Cascada de renuncias en el PRI

22 noviembre 2017 | 17:59 hrs |

¿DÓNDE ANDAN Pepe y Héctor? Se preguntan priistas en torno al paradero del par de aspirantes a la postulación “tricolor” para disputar la Gubernatura el próximo año. Y es que la ausencia resulta evidente, en tanto algunos integrantes de ese instituto –sobre todo en el sur de la Entidad- han optado por la “valiente huida” y pedir posada –a propósito del mes que se avecina- en las filas del llamado Frente Ciudadano por México –que aunque en Veracruz aún no se define, será un hecho en los días por venir-, y otros levantan la mano en busca de ser tomados en cuenta o, de lo contrario verterán amenazas de dimisión como el ex dirigente Estatal del PRI, Edmundo Martínez Zaleta, que este jueves podría renunciar, y en ese escenario, a ninguno se le observa en negociaciones o acuerdos que permitan contener las deserciones. La dirigencia Estatal del tricolor de plano no existe; Renato Alarcón, que se pensaba sería buen dirigente, está como ausente, atochado y sin perspectiva. Su presencia en los medios de comunicación se reduce a ceros, mientras la Secretaria General provisional, Lillian Zepahua García pareciera tragada por la tierra, ya que no se le ve ni se le escucha en la Cámara Federal de Diputados –en donde tiene un escaño- y, mucho menos, en Veracruz. Los priistas dan la impresión de que ya se resignaron a perder la elección del próximo año, pues de pronto las giras de los Yunes rojos, los discursos encendidos, la crítica al mal Gobierno han cesado. Están como asustados y, en el peor de los casos, amenazados.

VERACRUZ ESTÁ viviendo uno de los episodios más terroríficos en materia de inseguridad: cuerpos descuartizados y arrojados diariamente a la vista de todos, secuestros, extorsiones, levantones (que se convierten en desapariciones), robos, asaltos y crímenes de políticos como el de Santana Cruz Bahena, alcalde electo de Hidalgotitlán, quien de acuerdo al Presidente Municipal en funciones, Octavio Omar López, habría sido ejecutado por un comando integrado por 20 camionetas, todas con hasta 10 sujetos armados, lo que rebasó la capacidad defensiva de ese ayuntamiento que solo cuenta con 20 policías que se dividen en dos turnos. El grupo se apoderó de entradas y salidas de la población para evitar la huida del objetivo, “ya que a varias cuadras había otros grupos distribuidos tirando balas con armas de alto calibre”, relata el asustado munícipe que ya no ve la hora de que su periodo termine. Pero ni Pepe ni Héctor han vertido un posicionamiento en torno a ese hecho que, a decir verdad, crispa las terminales nerviosas del más templado, ya que si eso le hicieron a Santana Cruz que estaba rodeado de guaruras: ir hasta su casa, advertirle que si no salía matarían a todos y, finalmente, fusilarlo a sangre fría frente a familiares y guardaespaldas armados, qué nos espera a los simples mortales, sobre todo a medios de comunicación que denuncian la inseguridad.

Y AUNQUE el alcalde electo fue postulado por el Partido Nueva Alianza tras renunciar al PRI que le negó el abanderamiento, se trata de un crimen que cimbra y que acaso, sin hacerlo bandera, los Senadores deberían condenar porque no es el único hecho que sucede en el Estado, ya que de acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), los grupos delincuenciales que azotan la Entidad entre los que destacan bandas de huachicoleros y facinerosos del fuero común han dejado, en 11 meses y 21 días del Gobierno del Cambio un total de 2 mil 220 homicidios y 163 secuestros, pero nadie dice nada, ni los Senadores que aspiran a Gobernar el Estado ni el Movimiento de Regeneración Nacional que, a decir verdad, ha sido apabullado tanto en el Congreso local como en su cotidianidad, ocupados como andan los dirigentes tratando se saciar sus intereses electorales.

SEGÚN LA plataforma de la Secretaría de Gobernación, se han registrado 19 mil 343 robos, de los cuales 2 mil 492 han sido a vehículos con violencia y 234 asaltos con violencia a casas habitación. Sin embargo, esa cifra no considera las víctimas que optan por no interponer denuncia por amenazas o por desconfianza en las autoridades e, insistimos: en el recuento de los hechos registrados en los últimos días destaca la ejecución del alcalde electo del municipio de Hidalgotitlán, postulado por el PANAL, Santana Cruz Bahena. El ejecutado tomaría protesta el próximo 31 de Diciembre lo que ya no ocurrirá al ser fusilado de al menos ocho impactos de arma de fuego. Pero de la violencia no escapa ni la capital del Estado pese a que es la sede de los tres poderes y del ayuntamiento más importante, políticamente hablando, ya que el domingo pasado, a unas cuadras de la Central de Autobuses de Xalapa (CAXA) y del selecto fraccionamiento El Tejar, desconocidos arrojaron 11 bolsas conteniendo los restos de cinco personas, en tanto el pasado viernes, en un camión de volteo propiedad del Ayuntamiento de Ixhuacán de los Reyes, cuatro personas fueron ejecutadas a balazos, en hechos registrados unas horas antes de la comparecencia del titular de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), Jaime Téllez Marie.

CON TODO y lo anterior, ni el PRI Estatal ni los Senadores que aspiran a la Gubernatura se han pronunciado, y hay quienes suponen que acaso lo hacen inmersos en el temor natural que origina la inseguridad, o acaso porque alguno de ellos ya recibió amenazas, lo que no creemos al menos en el caso de Héctor Yunes, que suele ser contestatario y de mecha corta. Vamos, hasta el sector privado se ha pronunciado, pero quienes aspiran a Gobernar Veracruz, incluidos los integrantes de Morena prefieren la comodidad del ostracismo, ya que ni panistas ni perredistas ni dantistas abrirán la boca –por interés personal-, así sea la sociedad la que esté pagando las consecuencias de un Gobierno que no ha demostrado estrategia para contener lo que ya es un “Infierno”, muy similar a la película interpretada por Damián Alcázar y Joaquín Cosío, en donde se relata la problemática del crimen organizado en México en toda su crudeza.

PERO VOLVIENDO al tema inicial: alguien nos puede decir ¿dónde andan Pepe y Héctor Yunes? Y es que, hasta donde se sabe, este jueves el ex dirigente Estatal del PRI, Edmundo Martínez Zaleta anunciará su dimisión a ese instituto, y nadie, absolutamente nadie, está parando esa cascada de renuncias entre las que se incluye la de Ricardo Ahued, y todo como consecuencia de la ausencia inexplicable de los Senadores que de pronto desaparecieron, y de un dirigente Estatal priista que se duerme en sus laureles. Así de simple. OPINA carjesus30@hotmail.com

*Esta es opinión personal del columnista