Arte contemporáneo, resistencia cultural y poesía en Bye Festival 2018

Foto: Ana Martina
23 enero 2018 | 23:11 hrs | Ana Martina Ortiz León | Arte y Cultura

Xalapa, Ver.- Daniela Bojórquez combina fotos y textos en sus tres piezas de arte contemporáneo que exhibe en la Galería Flavia; Fernando Báez es un apasionado defensor de los patrimonios culturales, principalmente las bibliotecas, de ciudades de Medio Oriente; y Herson Barona es un poeta que en 2017 publicó su primer libro: Departamento Bonsái. Cada uno de estos personajes brilló a su manera en las actividades alternativas del Bye Festival 2018.

El David de Miguel Ángel ya no es el punto de atracción de quienes lo admiran en su nicho original: la Galería de la Academia, en Florencia, Italia, sino el fondo de las selfies que Daniela registró y mezcló en el collage de “Toda mirada tiene un punto ciego”.

“Esta pieza la presenté en la última bienal de fotografía que se llevó a cabo en el Centro de la Imagen en la Ciudad de México y mi intención fue mostrar la poca atención que se le está dando a obras consideradas dentro del gran arte clásico, pues ahora importa más tomarse una selfie junto a éstas y verlas incompletas a través de un dispositivo, con una pantalla de por medio. Es un fenómeno que no juzgo moralmente pero sí críticamente”.

Foto: Ana Martina

“Óptica sanguínea” –que aborda a la fotografía desde su posibilidad de indicio (index)– son cuadros de varios tamaños con representaciones cromáticas de la sangre del dedo índice de la autora por medio de la luz que capta el lente; para ello, explica en la ficha descriptiva: “usé cámaras de dispositivos electrónicos como si fueran un glucómetro. La ‘aguja’ que ‘pincha’ es la luz, a manera de metáfora de la (in)capacidad de las imágenes de connotar condiciones humanas internas, ya sean fisiológicas o psicológicas”.

La tercera pieza, “Álbum de pilar”, según la artista, es una “serie de (anti)retratos que muestra marcos de impresiones en diversas técnicas fotográficas. “Los pies de foto dotan al espectador de la información necesaria para construir una imagen mental. De manera paralela al desarrollo del personaje retratado, hay una evolución de la tecnología fotográfica por medio de los cambios en las técnicas de impresión: al inicio se muestra un marco que remite al virado sepia y hacia el final de la serie los marcos corresponden a la realización de imágenes por medio de Instagram”.

“Visiones del mundo en ruinas: estrategias de resistencia ante la guerra, el saqueo y la destrucción del patrimonio cultural en Medio Oriente” fue el largo título que anunció la participación del bibliotecólogo venezolano Fernando Báez y que atrajo a casi medio centenar de personas que apretujadas en uno de los salones de la librería Los Argonautas escuchó que “contra la violencia, el odio y la corrupción debe haber un llamado de paz y de convivencia que permitan que el diálogo vuelva a ser una verdadera majestad en Xalapa”.

Foto: Ana Martina

La destrucción de una cantidad estratosférica de libros, el incendio de bibliotecas y el pillaje de museos en varios países de Medio Oriente son para Báez una muestra “de lo que no debemos ser y que debemos detener e impedir”.

Considerado una autoridad mundial en la historia de las bibliotecas, refirió que en la faz de la Tierra hay más de cien imperios desaparecidos por completo, siendo los Hititas uno de éstos a pesar de haber gobernado a sangre y fuego durante más de 600 años y de los que sólo unas ruinas testimonian la existencia de su capital Hattusa, ubicada en el norte de Turquía.

“Hace un año y medio mataron a la persona que me acompañaba en Bagdad al explotar un camión de cemento junto al hotel donde se hospedaba. Ese día perdí lo que se llama miedo al miedo, visto por los neurólogos como un instinto para la preservación, lo cual no debemos confundir con la cobardía que es una excusa”.

“Les quiero decir que en estos tiempos lo que se necesita es coraje, más contagioso que el miedo y que la cobardía y esto lo he visto en Egipto, en Túnez y en Ucrania, donde la gente dijo basta y fue basta y se acabó, porque es parte de la esencia que nos caracteriza como seres humanos, de lo contrario nuestra historia sería lineal”.

Foto: Ana Martina

En la presentación de Departamento Bonsái, evento posterior al conversatorio de Fernando Báez, Herson Barona confesó que aún se le hace extraño tener ya un libro publicado y que sea el que no tenía en mente escribir cuando se lo pidieron como parte de una beca del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes.

El departamento pequeño en el que vive una pareja y que condiciona la relación de la misma es el contexto general en el que se mueven los poemas de Barona, “una especie de turismo de interiores, como ser turista en tu propia casa revisitando los mismos espacios de siempre”.

“Yo quería escribir otro libro, pero éste salió sin querer como el brote en una maceta. Como siempre escribo los poemas por separado cuando los junté fue una locura, por lo que se trató más de desescribir el libro que de escribirlo. En realidad lo podé, porque el libro era gigante”.