Carlos Romero Deschamps el caradura

10 enero 2019 | 8:30 hrs | | Javier Roldán

Hasta entre ellos hay clases: están los huachicoleros de a pie y los huachi-culeros fifí

Por Javier Roldán Dávila

No cabe duda que la máxima que reza: en política hay que tragar sapos sin hacer gestos, tiene vigencia aun en la cacareada 4T.

La demostración fehaciente, es el desplegado que publicó el Sindicato de Trabajadores Petroleros y en el que su líder ‘charro’, Carlos Romero Deschamps, dice entre otras cosas: “el Gobierno está haciendo lo correcto, El sindicato petrolero apoya el cambio”.

El tema es que el presidente López Obrador le puso el cascabel al gato, cuando confirmó lo que era del dominio público: en el huachicoleo están inmiscuidos funcionarios y trabajadores de PEMEX (entre otros).

Romero ingresó a la paraestatal en 1969 y desde 1996 es el mandamás del sindicato, por lo cual, conoce a detalle todo lo que ocurre en la empresa, por lo que no se puede deslindar, mediante desplegados, de las trapacerías que ocurren en la otrora ‘joya de la corona’.

Esperemos que el ‘apoyo al cambio’ que consiste en  “terminar con la corrupción e impulsar un nuevo modelo de eficiencia, transparencia y honestidad en la producción, suministro y distribución de combustibles”, se limite a un acto desesperado por salvar el pellejo y no se inscriba, en el marco de un salvoconducto previamente acordado.

Este robo a mansalva no puede quedar impune, sería construir el cambio sobre chapopote.