Benítez: un nuevo padre

19 junio 2017 | 11:21 hrs | Carlos Jesús Rodríguez Rodríguez

Yunes Linares y el olvido
*Carpetazo a la corrupción

EN SEPTIEMBRE del año pasado, la Procuraduría General de la República (PGR) confirmó que dos investigaciones iniciadas por la Fiscalía General del Estado, una contra el gobernador Javier Duarte de Ochoa y otra contra Vicente Benítez, entonces diputado electo por el distrito de San Andrés Tuxtla, serían atraídas debido a la gravedad de los cargos que les imputaban. La confirmación la habría hecho José Guadalupe Medina Romero, Subprocurador Especializado en Investigación de Delitos Federales de la dependencia Federal, y a Benítez se le acusaba de haber desviado recursos Federales cuando se desempeñó como oficial mayor de la Secretaría de Educación de Veracruz. Fue el 19 de Septiembre cuando personal de la PGR acudió a la Fiscalía, entonces a cargo de Luis Ángel Bravo Contreras a notificar la determinación. A Duarte de Ochoa y Benítez los acusaban de enriquecimiento ilícito, peculado (desvío de fondos públicos) e incumpliendo de un deber legal, todo ello contenido en las carpetas FESP/013/2016/1-04 y FESP/216/2016/14-07 integradas en 14 tomos y 81 anexos.

AQUELLA vez el funcionario Federal recordó que las carpetas de investigación fueron completadas en base a denuncias interpuestas por él, entonces, Gobernador electo, Miguel Ángel Yunes Linares, en las que acreditaba los pésimos manejos que venía realizando Javier Duarte de Ochoa y su camarilla conformada, entre otros, por Vicente Benítez, el afamado “señor de la maletas”. Ocho meses después, el 15 de Mayo de este año, el portal Animal Político dio a conocer nuevas evidencias que configuraban que Vicente Benítez González, actual diputado local, autorizó la salida de más de ocho millones de pesos cuando era Oficial Mayor de la Secretaría de Educación en el gobierno de Javier Duarte a compañías fantasma asentadas en la Ciudad de México. Dice el portal Animal Político que los contratos en los que no hubo licitación pública, fueron concedidos en diciembre de 2014 a las empresas Diseños Tevet S de RL de CV y Construcciones Trajan S de RL de CV, que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) investigó y calificó como compañías falsas que simularon operaciones, y que tenían domicilio fiscal en la zona sur de la ciudad de México.

VICENTE BENÍTEZ fue tesorero de Javier Duarte, y de acuerdo con investigaciones de Teletica de Costa Rica, es propietario de un hotel y bienes valuados en millones de pesos en aquella Nación. En realidad son nueve propiedades, algunas de ellas en zonas exclusivas de aquel país, entre otras: un terreno a un costado del estadio Carlos Ugalde con valor de 104 millones de colones (unos 3 millones 484 mil pesos); Otro en Ciudad Quesada por un valor de 64 millones de colones (unos 2 millones 144 mil 092 pesos) y uno más en Aguas Zarcas por 1.8 millones de colones (unos 60 mil 302 pesos). Tienen además dos terrenos más en Ciudad Quesada por 15 millones de colones (unos 502 mil 521 pesos); una casa en una zona exclusiva en el mismo lugar con un valor de 1 millón de dólares (poco más de 18 millones de pesos), y también tienen una camioneta Chevrolet Traverse de 603 mil 025 pesos. Benítez González está casado con la ciudadana costarricense Mariela de los Ángeles Núñez Rodríguez desde Agosto de 2006, según consta en el registro civil de aquello lugar, y de acuerdo a Teletica, Mariela de los Ángeles tiene un salario de unos 500 mil colones mensuales (unos 16 mil 750 pesos) aunque no especifica el trabajo que desempeña. El propio Benítez fue, de acuerdo a Animal Político, quien entregó a las empresas fantasmas Diseños Tevet S de RL de CV y Construcciones Trajan S de RL de CV los contratos que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) investiga, además de haber sido intervenido por la PGR cuando intentaba entregar 25 millones de pesos a personas que nunca se supo a ciencia cierta quienes eran, esto en el arranque del gobierno duartista.

APENAS EL domingo 10 Julio del año pasado, Miguel Ángel Yunes Linares anunció que presentaría denuncia en contra de Vicente Guillermo Benítez González por el delito de enriquecimiento ilícito y demás que le resulten, esto luego de que se diera a conocer que el ex Oficial Mayor de la Secretaría de Educación de Veracruz cuenta con propiedades y sociedades en Costa Rica, lo que vino reiterando hasta hace poco, razón por la cual resulta inexplicable la fotografía que hicieron circular el sábado pasado en la que aparece el Gobernador Miguel Ángel Yunes rodeado de diputados panistas, y entre estos, sonriente, dueño de su complicidad el propio Benítez González, lo que alentó suposiciones no descabelladas como si ya pasó a formar parte de la fracción del PAN o, simple y llanamente, ya se puso a mano para que no lo alcance el brazo de la justicia.

Y ES que en la placa aparecen dos ex priistas atrás del “gobernador del cambio” y sus más cercanos diputados: el primero a la izquierda en la segunda fila, junto al, también, “ex tricolor”, José Luis Enríquez Ambell, el afamado “cepillín” cuyo padre, don José Luis Enríquez, seguramente le daría un ataque si lo viera envestido de azul, es Benítez, quien luce una enigmática sonrisa, y uno se pegunta: ¿pues no que era “enemigo” de Yunes? ¿No es este al que calificó de ejemplo de la corrupción duartista y de la descomposición priista? ¿Por eso cabe preguntar cuánto le costó colarse a ese grupo o a cambio de qué?, porque en la memoria de los Veracruzanos quedó muy claro el discurso de que “ni perdón ni olvido” ¿o acaso se trató de una tomadura de pelo?

AHORA, DESDE Palacio de Gobierno pretenden argumentar que la gráfica es producto de una reunión de diputados locales programada para el sábado 17, a la que solo asistieron 12 legisladores, entre estos Vicente Benítez, mientras que 33 dejaron plantado al mandatario que les hablaría, entre otros temas, de la situación financiera que impera en la Entidad. Que los que aparecen en la placa son los únicos que se dignaron a acudir a Palacio de Gobierno, y que al finalizar el encuentro decidieron tomarse la foto del recuerdo, aunque otros más avezados aseguran que Vicente ya pagó indulgencia, pues no se le observa, precisamente, mortificado sino, más bien, contento, con una sonrisa que solo era posible observarla cuando estaba al lado de Javier Duarte de Ochoa. Tal vez el oriundo de San Andrés ya encontró un nuevo protector y, a propósito del día de ayer, un nuevo padre. Vaya caso…OPINA carjesus30@hotmail.com

*Esta es opinión personal del columnista