Carreteras de la muerte

16 febrero 2018 | 9:26 hrs |

Por Roberto Valerde García

 

Desde siempre, el norte veracruzano ha estado distante, por no decir olvidado, de la capital Xalapa, corazón político y gubernamental de la entidad. Pero con carreteras inseguras y peligrosas, la lejanía se vuelve mayúscula.

Nadie quiere arriesgarse a viajar a Poza Rica, Álamo, Tantoyuca, Naranjos, Tempoal o Pánuco, por citar algunos ejemplos, llámese servidor público, candidato o inversionista.

Y es que más allá de los asaltos en carretera a todo tipo de unidades, lo que más preocupa, son sus destruidas cintas asfálticas, responsables de un sin número de accidentes mortales.

Carlos Quevedo Espinoza, titular de la estación Poza Rica de la Policía Federal, reconoció que el mal estado de las carreteras de la región norte sí influye en la generación de accidentes automovilísticos; y es que ya no se les pueden llamar baches, son verdaderas trampas mortales.

Cabe recordar que apenas el pasado fin de semana los habitantes de Casitas bloquearon la carretera federal Cardel-Poza Rica, a la altura de ese parador turístico, precisamente exigiendo a los gobiernos federal y estatal, la reparación de esa vía, porque –según dijeron- sus malas condiciones físicas inhibe la llegada de paseantes.

De Papantla a Gutiérrez Zamora, llena de hoyos; de Poza Rica a Álamo, igual; de Álamo a Pánuco, mortal; de Tuxpan a Tamiahua, ni qué decir; de Tuxpan a Naranjos, abandonada…..Puuufff.

Estamos a escasas cuatro semanas del inicio de la Cumbre Tajín 2018 y es imperativo, fundamental, urgente, que la delegación Veracruz de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), así como la Secretaría de Infraestructura y Obras Públicas del Estado (SIOP) coordinen sus esfuerzos y al menos implementen como paliativo un programa de bacheo de todas las carreteras del norte del estado por donde llegarán turistas de Tamaulipas, Nuevo León, Hidalgo, Ciudad de México, Puebla, San Luis Potosí, Guadalajara y Querétaro, entre otros orígenes.

No quiero, nadie lo desea, que haya accidentes que enluten la fiesta de los papantecos y menos cuando vendrán familias completas, con niños, ancianos, el perro y hasta el perico.

Por favor, que nuestras autoridades tomen cartas en el asunto, que hagan algo, sin simulaciones, una vida es una vida.

*Esta es opinión personal del columnista.