De la verborrea al mutismo

9 marzo 2017 | 10:46 hrs | Filiberto Vargas Rodríguez

 

Prefacio.

Y se volvió a posponer la sesión de la Comisión Permanente del Congreso local, en la que se incluye como uno de los temas a tratar, la convocatoria a una nueva sesión extraordinaria del Pleno, con el fin de discutir y votar el dictamen sobre la solicitud de gobernador Miguel Ángel Yunes Linares para renegociar la deuda pública. *** La Comisión de Hacienda del Estado sigue “analizando” las propuestas que pretende incorporar la bancada del PRI, entre las que se contempla una cláusula que obligue al gobierno estatal a destinar parte de los recursos que se ahorrarán en el servicio de la deuda, para liquidar una parte de lo que se les debe a los ayuntamientos. *** El coordinador de la bancada del PAN, Sergio Hernández, sigue renuente a aprobar ese punto e insiste en que los fondos liberados deben ser ocupados para abatir el déficit que arrastra la administración estatal. La sesión habrá de reanudarse, si no existe otro inconveniente, este viernes. *** Lo cierto es que un tema estrictamente financiero se politizó y ahora todos quieren sacar una tajada. ¿Quién cabildea para el gobernador?

* * *

¿Qué pasó?

¿Qué cambió entre el “no se pueden quejar, el gobierno informa, da la cara, se pone frente a ustedes”, al “quien quiera litigar en los medios los temas, que los litigue, yo no litigo en los medios”?

La respuesta está a la vista. Miguel Ángel Yunes Linares es el primero en dar la cara para hablar con los medios, cuando se trata de reconocer deficiencias en la administración estatal, que son producto del desorden, la corrupción y la ineficacia de sus antecesores. La cosa cambia cuando hay que hablar de “su” desempeño, del comportamiento de “su” equipo de trabajo. Entonces ya no es un tema de valor civil, o de transparencia, es un tema de “litigar en medios”.

Miguel Ángel Yunes Linares es de esos políticos que tragan sapos. Su problema es que no puede disimular los gestos. De inmediato se pueden percatar quienes estén cerca de él, cuando una situación (o una pregunta) le incomoda.

Eso sucedió la mañana de este miércoles, durante la inauguración del programa “Mujer Veracruz-Sana” en la colonia Las Amapolas, del puerto de Veracruz.

Los reporteros preguntaron, porque es parte de su trabajo. Lo cuestionaron sobre los señalamientos del empresario Alejandro Cossío de que en la Secretaría de Salud se está incurriendo hoy, en los mismos vicios en los que cayó la administración de Javier Duarte: Se están celebrando contratos de forma directa, sin concurso de por medio; se están cancelando otros, sin argumentos jurídicos; se está gastando más de lo debido y están favoreciendo a proveedores con los que ya Yunes Linares había tenido tratos, en su paso por el ISSSTE.

De nada de eso puede acusar al gobierno de Javier Duarte. Se trata de componendas que están haciendo sus colaboradores, quizá con su aprobación, o incluso siguiendo sus instrucciones.

De eso no quiso hablar, ese no es un tema de la suficiente relevancia para que merezca una explicación.

¡Qué pronto está cayendo este hablador! Su tema de campaña fue el combate a la corrupción, cárcel para Javier Duarte y sus secuaces, y tranquilidad para todos los veracruzanos.

Hoy Veracruz vive un clima de terror (ignorantes, los que se dejan llevar por la “percepción”), hoy Javier Duarte y todos los señalados de “robarse el dinero de los veracruzanos” siguen libres, y hoy ya se conocen los primeros casos de rapiña de miembros de su gabinete.

Hoy nadie sabe cuánto dinero ha recuperado Miguel Ángel Yunes Linares mediante ese singular método de amenazar a los cómplices de Javier Duarte con lanzarles toda la fuerza de la justicia. Pero tampoco se sabe dónde está ese dinero, ni qué criterios utiliza el hoy mandatario estatal para aplicar dichos fondos.

Hoy no se sabe dónde están los aviones y helicópteros que el mismo gobernador anunció que había “recuperado”.

Hoy Yunes Linares se niega a ocupar los recursos de las participaciones federales que queden liberados con la renegociación de la deuda, para saldar los pasivos que el Gobierno de Veracruz tiene con los 212 ayuntamientos. Ese tema que fue pretexto para imponer a su hijo, el alcalde de Boca del Río, como el “líder” de los alcaldes veracruzanos, hoy ya no es relevante en su gobierno.

Ya es una expresión recurrente, pero cada día, con estas acciones, el gobierno estatal la ratifica: “No es lo mismo ser borracho que cantinero”.

* * *

Epílogo.

Tomás Tejeda Cruz recurrió puntualmente a las instancias judiciales y no le hicieron caso. Se sentó con el secretario de Gobierno, Rogelio Franco, y tampoco consiguió que las instancias estatales resolvieran el tema del secuestro de las oficinas estatales de la CROC. Ante la falta de decisión por parte de las autoridades, los agremiados a esa central obrera decidieron actuar y recuperaron su edificio. ¿Así es como deben actuar los veracruzanos cada vez que vean amenazado su patrimonio? No olvidemos las brigadas vecinales que se organizaron cuando se desató la rapiña con el pretexto del “gasolinazo”. *** Ahí nada más, para seguir alimentando la “percepción” (porque los datos duros dicen que estamos mejorando). En la congregación Altamira del municipio de Tuxpan, fue encontrado sin vida Luis Manuel Valdez, de 45 años de edad, conductor del taxi con número económico 428, cuyo cuerpo mostraba la huella de una herida de bala en el lado izquierdo de la cabeza. Mientras tanto, en Fortín de las Flores, sujetos que viajaban en una motocicleta, ejecutaron a un joven que circulaba en su vehículo sobre la carretera nacional Córdoba-Orizaba, a la altura de la Barranca de San Miguel. La víctima fue identificada como Héctor Romero López de 24 años de edad con domicilio en Cuapichapa. El homicidio se cometió cerca de las 13:10 horas del miércoles. Alguien no está haciendo bien su trabajo.

filivargas@gmail.com

 

NR. Esta es opinión personal del columnista.