Cercado

7 septiembre 2016 | 10:28 hrs | Por: Mario Noriega Villanueva

Hasta pareciera un “te vas o te vas”,  todo lo que está sucediendo con el gobernador, bueno más bien, desgobernador de los veracruzanos Javier Duarte de Ochoa. En la legalidad, está perdiendo todo su maquiavélico plan de protección posterior a su régimen. La Suprema Corte de Justicia de la Nación, el máximo tribunal del país cuyas decisiones son inapelables, sentenció como inconstitucionales propuestas de su Ley Anticorrupción y también la creación de una fiscalía especializada en combate a la corrupción, que había implementado a modo para protegerse de sus desmanes contra los veracruzanos y proteger así mismo a sus “40 ladrones”.

Del 5 de junio en adelante, el todavía mandatario jarocho, ha recibido solamente descalabro tras descalabro pero ni así se fastidia y menos, solicita licencia definitiva al cargo, pero todo se ha ido acumulando de tal forma que su desesperación, le lleva a terrenos sumamente peligrosos y riesgosos para los veracruzanos quienes ya decidieron quién será su gobernador a partir del primero de diciembre y a quien el sistema no le quiere dejar el paso libre y con el pretexto de “proporcionar” seguridad, dispone retenes con mucha más gente de la que se moviliza normalmente, como sucedió anteayer, con un impresionante despliegue en Xalapa donde casualmente iba a pasar Miguel Ángel Yunes Linares, su sucesor ya electo, a quien detuvieron luego de seguirlo todos los elementos con sus poderosas armas de cargo en ristre y en forma amenazante.

El mismo Yunes Linares, en una conferencia de prensa ayer por la mañana, expuso y explicó todo el movimiento y reiteró que esas provocaciones ni le amedrentan ni le harán desistir de sus intenciones de proceder en contra de los saqueadores de Veracruz. Que conoce todas esas “estrategias”  y que lejos de meterle miedo, le hacen que reafirme su convicción de servir a Veracruz y proporcionarle la seguridad que lo haga remontar todas estas condiciones adversas a la que lo han llevado Javier Duarte y sus depredadores, quienes mediante actos de atemorizamiento, pretenden seguir perjudicando a la entidad que ya está en emergencia y por eso MIYULI ha solicitado la intervención del gobierno federal representado por el presidente , Enrique Peña Nieto, quien hasta ahora ha permanecido indiferente a todo lo que acontece en este territorio.

O sea, con esa actitud, las cosas ya han llegado a alturas mucho muy riesgosas y que podrían significar a Veracruz, cuando menos en los todavía menos de tres meses que le quedan a Duarte, si es que no lo extirpan antes, lo que se ve difícil ya, que la violencia y el crimen sigan con toda la barbarie que se está viendo. De esa forma, no habrá inversiones que lleguen al estado, se anulará totalmente cualquier posibilidad para el desarrollo y la entidad será con mayor razón, tierra de nadie.

MIYULI quiere prever todo este panorama que encontrará si le permiten llegar a tomar posesión del cargo, y por eso ha sido el mensaje oficial que ha girado al presidente Enrique Peña Nieto, pidiéndole auxilio para Veracruz, y si es que este termina por decidirlo así, como es su deber y responsabilidad. Ya fue mucho castigar a este pueblo con soportar a Javier Duarte y todos sus desatinos, tanto tiempo, son ya casi seis años, pero como si hubiesen sido seis siglos de maldad, corrupción, impunidad, inseguridad y saqueo.

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