Corte de Texas pide arrestar por narco al ex Gobernador “Geño” Hernández (PRI), libre en México

La justicia de Estados Unidos acusa al ex Gobernador priista de Tamaulipas, Eugenio Hernández, de lavar al menos 30 millones de dólares procedentes de actividades criminales

Eugenio Javier Hernández Flores. Foto: Web
18 abril 2017 | 22:02 hrs | Sin Embargo

Ciudad de México (SinEmbargo).- “El ex Gobernador de Tamaulipas está acusado de conspirar para lavar dinero y de ayudar a facilitar operaciones ilegales de transferencias de dinero”, se lee en el encauzamiento judicial por parte de las autoridades de Texas, Estados Unidos, con fecha del 27 de mayo de 2015. El inculpado: Eugenio Javier Hernández Flores.

El político, aún miembro del Partido Revolucionario Institucional (PRI), es, junto con los también ex mandatarios tamaulipecos Tomás Jesús Yarrington Ruvalcaba, preso en Italia, y Manuel Cavazos Lerma, actual Senador de la República, investigado en Estados Unidos –y supuestamente también en México– por sus presuntos nexos con el crimen organizado, en específico con Los Zetas y el Cártel del Golfo.

Hoy martes 16 de abril, justo en medio del escándalo provocado por el arresto de Tomás Yarrington y de Javier Duarte de Ochoa, ambos del PRI, la prensa de Estados Unidos dio a conocer que una corte de Texas ha ordenado una nueva orden de aprehensión en contra de Hernández.

De acuerdo con Breitbart –medio ligado al gobierno de Donald Trump–, el priista formar parte de una red que usó los sobornos del Cártel del Golfo y de Los Zetas para comprar bienes inmobiliarios en Mc Allen y Austin.

Hernández Flores, de 57 años de edad y conocido como “Geño”, incursionó en la política gracias a las relaciones que estableció su padre, un prominente empresario y miembro de los gabinetes de Emilio Hernández Manatou (1981-1987) y Américo Villarreal (1987-1993), así como por su formación de ingeniero civil en el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) que lo llevó a asumir la presidencia de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) y de la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (COMAPA).

El ingeniero se afilió al partido tricolor en 1997 y dos años después fue designado como secretario general del Comité Ejecutivo del PRI en Tamaulipas, al mismo tiempo que coordinaba la campaña presidencial de Francisco Labastida Ochoa en el estado. En el año 2000 fue electo Diputado federal por el V Distrito Electoral, periodo en el que también formó parte de las comisiones de Vivienda y de Recursos Hidráulicos. Sin embargo, en ese mismo año pidió licencia para buscar la Presidencia Municipal de Ciudad Victoria, la cual ganó con el 57.54 por ciento de los sufragios, asumiendo el cargo en el 2001.

Para entonces, el Cártel del Golfo, que desde los años 30 y al mando de Juan Nepomuceno Guerra tomaba parte de las decisiones políticas de Tamaulipas, ya se disputaba la entidad con su brazo armado: Los Zetas, cuya organización, se dice, financió la candidatura de Eugenio Hernández y su administración.
En la Ciudad Victoria de Hernández Flores incrementó la violencia generada por los grupos de la delincuencia organizada, mientras el entonces Alcalde se jactaba del “impulso” que dio a la industria y obras hidráulicas.

En 2004, a unos meses de concluir su gestión, Hernández Flores volvió a pedir licencia a su partido, entonces dirigido por Roberto Madrazo y la ex líder del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Elba Esther Gordillo, para contender por la gubernatura del estado.

De acuerdo con las autoridades estadounidenses, desde que era Edil de su natal Ciudad Victoria, Eugenio Hernández recibió dinero de Los Zetas para dejarlos operar, un negocio con el que presuntamente financió su candidatura para el Gobierno del estado y de la cual salió victorioso con el 58.26 por ciento. Así, la violencia en la entidad que el PRI gobernó durante 86 años se recrudeció.

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