Bill Gates quiere extraer el CO2 del aire y convertirlo en diésel y petróleo

La tecnología empleada no es nueva, pero su combinación a escala industrial sería pionera

5 febrero 2018 | 10:00 hrs | The Guardian | Redacción

Bill Gates, cofundador de Microsoft, filántropo, y una de las personas más ricas del mundo, se ha asociado con un físico y un magnate de las arenas petrolíferas para un proyecto en el que se extrae CO2 del aire para luego convertirlo en diésel limpio y gasolina.

En lo que se describe como “mecanización de la fotosíntesis“, se utilizan matrices de ventiladores gigantes para extraer CO2 puro, que luego se puede sintetizar en una mezcla utilizable a través de un proceso llamado Aire a Combustibles (A2F).

La esperanza es que la combinación de captura directa de aire (DAC), electrólisis del agua y la síntesis de combustibles utilizados para producir combustibles líquidos de hidrocarburos, pueda hacerse funcionar a escala mundial por poco más de lo que cuesta extraer y vender combustible fósil en la actualidad. Esto revolucionaría la industria del transporte mundial, que emite casi un tercio de las emisiones totales que cambian el clima.

La tecnología empleada no es nueva, pero su combinación a escala industrial sería pionera. Carbon Engineering (CE), la compañía creada en 2009 por el geoingeniero Keith, junto al dinero de Gates y al magnate del petróleo Norman Murray, ha construido un prototipo de planta instalado grandes ventiladores, y ha estado extrayendo alrededor de una tonelada de CO2 puro todos los días durante un año.

Pero Carbon Engineering acaba de logar otro hito. Trabajando con la compañía energética de California Greyrock, ahora ha comenzado a sintetizar directamente una mezcla de gasolina y diésel utilizando solo CO2 capturado del aire e hidrógeno separado del agua con electricidad limpia, un proceso que llaman Aire a Combustibles (Air to Fuels / A2F).

El siguiente paso es recaudar dinero, ampliar y comercializar el proceso utilizando electricidad baja en carbono como la energía solar fotovoltaica. La publicidad de la compañía prevé muros masivos de extractores ubicados fuera de las ciudades y en tierras no agrícolas, que suministran CO2 para la síntesis de combustible, que además ayudarán a limpiar las zonas de contaminación, por lo que uno de estos en Madrid no estaría nada mal.