AQUELLOS BIQUINIS

15 diciembre 2016 | 13:18 hrs | Columna

Por Gilberto Haaz Diez

 *Un barco está más seguro en el puerto, pero para eso no se construyen los barcos. Paulo Coelho. Camelot.

 Tengo a la mano un extraordinario libro, que leí hace tiempo, del talentoso escritor español Juan Eslava Galán, ‘De la alpargata al seiscientos’. Narra todas las vicisitudes de aquellos inicios de la España del franquismo, cuando todo llegaba, cuando nada tenían y todo se les antojaba. A un alcalde de Benidorm le ocurrió lo mismo que cuando el visionario presidente Echeverría (se aceptan rechiflas) vio con buenos ojos el nacimiento al turismo de Cancún. Aquella vez lo tildaban de loco. Hace poco, el año pasado, cuando Beto Borge, gobernador de Quintana Roo, vivía la vida loca y nada le preocupaba, estando en su palco de béisbol el día que fui de invitado a su último informe de gobierno, aún no le abollaban la corona, me dijo entre entrada y entrada, casi en la fatídica séptima, que Cancún y el estado tenían casi el 50 por ciento del turismo nacional. Eso era para Ripley, pensé al momento, cuando comenzaron a relucir todos los quebrantos económicos, cómo era posible quebrar a un estado tan rico en turismo, donde esa llamada industria sin chimeneas genera divisas tras divisas en dólares, pero es por los políticos malos y salvajes, ayer mismo, el enterado columnista Carlos Loret de Mola, habla de una fantasiosa fiesta de 500 invitados, como la de Truman Capote en el hotel Plaza de Nueva York, a los que al entrar a la misma les recogieron los celulares, ya ven ustedes que ahora todo mundo filma, y Loret descubrió que ese sujeto no era otro más que el nuevo funcionario de Finanzas del nuevo gobierno, que llegó marcando la austeridad, como el nuestro de Yunes. En otro país, si eso fuera cierto, ese funcionario andaría en la calle con su vergonzosa renuncia, pero en México no pasa nada. Lo dijo el poderoso rector de la Basílica de Santa Maria de Guadalupe, cuando habló de México, que en nuestro país tenemos muchísimos quebrantos, pero que el mayor de ellos es el de la corrupción y la impunidad. Aquí hay un caso testificado. ‘El fiestón del secretario’, le llamó Loret de Mola a la fiesta de Juan Melquiades Vergara Fernández, secretario de Finanzas y Planeación, que ganó en una alianza PAN-PRD. Pero andaba en otro tema turístico del libro. El alcalde de Benidorm, en 1956, quería aupar (elevar) a Benidorm como destino turístico en España. Nacía el biquini y quería ser uno de los iniciadores de esa prenda que escandalizaba a los curas y que amenazaban con quemar en leña verde a todos los alcaldes que las aprobaran en sus comunidades, las playas comenzaban a poblarse. Un gobernador y un Ministro traían al munícipe pidiendo paz. El alcalde no encontraba consuelo. Se decidió. Fue a ver al mismísimo generalísimo Francisco Franco. Era el tiempo que las mujeres en España ni soñaban con usar pantalón, jeans vaqueros, mucho menos. Esa prenda era cosa de hombres, eso era cosa de trabajadores gringos, mineros, pues. Benidorm era un pintoresco pueblito marinero con apenas mil 600 habitantes. De allí saldrían, tiempo después, cuando tuvieron su afamado festival, Julio Iglesias y Raphael. Las turistas que se bañaban en biquinis en las playas eran insultadas. ‘Algunas señoras de misal, velo, novena y lutos sucesivos, les llamaban guarras’. El alcalde, don Pedro Zaragoza, fue sometido a fuego amigo por el Párroco del pueblo. No existía el Orfis, si no se lo avientan con todo y la PGJ. Cansado y hastiado de los mojigatos mochilones de golpes de pecho, se enfrentó a Franco. Sabía que los biquinis los confeccionaba la marca Loewe y las tiendas Galerías Preciado los vendían al público. Entre 1950 y 1979 el clan familiar Franco y Martínez-Bordiu eran accionistas de esas grandes tiendas, que luego pasaron a ser El Corte Inglés. El alcalde, presto, le dijo al generalísimo que todos le echaban montón para desaparecer el biquini, y le mencionó dónde se vendían. Franco, quizá haciendo números y con memoria fresca, le dijo que cuando tuviera problemas acudiera a él, y mandara al carajo a gobernadores y ministros. Asunto resuelto. Años después, Brigitte Bardot maravilló esas playas con aquellos biquinis que se volvieron inmortales y cortaban la respiración. Hoy Benidorm, comunidad valenciana situada en el Mediterráneo, tiene 71.034 habitantes, según censo de 2009, y es uno de los destinos turísticos de mayor importancia del mundo, por sus playas, su alegre vida nocturna y buen clima; como Acapulco, no tiene tres días malos del año. Es la primera ciudad española que pertenece a la Organización Mundial del Turismo. En el mes de agosto de 2009 alcanzó 1.230.283 pernoctaciones, para convertirse en el tercer punto turístico de España en número de pernoctaciones, superior a Madrid y Barcelona. Alcaldes que dieron ejemplos de cómo elevar a sus lugares y sus luchas que fructificaron, se hace un gran recuerdo de aquellos años del franquismo en este buen libro.

 DESPIADADOS

 Despiadados e hijos de la gran …, aquellos que golpearon a nuestra Ana Guevara en incidente de tráfico, ella dice que es la misoginia, en un país donde criticamos a Trump por ojáis, pero aquí la ejercemos. Ojalá y los alcance el brazo de la ley, y los refunda en la cárcel, que es donde deben estar estos salvajes.

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