Descubren huellas de un réptil prehistórico desconocido en España

Su rastro fue encontrado junto a un amplio conjunto de huellas de reptiles ancestros de los dinousarios y los cocodrilos, un grupo conocido como arcosauromorfos

Foto: web
20 abril 2017 | 13:52 hrs | AFP

España.- Un grupo de investigadores españoles descubrió en las montañas de los Pirineos (norte del país) las huellas de una antigua especie de reptil hasta ahora desconocida, que vivió entre hace 247 y 248 millones de años.

En un artículo publicado esta semana en la revista Plos One, los investigadores del Instituto Catalán de Paleontología (IPC) y la Universidad Autónoma de Barcelona bautizan a esta nueva especie como ‘Prorotodactylus mesaxonichnus’, señalan en un comunicado.

Su rastro fue encontrado junto a un amplio conjunto de huellas de reptiles ancestros de los dinousarios y los cocodrilos, un grupo conocido como arcosauromorfos.

La mayor parte de estas huellas pertenecían a animales de apenas medio metro de longitud aunque algunos alcanzaban los tres metros, explica el comunicado.

Entre estos rastros destaca el del misterioso ‘Prorotodactylus mesaxonichnus’, una especie desconocida hasta ahora con aspecto de cocodrilo de medio metro de longitud, aunque con las patas más largas y una pose más erguida.

“Usaban las cuatro patas para andar y a menudo dejaban marcas de la cola. De todos modos, algunas huellas evidencian una posible locomoción bípeda en momentos puntuales para ir más rápido”, explica el investigador del ICP Josep Fortuny en este comunicado.

Esto les hace pensar que pertenecían a la familia de los arcosauromorfos euparkeriidos, antepasado de cocodrilos y dinosaurios conocidos por restos óseos encontrados en Polonia, Rusia, China y Sudáfrica.

Esta especie vivió en un tiempo convulso para la vida en la Tierra, justo después de la extinción de finales del periodo Pérmico, la mayor de la historia terrestre que causó la desaparición de alrededor del 90% de las especies.

Los investigadores sospechan que en esta Tierra devastada, en la que los continentes todavía estaban agrupados en la Pangea, los arcosauromorfos dominaron las laderas de los ríos de los antiguos Pirineos y tuvieron un papel “clave durante la recuperación de los ecosistemas tras la extinción en masa de finales del Pérmico”.