Comida radiodifusores con el góber

9 agosto 2018 | 12:48 hrs |

Por Gilberto Haaz Diez

 

*De Dostoyevski: “¡Ea, hablad! ¡Charlemos todos! No nos hemos reunido para estar mudos. ¡Vamos, hablemos!”.
Camelot.

Calle de los Tabachines. Xalapa de Enríquez. Mañana de contrastes, llovía y salía el sol. Uno de los Ferráez, el más pequeño de los cien que son, Daniel, convocaba a radiodifusores de todo Veracruz a una comida con el gobernador electo, Cuitláhuac García Jiménez, en su residencia, cerca del campo de golf jalapeño. A las dos de la tarde, cuando se citó, ya la mayoría de radiodifusores ahí estábamos, el electo llegaría media hora después. Espiaba el menú, hacia hambre: Ensalada de aros de pepino, crema de Brocoli, medallón de filete en salsa de brandy con hongos y verduras, y el postre, con un pegue de entrada o su vino. El invitado llegó, saludó de mesa en mesa para conocer a una mayoría que seguro desconoce, en su atuendo típico: jeans, camisa y un saco sport, Cuitláhuac recorría con Ana Miriam Ferráez Centeno, quien le iba presentado a cada uno de los concesionarios. Ana Miriam, diputada de Morena, se ha convertido en una mano firme a su lado. Lo guía donde puede. El góber electo llegó con un grupo de 10 personas, luego se le sumarían el secretario de Gobierno, Erick Patrocinio Cisneros Burgos, que de Tierra Blanca dicen es, a quien nadie conoce, o pocos, y el secretario de Economía, Ernesto Pérez Astorga, un empresario jalapeño. En la parte trasera de la casa, habilitada para la comida, después de ella, el anfitrión les dio la bienvenida. Despuesito, habló el gobernador Cuitláhuac. Cada radiodifusor fue presentándose. Algunos expusieron la problemática que vive el medio, la feroz competencia de las páginas de internet, y aquellos que nacen con una sola persona a manejar su información, contra un medio que es concesionado federalmente y que paga muchísimo dinero ahora en renovación de concesiones, y mantiene una platilla numerosa de trabajadores. A todos escuchaba con atención. Asentía con la cabeza. Se señaló el dinero del gobierno que antiguamente fluyó hacia revistas que nacían y cobraban millonadas en Finanzas. Solo faltó que dieran los nombres. Poco antes, unos músicos amenizaban y entonaban las rolas de José José. Buenos músicos. Había gente de radio de todo el estado, norte, sur y centro. Aprovechaban algunos para invitarle a festejos próximos en sus ciudades. Se habló de las dificultades económicas que viven los medios de radio, allí, cuando le tocó turno al gobernador, habló de que se habilitarían los convenios, cosa que agradó a todos. Pidió que le apoyaran para que los festejos de los 500 años en Veracruz fueran grandiosos, y que el Festival de Salsa se haría allí, que no tenía nada en contra del alcalde, porque muchos le habían sugerido pasar ese evento de salsa, ahora llamado de 500 años, a Coatzacoalcos, donde ellos dominan, pero dijo que no, que respeta ese sitio que es casi sagrado para los chunchanqueros y tienen las instalaciones y la parafernalia adecuada. Habló también de la afamada Cumbre Tajín, sin cambios en ningún programa, se hará en su sitio y con los antecedentes de nuestros antepasados, un sitio de ceremonial y cultura. El patriarca, Carlos Ferráez Matus, aseguró que no iba preparado, pero sacó un tremendo álbum que casi parecía un programa de gobierno, y lo expuso. Presentes: Francisco Malpica, de Veracruz. Velasco, de Tuxpan, todos los Ferráez: padre, hijo y espíritu santo, Marcos López, Poza Rica, Olaya, Coatzacoalcos, Bernardo Peláez y Alonso Domínguez, Orizaba, Molina, de Perote, Manterola, de Martínez de la Torre, y Pintado, Gutiérrez Zamora, además los representantes de las cadenas Radiorama y Grupo Imagen y Yo Mero por la XHJF Y Crónica Tierra Blanca. Una treintena de nosotros nos apersonamos para iniciar la que debe ser una relación de respeto, de ida y vuelta. El góber electo le dijo ahí mismo al secretario Erick, que jamás de esa secretaría saldría una llamada para increpar a alguien o para proponer algo. Al de Economía, que se pusiera las pilas y se apoyara en los medios como la radio, para que Veracruz siga tendiendo inversiones y buen y excelente turismo. Todo en la libertad de expresión. Luego, al final vinieron las fotos. Hubo dos, en una oficial quien esto escribe no salió, como dijera Fidel Velázquez: ‘quien se mueve no sale en la foto’, pero en la otra no oficial, allí anduve. Buena reunión.

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Esta es opinión personal del columnista.