CONCIENCIA

5 diciembre 2016 | 11:50 hrs | Columna

Por Mario Noriega Villanueva

En ocasiones mucho muy aisladas, conoce uno a alguien que está verdaderamente consciente, de que todo lo que nace, irremediablemente muere, y con mucho valor, con entereza como pocos espera el momento porque si el Todopoderoso así lo decide, nadie puede oponerse a esos designios divinos, Nos sorprende ese valor que muestra y la tranquilidad que presenta, nuestro amigo José Miguel Maldonado Silva, quien el jueves fue objeto de un homenaje de reconocimiento a una vida productiva y sobre todo, que supo hacer amigos. Sembró siempre la semilla y ese día, se vio que todas germinaron y se reprodujeron excelentemente bien.

Nos decían que Miguel, ya no podía hablar, pero la emoción que el jueves le embargó, ver la solidaridad y el apoyo de todos sus amigos deportistas y empleados municipales, le inyectó fortaleza y como en sus buenos tiempos, tomó el micrófono para narrar múltiples episodios, anécdotas y conoció, llamando por su nombre a cada uno de los que nos acercamos a su reposet donde lo sacaron para llevarlo al presídium, para saludarlo que están con él en estos momentos difíciles.

Miguel se sobrepuso a su enfermedad, convivió con sus amigos, contó sus anécdotas, rio, se le vio feliz, porque además, lo acompañaba su familia entera. Razones para estar así, las había y de sobra. Nunca pensó quizá en que sus cuates de toda la vida, le regalaran estos momentos de alegría, apoyo y felicidad. Palemón Espinosa, su compañero de profesión en la locución, fue el maestro de ceremonia y condujo todo muy bien. Luis Calleja Betancourt, otro locutor con el que combinó trasmisiones de béisbol y fútbol también lo hizo. Ambos emocionados tanto que contagiaron a Miguel y a todo el público a muchos de los cuales, las lágrimas les traicionaron por el estado de salud del amigo.

Tiene todavía una memoria envidiable, recordó muchas cosas de aquellos equipos con los que fue campeón pero también comentó cuando perdieron el campeonato en una ocasión y que los jugadores, lo dejaron prácticamente solo. Ya lo dije en un comentario anterior, sin duda alguna, José Miguel Maldonado Silva, es un grande entre los grandes del micrófono, excelente animador, maestro de ceremonia. El micrófono es su pasión y lo demostró el jueves aún así como está de quebrantada su salud.

El sindicato de empleados municipales, puede llegar a ser el promotor principal para que en Poza Rica, se cree un salón de la fama del deporte, en donde incuestionablemente, él debe ser una de las figuras centrales. Hay mucho material para dar vida a ese proyecto, porque la ciudad, ha sido semillero de grandes deportistas y excelentes cronistas deportivos, unos locales, otros que llegaron para quedarse. Miren una muestra: Miguel Maldonado Silva, Herman Adam, atleta

olímpico, “El matador” Luis Hernández, extraordinario jugador que representó en dos mundiales a México. No hay necesidad de rascarle para encontrar a muchos que podrían quedar en ese salón que sería además, uno de los atractivos turísticos de la ciudad.

Nombramos solo unos cuantos, pero cuántos más hay, Víctor Vicente Herrera, entre otros, el chapulín de los centroamericanos, las hermanas Vizcarra, Saúl Mendoza; el mejor guante de la Liga Mexicana de Béisbol custodiando el short stop, Fernando Remes Garza, quien eligió a Poza Rica para permanecer aquí, en fin, material hay para pugnar por un salón de la fama del deporte. Ojalá y la propuesta cobre visos de realidad y sea un homenaje permanente para quienes como Maldonado Silva, han puesto en alto el nombre de esta urbe. Sugerencias, críticas y comentarios: marionv8@hotmail.com