Barbosa se suma al “Peje”

28 febrero 2017 | 19:04 hrs | Carlos Jesús Rodríguez

¡OTRA MAS! Como dijera el gallero Lorenzo Benavides -en la clásica novela de Juan Rulfo “El Gallo de Oro”-, un hombre metafórico, vanidoso, codicioso, que siembra la frase cada vez que acumula un triunfo. Y ¡otra más! Sería la expresión coloquial al ver como se derrumba la credibilidad de la administración de Miguel Ángel Yunes por esa ambición desmedida que lo indujo a denunciar, entre otras cosas, que Andrés Manuel López Obrador habría sido financiado por el, ahora, prófugo Javier Duarte de Ochoa, lo que indujo a la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade) a iniciar –con inusitada premura- una “indagación de oficio” contra el tabasqueño-veracruzano, hecho que embarcó al propio Secretario de Gobernación que por inducir a que ambos rijosos (MiYuLy y AMLO) presentaran sus respectivas denuncias para que la Procuraduría General de la República investigara, en la Fepade lo tomaron como “línea” o “instrucción soterrada” del funcionario Federal, pero las cosas se estaban saliendo de control, a tal grado que el líder de MoReNa enfatizó que “esa cosa que se llama Fepade (Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales) es una tapadera. Me da hasta risa, de plano, son muy ridículos los de la mafia del poder, además de corruptos son ridículos”, lo que engendró la solidaridad de empresarios, académicos, luchadores sociales y hasta del coordinador del PRD en la Cámara Baja, Miguel Barbosa Huerta que ya anunció su respaldo a López Obrador como candidato de Morena para 2018.

Y LO que parecía “la tumba” de López Obrador se convirtió, de pronto, en “catapulta”, gracias a los buenos oficios de Yunes Linares a quien, seguramente, el PAN tendrá mucho que agradecer, sobre todo la adhesión del perredista Barbosa Huerta a MoReNa, y con él, seguramente, muchos perredistas seguirían su ejemplo, lo que podría convertir la alianza PAN-PRD para el 2018 en un desastre, y todo por culpa de un Gobernador veracruzano que estará en un verdadero predicamento si el próximo año gana MoReNa la presidencia del País, lo que le colocaría en el mismo taburete en el que ahora se sienta Javier Duarte de Ochoa por andar de pendenciero sin medirle el agua a las batatas,

POR LO pronto, Santiago Nieto Castillo, titular de la Fepade ha dejado muy en claro que no hay ningún proceso en contra de MoReNa ni de su dirigente Andrés Manuel López Obrador, y que sólo indaga al ex gobernador Javier Duarte de Ochoa y al inefable –primo hermano de Alberto Silva-, Gabriel Deantes Ramos, ex secretario del Trabajo Estatal por peculado electoral. En el caso del Movimiento de Regeneración Nacional, es menester señalar que la Fepade no averigua a partidos políticos, y que eso le corresponde al Instituto Nacional Electoral, pero tampoco está en el banquillo de los acusados López Obrador, como se hizo filtrar desde las instancias de comunicación social del Gobierno del Estado, en actos que, se quiera o no aceptar, si serían constitutivos de delitos sobre todo si se demuestra que se usan recursos, instalaciones y personal oficial para desarrollar la guerra sucia contra AMLO.

PERO NO es el único caso. El Gobierno de Yunes Linares ha ido de tumbo en tumbo en materia “informativa” en ese afán de ganar escenarios en los medios de comunicación –a quienes, al igual que Donald Trump, detesta-, y acaso ¡otra más! Ha sido la acusación de que en el Gobierno de Fidel Herrera y, posteriormente, con Javier Duarte se suministraron medicamentos falsos a pacientes con cáncer, sobre todo a niños, algo que en tiempo y forma desmintió la Comisión Federal de Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), lo que no gustó a Yunes Linares que estaba seguro de su dicho con esa necedad que solo induce a la cerrazón.

APENAS EL lunes, Julio Sánchez y Tépoz, titular de la Cofepris ratificó, para tranquilidad de aquellas familias cuyos hijos fueron tratados por cáncer en el Centro Estatal de Cancerología, que sobre la investigación de fármacos caducos y falsificados en Veracruz se hicieron tres hallazgos: medicamentos falsificados, un total de 21 ampolletas de Avastín, indicado para el cáncer, pero reiteró que ninguna de éstas fueron administradas a pacientes. Dice que se encontraron 23.6 toneladas de medicamentos caducos, entre genéricos e innovadores para muchas indicaciones terapéuticas, los cuales no fueron entregados a pacientes, y que por ser una irregularidad de gestión, amerita una investigación administrativa. Las mismas indagatorias revelaron que en 2011 se hizo una compra de 70 mil pruebas rápidas para VIH, que costaron 90.5 millones de pesos. De ellas, se logró identificar 46 mil 984 que fueron decomisadas; esto significa que hay un remanente de 23 mil 16 pruebas de VIH falsas que no se han localizado, y por ello  hace tres semanas Cofepris emitió una alerta para todos los sistemas sanitarios del País en la que se pide que en caso de que se localicen en alguno de sus almacenes u otro lugar, se pudiera retirar de inmediato, y adelanta que una empresa es investigada al respecto.

YUNES LINARES, también, habría anunciado que desde su llegada los índices delictivos venían a la baja. Mostró mano dura contra pacíficos manifestantes, y con ellos quiso enviar un mensaje de que en Veracruz se actuaría conforme a derecho contra quien trastoque la ley, pero muy pronto se dio cuenta que ni bajaba la inseguridad reflejada en robos y saltos, ni decaía la violencia manifestada en levantones, asesinatos, ejecuciones y secuestros, ya que tan solo en el mes de Enero –según cifras de la organización Alto al Secuestro-, las Entidades que reportaron mayor incidencia en la comisión de ese delito fueron el Estado de México con 29 casos; Veracruz con 24 y Tamaulipas con 18.

POR ELLO pidió, finalmente, la intervención de la Gendarmería Nacional, pero esta corporación no estará eternamente en el Estado, y eso lo sabe la delincuencia que cuando esto sucede, simple y llanamente, se mudan de madriguera en espera de otros tiempos. Yunes, por lo tanto, no debería creer que todos son sus enemigos –como lo hace Trump- pero, tampoco, debe ufanarse de ser un Superman que todo lo puede solucionar. Sin duda, necesita del concurso social, de todas las fuerzas e, incluso, de los periodistas –que tanto detesta-, ya que las fallas de arranque le están minando la escasa credibilidad que había ganado. Así de simple. OPINA carjesus30@hotmail.com