podría volver la vista hacia otras naciones y continentes, llegaría en un escenario de debilidad que no le permitiría negociaciones ventajosas.

TAL VEZ lo peor es que los Estados de la Federación no están preparados para el retorno de connacionales, y menos cuando la economía se encuentra constreñida y se carece de apoyos para respaldar el campo y múltiples actividades de la producción, incluida la industria turística. Basta saber que en este primer puente largo del año Veracruz –con una deuda tan grave como la de la Federación- tuvo una ocupación hotelera del 60 por ciento, ya que si bien el tiempo fue malo, la inseguridad sigue haciendo de las suyas, y otro tanto la mala publicidad que en el ámbito nacional mantiene el Estado como si no existiera una política de comunicación social que ataje las malas vibras. Se avecinan tiempos de terror en el Estado y las cosas serán peores, y ahí están los envoltorios con cuerpos humanos que siguen apareciendo. Así de simple. OPINA carjesus30@hotmail.com

*Esta es opinión personal del columnista