Con Tsitsi Dangarembga la gente aguanta la respiración

Gracias a la traducción de Nair Anaya y la Editorial de la Universidad Veracruzana es posible leer en español una de las doce obras maestras de la literatura africana

Foto: Noreste
29 noviembre 2017 | 15:04 hrs | Ana Martina Ortiz León | Arte y Cultura

Xalapa, Ver. La escritora africana Tsitsi Dangarembga lee en inglés un fragmento de su novela Condiciones nerviosas y las personas que la escuchan en un salón del Instituto de Investigaciones en Educación –a semejanza de la metáfora que ella le confiere al arte– aguantan la respiración, que luego sueltan para volver a respirar, comenzar de nuevo y seguir adelante; alguien, incluso, busca las mismas líneas en la versión en español publicada por la Editorial de la Universidad Veracruzana.

La traductora de la conferencia “Género y asimetrías en el acceso a la educación” va un poco desfasada, pero Tsitsi es dinámica y su rostro denota entusiasmo al platicar de las condiciones nerviosas que permean en la educación de las mujeres de Zimbabwe, su país natal, así como de la diversidad cultural de las sociedades africanas surgidas entre invasiones europeas y poblaciones negras ancestrales.

Tsitsi da a conocer que durante un tiempo Zimbabwe gozó de prosperidad, lo cual permitió que sus ciudadanos recibieran educación universitaria y hasta obtuvieran becas para estudiar en universidades europeas como ella misma que cursó las carreras de Medicina, Psicología y Dirección de Cine en Inglaterra, Zimbabwe y Alemania.

Más que la educación, la devaluación estrepitosa de la moneda en 2007 y que trajo consigo la sobrevivencia son para Tsitsi Dangarembga los determinantes de las condiciones nerviosas de la mujer zimbabwuense actual.

“No había comida en las tiendas, misma situación que atravesaban algunos países latinoamericanos. A pesar de que tenía dinero por una beca que había recibido, en los comercios únicamente encontrabas artículos de primera necesidad como azúcar y otros, por lo que cuando estás así te vuelves un ser básico, un ser muy primitivo”.

Otras consecuencias que aún perduran en 2017, asegura Tsitsi, son las altas tasas de divorcio, alcoholismo, tráfico de drogas y ambulantaje de mercancías importadas. “Si a priori el gobierno se hubiera dado cuenta de que esto podría suceder las cosas serían distintas hoy”.

Tsitsi también considera que en la era digital, que ha cambiado los modos de producción en todos los aspectos, el gobierno de su país debería aprovechar e impulsar más la industria cinematográfica, como lo hizo Nigeria que con el auge del petróleo en la década de 1960 incursionó en esta área realizando películas baratas y “muy feas”, pero ahora ya es un sector secundario por la gran cantidad de personas empleadas.

“Me gustaría que se hicieran más obras que agraden a las masas. Mi motivación también no es para crear nuevos productos, sino para dar trabajo a los jóvenes y empoderaría al gobierno, además de ser un intento por capturar una industria creciente. Es un nuevo hálito y una manera de enfrentar los retos de la vida”.

Como escritora ella se propuso hablarle a las masas y describir las circunstancias de la población negra de su país, principalmente de su lucha contra la marginalidad en su territorio. “Cuando la gente escribe productos narrativos conecta con las experiencias de otras personas, pues varias me han dicho que mi novela les ha ayudado en su vida, porque sumergirse en una obra es tomar un aliento de aire, para después seguir respirando”.
Tsitsi Dangarembga
Su novela Condiciones nerviosas (1988) y su largometraje Everyone’s Child (1996) han convertido a Tsitsi Dangarembga en la primera mujer de raza negra en publicar y en dirigir una película en su natal Rhodesia (hoy Zimbabwe).

La historia de Condiciones nerviosas se centra en Tambudzai, campesina pobre de Zimbabwe que transita en la etapa histórica donde la palabra independencia fluye en las venas africanas. La situación adversa de una triple discriminación (pobreza-mujer-negra), es la que vive Tambu. Su fortaleza es la incesante búsqueda por revertir esa situación.

Gracias a la traducción de Nair Anaya y la Editorial de la Universidad Veracruzana es posible leer en español una de las doce obras maestras de la literatura africana y ganadora de la sección africana del Commonwealth Writers Prize en 1989.

Tsitsi Dangarembga no sólo se ha quedado en el plano creativo, es también promotora y gestora cultural incansable al fundador el Instituto de Arte Creativo y Progreso en África y el Festival Internacional de Cine de Imágenes en 2002 como respuesta a la proliferación de concursos de belleza en ese momento. En mayo de 2016, el Rockefeller Foundation Bellagio Center la seleccionó para su Programa de Artistas en Residencia 2015.