Complicidades de la Fiscalía

30 octubre 2016 | 13:50 hrs |

Tomás Mundo

Decía Ciorán, que: “ A veces quisiera ser uno caníbal, no por el placer de comerse a fulano o mengano, si no por el placer de vomitarlo”.
Esto pasa cada vez que uno se entera del desastre y el cinismo con que se condujo el gobierno de Duarte y toda su pandilla de ladronzuelos.
El cinismo con que desviaron miles de millones de pesos; la gavilla de funcionarios que integraron, lo que algunos atinadamente lo llaman: El cártel del gobierno de Duarte.
No se salva ni uno. Incluidos algunos diputados de su partido, que coadyuvaron enormemente en darle la fachada de legalidad a todas esas tropelías, coadyuvancia que no fue gratis por supuesto.
Ni democracia ni Estado de Derecho existieron en ese sexenio que está a punto de llegar a su fin.
Y cuando podíamos pensar que ante tal saqueo a las finanzas públicas por todos los servidores públicos, incluida la familia imperial Tubilla Macías, el estado derecho en Veracruz emergería, cuando menos por cuanto hace a la función de la fiscalía del Estado, para darnos a los veracruzanos muestra de que realmente era un ente autónomo, no dependiente del gobernador Duarte –jamás creímos que fuera autónomo-; se confirma lo que todos sospechábamos, que es un ente más dependiente y cómplice de tal saqueo.
Me explico: Solo actuó la Fiscalía del estado hasta que la PGR libró las correspondientes ordenes de aprehensión por los delitos de Delincuencia Organizada y Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita contra Duarte, su familia Imperial, y algunos colaboradores; algunos diputados federales, son investigados también, pero por el fuero de que gozan, no los pueden aprehender; antes mantuvo las carpetas inmóviles.
Volviendo al actuar de la Fiscalía, ejerce acción penal contra dos ex servidores públicos, pero, aquí está la complicidad: solo ejerce acción penal por los delitos de Abuso de Autoridad y Tráfico de Influencias. Y solo a dos ex secretarios personas por separados.
Cuando existen elementos suficientes para haber integrado la carpeta por los delitos de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita, y por supuesto que son más de tres los que intervinieron en esos hechos.
Presupuestos que buscó a toda costa para que no cayeran en la hipótesis que exige la Ley Federal Contra la Delincuencia Organizada: tres o más sujetos; y el delito de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita, aquí está la ayuda que les está dando la fiscalía del Estado a estos pillos.
Si ellos promueven amparos en contra de las órdenes de aprehensión, seguramente en poco más de un año, librarían la cárcel. Y se quedarán con el dinero.
Este trabajo de la Fiscalía es una copia burda del trabajo que realizó la fiscalía de Nuevo León contra el ex Gobernador Rodrigo Medina; donde el fiscal que realizó la investigación carece de toda expertiz, por supuesto que no es coincidencia, y gracias a todo esto, el ex gobernador de allá está enfrentando el proceso en libertad, y con dinero del pueblo en sus cuentas. Estas fallas reconocidas por el propio Fiscal Anticorrupción de ese lugar.
Hasta ahora no hemos sabido que la Fiscalía General del Estado les haya inmovilizado alguna cuenta bancaria o algunas propiedades a los que aquí imputados, pese a que el Código Nacional de Procedimientos Penales así lo prevé. La Fiscalía no lo ha hecho por dos razones: por ignorancia de cómo opera el sistema penal adversarial –hay que ir ante el juez de control y argumentar oralmente tal solicitud; o por complicidad; o por las dos razones.
Todo indica que aquí en Veracruz, el encargado de investigar los delitos pronto habrá de pasar a ser investigado.
Ello derivado de sus propias complicidades.