Demencia senil política

1 julio 2016 | 11:07 hrs |

Al ver acciones cotidianas tan ridículas, inverosímiles donde cada una de esas estupideces institucionales son superadas asi mismo, sin querer acuden a mi mente las palabras de Demetrio Macías, en la obra del jalisciense Mariano Azuela: “Los de Abajo”, así se llama la obra, conociendo el folklor del jarocho, es mejor aclararlo, cuando se pregunta con su fusil apuntando hacia el cielo: si valió la pena la lucha.

Vistas así las cosas, a veces me pregunto si vale la pena estudiar en sí la materia de derecho, el título de Mariano Azuela anuncia una antítesis de carácter social: los pobres contra los ricos, los ignorantes contra los cultos, los oprimidos contra los opresores y el instinto contra la razón.

Lo que se vive en Veracruz es una estado de descomposición en todas sus facetas, pero lo mas preocupante e indignante es que quienes lo conforman, alguno no todos, se supone son gente letrada, pensante, que lo que les debe interesar es ver el desarrollo de Veracruz, se supone que para eso estudia uno.

No para seguir las locuras de alguien, no para apoyar el que se vayan unos cuantos millonarios, y hacer todo clase de tropelías con el estado de derecho, donde ha quedado mas que evidente que en Veracruz es una ficción, y lo peor, dirigido por esos pensantes.

¿Donde queda la dignidad de ellos?
No se supone que cuando juramos conforme al artículo 128 de la Constitución Federal, juramos guardar la constitución y las leyes que de ella emanen. Letra muerta
Porque uno se pregunta como avalar la creación de una fiscalía anti corrupción, que lo menos será eso: anticorrupción; cómo avalar un comisionado del Instituto veracruzano de acceso a la información cuando al parecer ni cumple con el requisito mínimo: tener el grado de licenciado en alguna universidad, y mucho menos sabemos si cuenta con estudios de posgrado, que es un requisito adicional que exigen los numerales para ser Comisionado, y qué paradoja, iba a ser, porque se supone que no lo será a menos que perdamos la demanda de amparo que promoveremos para tal fin, el que va a darnos la información no quiere revelar SU información, o como dijera un gallego: que parajoda.

Ese iba a ser el comisionado?
Pero por otro lado, se creó una sala anticorrupción, que tampoco tendrá legitimidad, porque nació corrupta de origen.

Y saben ustedes quienes la integrará?
Porque es a propuesta del ejecutivo, y el congreso tendrá que validarlos.

Usted cree en la imparcialidad en la aplicación de la ley por parte de quienes la integren?
Vuelvo a la obra de Mariano Azuela, en lo referente a la integración de Cervantes, el curro; y esta pregunta se la tendrían que hacer quienes integran el actual gabinete estatal: Cervantes al presentarse dice que es un estudiante de medicina y periodista; y le manifiesta al grupo, que persigue la misma causa que ellos, y le pregunta Demetrio Macías:

“¿Pos cual causa defendemos? Cervantes no supo qué responder.
Y sigue la propuesta de que ya vimos que sumados sí podemos; se aplazaron ambas propuestas, hagámoslo, sumémonos. La presidencia de la República deberá actuar de inmediato. Sumemos esfuerzos académicos, sociales, políticos, internacionales.

Yo por mi parte, estoy en San Diego, donde explicaré y mostraré la barbarie en materia de derecho que vivimos en Veracruz.

Y aquí acuden a mi mente las palabras del maestro Fernando Córdoba Lobo, cuando me contó la historia del ratoncito, que contempló absorto la grandeza del mar, se acercó a la orilla, orinó y dijo muy seguro de sí mismo: “yo ya puse mi parte”

Y no sea que, si no hacemos nada, si nos mantenemos pasivos, nos lleguen las palabras de Demetrio Macías:

¡ Pueblo sin ideales, pueblo de tiranos!…..¡Lástima de sangre!