Anaya va a ganar (Segunda parte)

12 febrero 2018 | 13:28 hrs | | Jorge Miguel Ramírez Pérez

Por Jorge Miguel Ramírez Pérez

 

Dos alternativas se perfilan: una, la de transformar las condiciones mediante cambios paulatinos y pacíficos; y otra, la de hacer cambios que dividan a la sociedad mediante un espectro violento.

A Obrador se le asocia con esta última postura. Aunque lo niegue. Nadie que ofrezca hacer alianza con los narcotraficantes, que fustigue al Secretario de la Defensa; y que quiera hacer regresar a México como era hace cuarenta años, puede hacerlo sin violencia.

Obrador lleva una campaña desde antes del 2006, su método es trastornar al estado en su esencia. De hecho nadie en sus cabales, que se recuerde en el mundo; se ha propuesto incorporar abiertamente, un acuerdo con los delincuentes en su propio país.

Quien no entienda este hecho, como un grave y cínico antecedente de traición al estado mexicano; no tiene una idea de lo que está en juego en esta elección. Sencillamente Obrador quiere despojar de toda legalidad al estado, arrancar de tajo sus instituciones, no reformarlas.

Ese es el objetivo de Obrador: desestabilizar al sistema, provocar un caos, como esa fumada de trasladar las secretarías a los estados, para que los titulares puedan rivalizar con los gobernadores y para repartir cargos a los adictos a su persona, en las regiones del interior y al mismo tiempo echar a la calle a los sindicalizados y a los de servicio civil.

No nos hagamos, quiere inaugurar una dictadura.

La otra opción la del cambio escalonado la tiene Anaya. ¿Por qué? la alternativa de Meade, no existe en el panorama de lo que está en la mesa. El candidato del PRI, no considera en absoluto para nada, el cambio. Cree que él está sobre los errores de su partido. u canitur es una defensa a ultranza para indexar a los contribuyentes las malas administraciones, los derroches y la corrupción con sus saqueos y endeudamientos. No es otra cosa.

De tal suerte que Anaya representa la única opción real en la boleta, por un cambio sin virulencia, un cambio ordenado.

Y eso lo van a ir entendiendo los votantes: unos ya lo entienden; faltan los tradicionalistas, que se aferran todavía a darle una oportunidad más, a los irresposables del PRI; y faltan todos los demás, que no pueden caer en el juego de malgastar el voto en personajes de caricatura, los dizque independientes.

Hasta los que no votan, deben votar para seguir absteniéndose, si quieren.

Ese es el voto inteligente.

Porque lo demás es dejarse morir en vida, Los alemanes desesperados del mal gobierno votaron por Hitler; los venezolanos hartos de los corruptos, votaron por Chávez. Todos usaron de las pasiones y tiraron al basurero los razonamientos. Sus hijos, sus nietos se los demadan.

No se la acaban. Hay que pensarle.

Los que están convencidos en primer lugar, de que Anaya va a ganar, son sus contrincantes del gobierno.

Las baterías que usan en esta etapa son los encabezados y los comentaristas de consigna que Insultan y sobajan a Anaya, mas que a cualquiera. Para él los ataques son la mejor medida de que las cosas marchan bien. “Los perros ladran Sancho, señal que vamos andando”. El relato del Proceso de la Fundación para comprar un edificio del PAN en Querétaro , refleja el tratamiento desesperado de darle una fuerte carga de sospecha a un asunto sin delito. No traen más.

Y ni cambiando al del CISEN saldrá más. No es el caso de Obrador que se cura en salud, diciendo que sabe que ese organismo, tiene un expediente gordo de sus trapacerías. Ese sí es un pájaro de cuenta.

La dinámica como ha sucedido, en otras ocasiones va a ir escalando por segmentos. El analista Raymundo Rivapalacio, da cuenta de las inclinaciones de los empresarios. Cada vez menos van a escuchar el canto de las sirenas rumbo a las escolleras.Ya no los va a sorprender Romo el ingenioso del embuste..

Y cada día que pase la cabeza, gana terreno sobre los pies de barro. Solo hay que darle seriedad al curso, alejarse de los chamaquismos.

El escenario se volvió repetitivo para los competidores de Anaya. Ya subieron al nivel de riesgo mostrándo cartas mayores, dos ejemplos: las encuestas de El País, diario de izquierdas, favoreciendo a Obrador; y los comentarios de Carlos Slim a través de testaferros, en el The New York Times dando como seguro ganador a Obrador prematuramente.

Son los esfuerzos de los monopolistas, incluyendo a la malograda Televisa, por colgarse de un clavo ardiendo, apostando a volver al pasado, a ver si son reversibles las canongías perdidas.

Pero no será así. Carlos Slim seguirá perdiendo, ya tiene 30 mil millones de dólares menos. Quiere que Obrador llegue para sacar a sus competidores; hasta invitó tragos de whiski de 40 años a Bill Clinton… para avalar a Obrador, no nada más como aficionado del beisbol.

Solo un detalle: con un leve retraso en la Historia.

Los Clinton ya no mandan.

Es Trump, y por eso no pueden los Murat darle caballazo a Meade; porque Videgaray el único interlocutor que tien México, es el que lo matió y estará con él, hasta que pierda rotundamente. Los dos quieren salvar su cabeza.

A Salinas y a Peña, publicamente ya los amnistió Obrador… deben estar preocupados.

Anaya va a ganar.