Coreografías exploran erotismo masculino y vuelo de golondrinas

Estas coreografías formaron parte de la programación de la tercera edición del Festival Internacional de Danza Bienal Innexo Alternativo Arte Escénico

Fotos: Festival Bienal Innexo
29 mayo 2017 | 23:07 hrs | Ana Martina Ortiz León

Xalapa, Ver.- Día Luna Cama es un ensayo en torno al erotismo masculino creado por la compañía guatemalteca Apartamento 302; Orondinas.8 muestra paisajes visuales y corporales con intenciones lúdicas que bailan las integrantes femeninas de Crónico Colaboraciones Escénicas.

Estas coreografías formaron parte de la programación de la tercera edición del Festival Internacional de Danza Bienal Innexo Alternativo Arte Escénico, por lo que dos de sus creadores, Benjamín Arévalo y Luis Vallejo, platicaron acerca de lo que tratan de expresar en éstas.

Fotos: Festival Bienal Innexo
Fotos: Festival Bienal Innexo

Erotismo masculino

Día Luna Cama –con funciones en Guatemala, El Salvador, Nicaragua y ahora México– surge de las investigaciones que los integrantes de Apartamento 302 realizaron acerca de las nuevas masculinidades descubriendo que el hombre posee varias facetas: el hombre consigo mismo, el hombre con una mujer y el hombre con un hombre.

Planteada originalmente para tres bailarines y presentarse en salas de teatro, la pieza tuvo algunas modificaciones en sus funciones xalapeñas que se llevaron a cabo en espacios abiertos y dos artistas en movimiento, quienes también la mostraron en los talleres impartidos a niños y adolescentes de primaria y secundaria.

“Es muy viable que los adolescentes vean este trabajo porque comienzan a descubrirse consigo mismos y ver que a partir de la danza también se puede dar una educación sexual”.

Fotos: Festival Bienal Innexo
Fotos: Festival Bienal Innexo

El proceso de creación fue grande y complicado porque –confiesa Benjamín– hubo que romper varios tabúes y observar las reacciones tanto del público como de los mismos bailarines. “El erotismo está en el humano y no lo podemos ocultar ni reprimir, por lo que esto fue parte de lo que nosotros queríamos explorar”.

“En Guatemala nos pasó que en la función de estreno el público estuvo muy distante porque se sintió afectado, pero al siguiente día el público fue más abierto y en cada función nos hemos encontrado distintas reacciones. En El Salvador, al final de la obra nos gritaron huecos, que allá significa homosexual y esto fue interesante porque significa que tal vez el mensaje que nosotros queríamos mandar no era precisamente el que recibieron. Estos temas están en todas las culturas pero se reprimen y cada una de éstas reacciona de manera distinta”.

Día Luna Cama es también una evolución constante que los bailarines desean replicar en un segundo ensayo que aluda al erotismo femenino en que, por lógica, las mujeres serían las intérpretes “y nosotros solo vamos a acompañarlas en el proceso planteándoles de lejos algunas situaciones”.

“Un tercer ensayo es el encuentro del hombre y la mujer en el erotismo, pero cómo aún no llegamos a esos ensayos no sabemos qué va a pasar. Aquí el tema principal es el erotismo, no importa el gusto sexual sino lo qué es el erotismo en sí, porque cada quien a solas explora su erotismo y cada quien desde pequeño se encuentra con su propio erotismo. Ése es el tema principal y así lo hemos desarrollado”.

Fotos: Festival Bienal Innexo
Fotos: Festival Bienal Innexo

Paisajes visuales y corporales

Orondinas.8 tuvo el privilegio de ofrecer la función inaugural de la Bienal Innexo. Su creador y director de Crónico Colaboraciones Escénicas, Luis Vallejo “Termy”, es enfático al hablar de su carácter: “nada tiene que ver con el feminismo o el toque femenino”.

“No me inclino hacia algún lado, dejo que el público decida lo que quiera ver y hacer la lectura que desee que le transmita. Procuro que la pieza sea muy reconocible y digerible, en la que simplemente expongo un paisaje y una inquietud de cómo desde mi punto de vista abordo el movimiento y ya”.

Shirai Meseguer, Xiomara Valdez, Liz Rello, Mirna Gómez y Elena Campos –a excepción de Teresa Vázquez, que también baila en la pieza pero cuya ausencia se justificó por tomar ese día un curso en Oaxaca– aparecieron en la explanada del Barrio de Xallitic ataviadas con jeans y mallones oscuros, así como chaquetas negras, grises, blancas y azul marino. Su uniforme estaba en los botines negros con agujetas rojas, como las patas de las golondrinas.

Fotos: Festival Bienal Innexo
Fotos: Festival Bienal Innexo

“La pieza está diseñada para mujeres y no por capricho mío ni porque todo mundo tiene que hacer algo así. Creo que en ese momento congeniábamos en muchos pensamientos y creo que todos teníamos la inquietud de crear una pieza. Las seis bailarinas son muy creativas y fuimos ensamblando estas piezas con muchas de sus ideas”.

Caminan, corren y emprenden el vuelo. Simulan ser una parvada que a veces va en la misma dirección, en otras toman rumbos distintos y en algún punto confluyen. Para recrear los caminos que tienen estos seres vivos en el aire, ellas y Luis Vallejo estudiaron el vuelo de las golondrinas y los comportamientos de otras aves.

“Simplemente van paseando por diferentes paisajes corporales y visuales; es una pieza como muy plástica. Cada momento va creando una atmósfera y un paisaje diferente y el espectador le da la lectura que le corresponda, por lo cual la pieza es muy circular, que al ir hacia todos los frentes origina que ésta también se vea en toda la periferia y se observe de muchas maneras”.

Fotos: Festival Bienal Innexo
Fotos: Festival Bienal Innexo

“Las aves se van”, canta Pablo Flores con languidez, también autor de la música original que mezcla en vivo diferentes ritmos pero siempre en diálogo con las bailarinas. Por ésta el joven veinteañero hizo volar a las Orondinas muy alto al obtener en 2016 el Premio a Mejor Música Original, dentro del Premio Nacional de Danza Guillermo Arriaga.

Las chicas se despojan de sus chaquetas, por instantes lucen camisetas cortísimas y de tirantes. Por momentos desaparecen de la explanada para luego aparecer con blusas sin mangas de varios colores. Se las quitan, se las ponen, se las enrollan en las manos y terminan enredadas en sus cabezas.

Orondinas.8 aún sigue en vuelo, pues está en espera de ver si se presenta o no en un encuentro nacional de estudiantes de danza que se realizará en la Ciudad de México, además de ver si es posible llevarla a Mérida.