Criminal tala clandestina en Parque Nacional Pico de Orizaba

Genera conflictos sociales entre campesinos de Veracruz y Puebla

19 febrero 2016 | 20:29 hrs | Emilio González Gómez

Mariano Escobedo, Ver.- Los bosques del Parque Nacional Pico de Orizaba se extinguen, consecuencia de los incendios forestales, el pastoreo, y la criminal tala clandestina. Lo grave es que en temporada de estiaje, los manantiales que nacen en las faldas del volcán se secan, y genera conflictos sociales por el agua entre los campesinos de Veracruz y Puebla.

El Parque Nacional, decretado desde 1997, es un emblema histórico. El Citlaltépetl, cerro que da luz, o que brilla; de sus cerca de 19 mil hectáreas la mayoría está en Puebla, son cinco municipios del lado de Veracruz: Coscomatepec y La Perla, y del lado de Puebla Chalchicomula, Tlalchichuca y Atzitzintla.

Los pueblos prehispánicos, componían poemas y canciones en los que mostraban sus sentimientos y comparaban la belleza interior con la de la naturaleza. Ayocuan Cuetzoaltzin, sabio águila que repetía por los caminos de Tlaxcala y Huexotzingo: que permanezca la tierra, que estén en pie los montes, El sabio, águila blanca de Tecamachalco, poeta indígena que nació en la segunda mitad del siglo XV y falleció a comienzos del XVI, fue oriundo de la zona, hijo del chichimeca Cuetzpaltzin, quien a comienzos del siglo XVI gobernó Coyoacán.

Ayocuán Vivió antes de Cuauhtémoc en un mundo rodeado del más alto pensamiento anahuaca, este renombrado rimador pensaba que nuestra permanencia en la Tierra era tan frágil y efímera, que incluso se preguntaba sobre la supervivencia de nuestra huella que dejamos aquí en el Tlalticpac, o mundo terrenal.

“Hoy solo quedan historias de la fábrica de agua “El Pico de Orizaba”, porque el hombre se acabó el bosque, y lo convirtió en muebles de madera”, dijo Carlos Altamirano, luchador ambientalista del Valle de Orizaba.