Comida grasosa y ataques de ira, la ‘receta’ para infartos

Un especialista en salud del corazón dijo que la ingestión excesiva de grasas, el sedentarismo y las emociones fuertes son factores de riesgo para sufrir un infarto.

11 octubre 2017 | 15:27 hrs | Milenio

Consumir alimentos con demasiadas grasas y sal, fumar y la falta de ejercicio, son factores que pueden cusar un infarto o alterar el funcionamiento del corazón al presentarse enfermedades que dañen los vasos sanguíneos.

El coordinador auxiliar de Salud Pública de la delegación del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Chihuahua, Ismael Rodríguez, señaló que estas enfermedades incluyen la hipertensión, arritmias, cardiopatías, trombosis venosa y ataques cardiacos.

El corazón es un músculo fuerte, responsable de gran parte de las funciones del cuerpo, pero si se descuida o se hacen cosas que no lo beneficien, este puede manifestar incomodidades y comenzar con diferentes malestares físicos, anotó el funcionario del IMSS.

Alterarse por algún problema no lo soluciona, pero sí puede afectar directamente al corazón; por eso es recomendable respirar profundo, tomar un descanso de varios minutos para pensar las cosas y analizar una posible solución.

En este sentido, aseveró que no hay ninguna necesidad de someter al organismo a funciones aceleradas propiciadas por la ira, el miedo o la desesperación.

El experto recomienda cuidar la alimentación consumiendo alimentos balanceados, así como reducir la ingesta de sal, azúcar y grasas, para así evitar el taponamiento de las arterias que afecta la circulación.

También recomendó practicar ejercicio física al menos 30 minutos al día, durante cuatro a cinco días a la semana; sin embargo, indicó que si la persona tiene antecedentes de problemas cardiacos, es necesario consultarlo antes con el médico especialista.

Indicó también que es benéfico dormir por lo menos ocho horas diarias y evitar, dentro de lo posible, situaciones de estrés, porque esto afecta directamente la función cardiaca; además, hay que eliminar el consumo de alcohol y tabaco.