Anaya debe explicaciones

12 febrero 2018 | 21:55 hrs | Por Javier Roldán Dávila | Javier Roldán

La insoslayable brevedad

Una parte del verdadero cambio, consiste en no quedarse con el vuelto

Los reportajes periodísticos que sugieren presuntas conductas ilícitas del precandidato presidencial Ricardo Anaya, han sido calificados, por este último, como parte de una estrategia de guerra sucia del PRI, en contra de sus aspiraciones.

Que el sistema en el poder, use estas y otras artimañas con tal de destruir a un adversario político, no es novedad, lo han hecho como parte de sus mecanismos de supervivencia.

Sin embargo, el ‘joven maravilla’ debería ir más lejos y demostrar que, en efecto, el origen de sus propiedades a últimos tiempos, se corresponde con los ingresos legales obtenidos en su vida pública, además, debe aclarar que su familia no se ha visto beneficiada por algún tipo de tráfico de influencias.

Ricardo Anaya no quedaría en el supuesto de: aclaración no pedida, acusación manifiesta, porque su aspiración a ocupar la presidencia, lo obliga a manejarse con absoluta transparencia, sobre todo, si hace del combate a la corrupción bandera de campaña.

El tiempo apremia y si el mencionado tiene pruebas del ‘compló’, vendría bien que las presentara y que la hipotética guerra sucia, no quedará sólo como una elemental defensa.

*Esta es la opinión personal del columnista.