Casos de los juicios orales

16 marzo 2016 | 13:10 hrs | | Tomás Mundo

 

El 30 de noviembre de 2015, aproximadamente a las 1:30 am un detective encubierto, José Pérez, observaba desde su vehículo a Rubén García, un joven de 19 años, que ambulaba cerca de la esquinade las calles Américas y Sarabia, en la ciudad de México. El vehículo no tenía placas o señas que lo identificara como policía; pero los miembros de la colonia lo conocían ampliamente como el carro del “policía narco”.

El detective Pérez estacionado cerca de la calle Américas miró que a 10 metros se acercaban dos personas hacia donde se encontraba Pérez. Al mismo tiempo, una persona conduciendo su bicicleta se acerca a García y aparenta hacer un intercambio de mano a mano con García. Un faro de luz alumbraba la esquina tenuemente.

La persona de la bicicleta se dirige hacia la posición del detective Pérez y pasa por un lado del vehículo.

Inmediatamente el detective lo reconoce como un habitual usuario de estupefacientes. El detective decide no detenerlo ya que sigue atento a las acciones de García.

A las 1:40 am, el detective Pérez enciende su vehículo y sin encender las luces se dirige hacia donde se encuentra García. García suelta un silbido rítmico de tres estrofas e inmediatamente las personas que se acercaban se dan la media vuelta y caminan en dirección contraria a García. Pérez decide conducir su vehículo hacia donde caminaban las dos personas que repentinamente empiezan a correr. Uno de ellos notablemente lanza algo hacia la calle cuando corre. Una cuadra y media después, Pérez detiene alas dos personas después de encañonarlos con su arma.

Un patrullero, Agustín Torres, llega a la esquina de las calles Américas y Sarabia a la 1:50, después de que Pérez pide apoyo durante la persecución de las dos personas. Torres inmediatamente posiciona su patrulla frente a García con los códigos encendidos y baja de la patrulla, armado y uniformado. Torres le pide a García que se identifique quien le provee una credencial del IFE. El oficial Torres trasmite los datos de García por radio, y a los 5 minutos posteriores recibe notificación que no existen órdenes de aprehensión o arresto o que García sea buscado por las autoridades.

García le pide a Torres si se puede retirar y Torres no contesta. Torres le pregunta a García si porta armas. García le contesta que no. Torres le pide a García si puede registrar su persona y García le dice que no.

Pérez se comunica por radio con Torres a la 1:55 am y le avisa que tiene arrestado a las dos personas que huyeron. En uno de ellos encontró una pequeña navaja, en el otro, encontró un plumón negro utilizado por pandilleros para grafiti. Pérez informa que vio a una de las personas detenidas tirar un objeto entre los carros estacionados en la calle.

Inmediatamente Torres catea la ropa y persona de García y encuentra una bolsita trasluciente vacía. Pero nada de drogas o armas. También encuentra 1500 pesos en billetes. García le dice a Torres que no había tenido empleo por dos años pero que el dinero lo consiguió haciendo trabajos variados.

Pérez llega en su vehículo a las 2:04 am. Las luces del vehículo de Pérez alumbraron el entorno donde estaba García. Y Pérez se percata que a medio metro del pie de García se encuentra una envoltura pequeña, similar a una dosis de cristal. Pérez la recoge y le pide a Torres que le diga qué le vendió a la persona de la bicicleta. García responde: “deseo hablar con un abogado”. Torres interviene y le dice a García que coopere ya que la cantidad solo es bastante para castigarle con una infracción. García le contesta: “era solo cristal”

García es inmediatamente arrestado por posesión de cristal. Después de una breve búsqueda en la zona donde fueron detenidos las dos personas que corrían, Pérez encuentra un bulto que contiene 20 gramos de cristal adjunto a una llanta de un carro estacionado.

Como defensor y como fiscal hay elementos suficientes para argumentar, no leer, a favor de García de la actuación de la policía.

Dependerá en mucho de la buena argumentación de las partes para saber si García fue detenido indebidamente, si la policía no respetó sus derechos, conocidos como las advertencias de Miranda. O si policía actuó correctamente.

Estos serán los dilemas que presentará el nuevo sistema de justicia penal. Y ya estamos a tan solo 90 días de su entrada en vigor en todo el país.