Defraudan empresas fantasma a desempleados en Córdoba

La sede de esta empresa se ubica en un edificio en la zona Centro de Córdoba

Foto: web.
15 julio 2017 | 8:36 hrs | Emilio González

Córdoba, Ver.- ¿Se imagina usted ganar mil 500 pesos semanales por cuatro horas diarias como gerente? Así engancharon a Sara Victoria en Córdoba una empresa fantasma llamada Safari que distribuye anuncios en el Centro Histórico para buscar desempleados incautos.

El trabajo parecía perfecto para ayudar a su familia.

No le exigían experiencia, ni el manejo de programas de cómputo o tener alguna destreza más que su disposición de tiempo completo para someterse a un “curso de capacitación” durante una semana, en el que hubo restricciones para hacer compañeros y abundaron las prácticas de superación personal.

Al finalizar el curso le pidieron seis mil pesos para firmar su contrato, después se bajaron a dos mil y finalmente entregó 200 pesos para “apartar” su lugar dentro de la empresa, pero nunca le llamaron, y tampoco le regresó su dinero.

La joven cayó en manos de Safari, una empresa fantasma que tiene cientos de denuncias por fraude en Internet con oficinas en Avenida 1 y Calle 2 del Centro de la Ciudad.

Los anuncios de esta compañía, que dice especializarse en relaciones humanas, son cautivadores y proliferan en carteles impresos, aunque son falsos.

Cuando llegó a la entrevista, los encargados de dar el curso eran Roberto Olvera Trejo y Cristhian, responsable el primero del área de mercadotecnia. Les prohibieron intercambiarse teléfonos y conversar entre compañeros. Les dijeron también que no contrataban a menores de edad, pero en la empresa tienen a jóvenes que aun no cumplen los 18 años.

El curso de capacitación consiste en encerrar en un aula a los interesados con uno de los motivadores que los ponen a cantar y gritar. A la salida se les entregan pequeños mensajes como el siguiente: “eres una persona muy valiente, lucha por tu bienestar”.

“Nos lavaban la cabeza, nos decían que íbamos a tener muchas ganancias, siempre nos decía que para recibir teníamos que dar algo a cambio”, comenta la víctima.

La joven escuchó hablar a uno de los motivadores que podrían ganar hasta 13 mil pesos mensuales, y luego se enteró que tenían que vender perfumes y suplementos milagrosos para adelgazar y tratar la hipertensión entre una variedad de más de 100 productos.

“Mucha gente se fue dando cuenta de que era un fraude y a los que reclamaban los sacaban, una persona quiso tomar fotografías y la sacaron de inmediato”, dijo.

Cuando pidieron la devolución del dinero que habían dado, Cristhian les espetó: “Pues el que lo dio, lo dio, y ya se chingó”.

La sede de esta empresa se ubica en un edificio en la zona Centro de Córdoba. Todos los días, se encuentran decenas de jóvenes de entre 18 y 30 años llenando solicitudes para entregarlos en el primer piso, donde son recibidos por personas que aparentan ser ejecutivos, pero con atuendos baratos de poliester.