Cómo es la celda en la que podría pasar sus días “El Chapo” Guzmán

Un exprisionero describió la cárcel de ADX Florence como una “versión de alta tecnología del infierno, diseñada para apagar toda percepción sensorial”

17 febrero 2019 | 16:53 hrs | Agencias | Mundo

La ADX Florence sería el destino final de “El Chapo”, una cárcel en donde están recluidos terroristas, espías, ex miembros de Al Qaeda, asesinos en serie y ex integrantes de las Fuerzas Armadas de Colombia (FARC).

El ex director de ADX Robert Hood describió la penitenciaria como “la muerte en vida”.

“En mi opinión, es mucho peor que la muerte”, agregó. Otros lo han denominado “la prisión de las prisiones”, “inhumano” y “peor que Guantánamo”.

Ahí los prisioneros están confinados durante 23 horas al día en pequeñas celdas de concreto, privadas de casi todo contacto humano.

“El Chapo” no se mezclará con otros reclusos que ahí habitan.

Guzmán Loera, quien se escapó dos veces de prisiones mexicanas consideradas de alta seguridad, podría pasar el resto de sus días en un cuarto de 2 por 3 metros, en donde hay solo una cama de cemento, baño, un lavabo y un distribuidor de agua.

La sombría prisión ADX en Colorado es donde Estados Unidos encarcela a los “peores de los peores” y, cuando  le dicten sentencia al exjefe del Cártel de Sinaloa, es muy probable que pase ahí a sus días.

“Es una sentencia de la que no hay escapatoria ni retorno”, dijo el abogado estadounidense Richard Donoghue después del veredicto.

Una vez considerado “intocable”, supo que todo había terminado para él en el momento en que abandonó la jurisdicción de México, donde la corrupción le había permitido operar con virtual impunidad.

De la prisión de máxima seguridad, desde que abrió sus puertas en 1994, nadie ha escapado nunca.

Sus 410 reclusos son llevados en autobuses, vehículos blindados e incluso en helicópteros Black Hawk, a las extensas instalaciones unos 115 kilómetros al sur de Denver.

Una docena de torres de vigilancia y alambradas rodean la red de edificios de ladrillo, que son patrullados las 24 horas 7 días a la semana, por guardias fuertemente armados y con perros de ataque.

La celdas son de paredes son gruesas y están insonorizadas, lo que garantiza que los presos no pueden comunicarse entre sí. La cama es una losa de concreto cubierta con un delgado colchón y mantas, hay un lavabo, un fregadero y una fuente de agua combinados.

El único mobiliario es un escritorio y un taburete de hormigón inmóviles, y para algunos reclusos, una pequeña televisión en blanco y negro que muestra programas religiosos y educativos cuidadosamente seleccionados.

Cada celda tiene una ventana con forma de hendidura de 42 pulgadas de alto y 4 pulgadas de ancho, que tiene un ángulo para que no haya una vista del cielo ni de otras celdas.