Descubre tu punto G y disfruta mejores orgasmos

Es una especie de esponja uretral que se localiza sobre la pared vaginal

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4 agosto 2019 | 11:09 hrs | Por: Brenda Colón Navar / Soy Carmín | Ellas

México.- Cómo encontrar tu Punto G y tener mejores orgasmos, porque ¿qué crees? No todo es tu clítoris y el Punto G se ha convertido en un tema de debate a la hora de hablar sobre la sexualidad femenina. No importa lo que te dijeron en la clase de biología, es real y tenemos todos los detalles al respecto.

Es real y accesible. Carolanne Marcantonio, sexoterapeuta, asegura que es una especie de esponja uretral que se localiza sobre la pared vaginal. “Tal como un pene erecto, la esponja aumenta su tamaño cuando la mujer se excita, lo que facilita su ubicación en el momento íntimo”.

Algunas personas creen que el Punto G no existe porque algunas mujeres no lo tienen, además, el Punto G envuelve la uretra, por lo que puede provocar ganas de orinar y eso no siempre es placentero. Carolanne Marcantonio asegura que no hay problema, podemos disfrutar de nuestro placer sin esta parte de nuestra anatomía.

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¿Y SI YA LO ENCONTRÉ?
Si eres de las afortunadas que ya ha experimentado su estimulación, no es solo esa esponjita lo que se siente fabuloso. Cuando el Punto G se estimula también provoca la parte interior del clítoris, como sus ligamentos y así multiplica el placer. “Todo está conectado” asegura Marcantonio.

¿CÓMO LO PUEDO BUSCAR?
El Punto G suele estar entre tu hueso púbico y el frente de tu cérvix, aproximadamente a dos pulgadas de la apertura vaginal en la pared frontal de tu vagina, cerca de tu estómago, no de tu espalda.

Una vez que lo encuentras puedes experimentar ese tipo de orgasmo doble del Punto G y el clítoris, algo que seguramente te hará voltear los ojitos y disfrutar aún más la intimidad con tu pareja.

Antes de introducir tus dedos a tu interior o de pedirle a tu pareja que lo haga, es importante que estés excitada, pues esto aumenta el flujo sanguíneo en la zona y el Punto G se destaca aún más, facilitando su localización. ¡Ponte romántica! Ya que estés lista entonces sí, introduce dos dedos y encórvalos un poco en dirección a tu ombligo, darás fácilmente.

Marcantonio asegura que no necesariamente tiene una textura específica, pero sí varía de la que ya conoces en el interior de tu vagina. Lo mejor para estar segura es experimentar.

¿CÓMO ESTIMULAR EL PUNTO G?
Ahora que lo has encontrado, presiónalo, puedes intentar con movimientos circulares o simplemente hacia arriba y abajo. Otro método popular es mover tus dedos como si hicieras una seña de “ven aquí”.

Si estás batallando para encontrar tu Punto G con tus dedos o quieres más presión de la que estos producen en él, Marcantonio recomienda probar con un juguete sexual curveado no vibrante. Si recurres a él recuerda emplear lubricante antes de usarlo para que resbale con facilidad.

Si te agrada cómo te sientes, opta por aumentar el ritmo, esto creará mucha fricción y aumentará tus posibilidades de tener un orgasmo. Estimular el área creará sensaciones diversas, algunas mujeres le describen como calor en su área genital, otras se humedecen más, mientras que otras chicas aseguran que estos orgasmos son mucho más intensos.

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No te apures si no logras el orgasmo a la primera, lo importante es conocer tu cuerpo y disfrutar el momento, con la práctica el clímax llegará.

Marcantonio asegura que tanto las sensaciones al estimular el Punto G como de otros puntos de placer en el cuerpo varían según avanza el ciclo menstrual, así que no te asustes o sorprendas si notas cambios en ello.

LA RELACIÓN ENTRE EL PUNTO G Y LA EYACULACIÓN FEMENINA
Estimular tu Punto G es una gran estrategia para que logres una eyaculación. No todas las mujeres lo logran, y tampoco quiere decir que si no hay eyaculación no habrá orgasmo. La eyaculación femenina se deriva de la acumulación de fluido en la esponja uretral, cuando este es mucho y la esponja es presionada, puede haber eyaculación.

También depende de qué tan hidratada estés, pero si es algo que te emociona, no pierdes nada con intentarlo. No olvides que cada cuerpo es distinto, por lo que si tu primer intento no funciona, no te des por vencida y sigue experimentado, la práctica hace a la maestra.

Con información de Soy Carmín