Aquellas tomas del pasado

7 marzo 2018 | 11:59 hrs |

Por Gilberto Haaz Diez

 

*Si tenemos gente extraordinaria y talentosa ganando Oscar. ¿Por qué no tenemos políticos merecedores del Oscar y una selección mexicana de fútbol, que también ande en las alturas?.
Camelot.

En el pasado, cuando fenecía el gobierno y desde el gobernador hasta los secretarios y achichincles buscaban su salida y escapada, Veracruz se tornó en un Estado fallido, un vacío de poder, sin orden, sin la presencia de los operadores políticos y de los secretarios y subsecretarios, que remediaban lo irremediable. No es echar leña al árbol caído, no es criticar lo que en un tiempo aquí mismo lo escribimos, mas ahora que el ex gobernador pasa por una penuria carcelaria y muchos de sus secretarios y diputados y esos aliados dizque fieles, le abandonaron a su suerte. Qué ocurría. Ocurría que cada semana o incierto día, el juego de todos aquellos que se oponían a algo era tomar las carreteras o las casetas o las mismas instancias de Gobierno. Aquí en Orizaba, la Jurisdicción Sanitaria Número 7 era tomada cada que se les pegaba la gana, por la razón que fuera hacían un paro y dejaban de atender a la gente, en área tan importante como la salud, para los que menos tienen y requieren de ese servicio. No había semana que no hicieran un plantón. A la calle todos. Y nadie venía a poner orden. Pasaban los días y así se tornaba ese juego ingrato de tomar las dependencias de gobierno. El sector educación también confrontó estos pasos. Igual ocurría con las dichosas casetas de la mugre autopista de Capufe. La de Fortín era un día sí y otro también bloqueada. Los alcaldes de los pueblos cercanos, llegaban con veinte personas y la bloqueaban porque no les habían pavimentado su cuadra o no les habían construido un puente que se había prometido, o no les llegó el recurso pactado, palo, a tomar la caseta y no permitir el paso de vehículos y la gente que ahí se movía. Era constante. Uno, para salir a la carretera había que preguntar todas las mañanas si estaba tomada. Parecía borracha de tanto tomarla. Cuando Miguel Ángel Yunes Linares andaba en campaña, prometió que eso se terminaría. Aplicaría la ley, porque las protestas son válidas y las acepta la Constitución como sagrado derecho, lo que no es válido es que atropelles los derechos de los demás. Llegó Yunes y ganó el gobierno y cumplió su palabra. La primera fue una mujer, que en Xalapa hacia berrinches y algo iba a tomar, de palomita la quitaron de ahí, con firmeza y sin rudeza. Los 400 Pueblos no se han vuelto a encuerar. Igual ocurrió en las casetas. Llegaba la policía y a detenerlos. La Jurisdicción Sanitaria jamás hizo otro plantón. Entendieron el cambio. La mano firme del gobernador se imponía. Eso hay que reconocerlo y aplaudirlo al gobierno. Terminó con esas jaladas de tomar las autopistas y hacer paros a lo loco, que solo llevaban a pedirle dinero al gobernante o canonjías especiales. O crear un caos. Todas las tomas suelen ser políticas. Lo cuento porque hay un paro loco en el Tecnológico de Tierra Blanca, donde de 3904 alumnos 60 se quejan y han tomado las instalaciones. Hasta allá llegó Alejandro Torruco Vera, director de Educación Tecnológica, a intentar poner orden. Maestros despedidos con anterioridad, han motivado estas quejas, y movido algunos alumnos, el fondo es político y laboral. Los despedidos ya marcharon. Por muchas irregularidades.

LA BAJA AUDIENCIA (OSCAR)
El Oscar registró una baja audiencia, para los americanos. El mismo Trump jugó con eso, asegura que la audiencia bajó porque ya no hay estrellas como él. Si chucha. Fue tanto el éxito, que titularon “Vamos a construir un Muro de puros Oscar”, dijo Iñarritu, en un Oscar donde la lengua española brillaba. Pues de los últimos cinco Oscar ganados, cuatro han sido mexicanos. Es verdad que las cintas ahora no crearon tantas expectativas, como en el pasado, y quitando La forma del agua, un nuevo concepto en cine, las demás, medias furris. El programa en vivo de casi cuatro horas de duración promedió un total de 26.5 millones de espectadores, según datos de Nielsen en un comunicado de ABC, una baja frente a los 32.9 millones del 2017 y menos que los 32 millones del 2008, que ahora es el segundo año de menor audiencia. Cierto, la noche fue mexicana hasta las cachas. ¿La habrá visto Donald Trump? Quizá por eso no hubo audiencia americana. De entre lo rescatable, el vestido amarillo de la actriz Eiza González, que se hizo más famosa por los memes que por su presentación. Y cómo desentonó Gael García. Parecía mariachi del Tenampa. El Oscar da flojera, quizá por eso Televisa no arriesgó el pago por transmitirla. El gran Guillermo Del Toro soltó la frase más política de la vida. Va: “No me gusta que me felicite Enrique Peña Nieto. No me gusta porque México es un país que ha tenido grandes personas de todo: atletas, artistas, científicos, filántropos, etc., pero no hay grandes políticos, a veces me lo pregunto: ¿Cómo es posible que no nazcan diez políticos que hagan lo que se tiene que hacer, que tenga esa vocación? Un atleta mexicano va y hace lo que tiene que hacer. Si tiene que correr los cien metros planos se prepara y lo consigue. Sin embargo, lo que es la clase política está totalmente pervertida, hay todo un rollo para hacer justamente lo contrario de lo que se debería de hacer”. Tan, tan.

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Esta es opinión personal del columnista.