“Cuentos del Café” se saborean lentamente

Un libro sazonado lentamente y producto del Taller de Escritura Creativa que imparte Juan Alfonso Morales en la vecina ciudad de Coatepec

Foto: Ana Martina Ortiz León
11 abril 2017 | 21:17 hrs | Ana Martina Ortiz León

Coatepec, Ver.- Maestros y jubilados son los seis autores de “Cuentos del Café”, un libro sazonado lentamente y producto del Taller de Escritura Creativa que imparte Juan Alfonso Morales en la vecina ciudad de Coatepec.

“No teníamos prisa y el libro contiene tres, cuatro y hasta cinco cuentos de los compañeros. Hubo una compañera que escribió poco, pero la admiramos bastante porque estaba presionadísima con el tiempo, tenía un diplomado que le daba derecho o no a permanecer en el sistema educativo y tenía que cumplir. Cumplió con eso y cumplió con nosotros, eso es loable porque el último día que nos reunimos se le rodaron las lágrimas y a todos nos conmovió”, aseguró Juan Alfonso Morales, que durante varios sábados asesoró a los noveles autores.

Foto: Ana Martina Ortiz León
Foto: Ana Martina Ortiz León

La formación y la visión particular de ver la vida de cada uno de este sexteto de escritores, agregó, fueron factores decisivos en las temáticas y el desarrollo de los relatos, pues la xiqueña Odilia Magdalena Suárez Hernández “la que menos experiencia tenía en esto de hacer cuentos y de escribir rápidamente captó la idea, se aplicó remitiéndose a la planeación y convirtiendo las ideas sueltas en un plano que le permitieron construir sus relatos. Ella está llena de un mundo de historias increíbles, tal parece que añora el pasado, a los que ya partieron y a todos aquellos familiares que le antecedieron y eso tiene muchísimo valor para la narración, pues quién no recuerda a la abuela, al abuelo, a la tía, al tío mayor que se sentaba cerca del fogón y empezaba a narrar”.

“Algo para recordar”, “La recompensa” y “Sonar de campanas” son los tres cuentos con que Odilia llevó a cabo las inspiraciones que tenía desde niña “en la cabeza, no los tenía escritos, eran algunos relatos de dos tíos, los escuchaba desde niña imagínate tenía ocho años y hasta hace unos meses logré escribirlos cuando conocí al maestro Juan Alfonso. Se me abrió este mundo maravilloso de la imaginación e hice realidad el sueño que yo tenía. Algunos personajes son de Xico, pero otros son ficticios; ahora sé que la realidad se hace ficción y la ficción se hace realidad”, dijo la escritora.

Foto: Ana Martina Ortiz León
Foto: Ana Martina Ortiz León

Por su profesión de biólogo y haber trabajado en dependencias relacionadas con el medio ambiente, los cuentos de Rafael Sánchez García destacan por su corte campirano y costumbrista. “Tiene una facilidad para narrar que parece que uno está viendo el caballo y uno ve como de repente entierra las patas en la orilla del río y relincha y veo que casi se está cayendo el jinete”.

Yazmín Albino Galván, oriunda de Martínez de la Torre, es docente y autora de “Talismán”, relato en que maneja el presente con saltos al pasado evocados por el protagonista. “De todos nosotros es quien tiene más oportunidades de crecer, porque los demás ya vamos de salida pero ella es muy joven y si sigue leyendo como lee, si sigue escribiendo como escribe y si sigue con esta terquedad para trabajar yo le auguro mucho éxito porque es una gran persona”.

Foto: Ana Martina Ortiz León
Foto: Ana Martina Ortiz León

Más acostumbrado a la estructura de la novela e incluso premiado por su obra “El niño y la tierra, técnicas de cerámica artesanal”, Roberto David López Hernández fue el miembro del taller que más críticas recibió durante el proceso de escritura de “El amor de Ana”, “La fonda de la tía Chica” y “Polvo y agua”.  “Yo no había incursionado en el cuento y es hermoso, es fantástico y creo que seguiré dando guerra con cuento y novela”, dijo el maestro jubilado.

Eva Pérez Chávez también es profesora jubilada y con más inclinación hacia la poesía. En este taller, aseguró el mentor Juan Alfonso Morales, “escribió con una velocidad increíble y sus relatos están muy apegados a la realidad y eso le da verosimilitud al texto. Sus personajes son reales, son coatepecanos; algunos de sus textos son difíciles, son duros, porque en algunas ocasiones se duele de lo que escribe, pero eso es lo que hace agradable su forma de escribir”.

Foto: Ana Martina Ortiz León
Foto: Ana Martina Ortiz León

“Él se mete en los zapatos de los personajes y sus cuentos son esperanzadores siempre nos hacen pensar que algo bueno va a pasar” fue su opinión de los relatos de René Sánchez García, quien por su amplia experiencia en la edición de revistas académicas “tiene ojo de cirujano para detectar errores y repeticiones de palabras y es capaz de hacernos un mapa de cuántas veces repetimos una palabra y nos obliga a ser más cuidadosos, más pulcros. Frecuentemente escribe sobre alumnos y sobre maestros y yo me he sentido alumno cuando leo sus textos, pero en otras ocasiones yo me siento maestro cuando leo sus cuentos”.

“Yo los invito a que lo lean despacito, a que cada página la vayan saboreando lentamente, que se metan en los personajes, que en su cabecita vayan imaginando como si fuera una película todo aquello que están leyendo”.

Foto: Ana Martina Ortiz León
Foto: Ana Martina Ortiz León