¡Américo Zúñiga, y el tigre que se sacó en la rifa!

15 enero 2018 | 10:03 hrs | Marcos Cruz Jara Morales

VENENOTAS

Por El Tlacuilo

Llegó el que tenía que llegar

No se contemplaba otra opción para la presidencia del PRI en Veracruz que la de Américo Zúñiga Martínez; uno de los hombres de mayor confianza y cercanía con el candidato a la gubernatura Pepe Yunes Zorrilla; pero que además lo respalda una carrera política de constancia y congruencia.

Como alcalde de Xalapa le tocó transitar con dos gobernadores “complejos”, Duarte de Ochoa y Yunes Linares, con quienes sostuvo un trato institucional pero se cuidó de no hacer amarres que lo marcaran de por vida. Logró capotearla a pesar de las presiones que recibió en varias ocasiones desde Sefiplan por parte de ambos mandatarios. Hoy con su llegada a encabezar su partido, debe sentirse compensado.

Llegó tumbando caña

A la llegada de Américo, los príistas vislumbran un PRI combativo. Así lo dejó ver el primer discurso de Zúñiga Martínez desde el edificio sede de su partido y ante un auditorio hasta la ma…xima capacidad de gente. Américo marcó distancia con el Gobierno panista de manera inmediata, Gobierno con el que tuvo que transitar durante un año como alcalde: “Nuestro proyecto de gobierno está basado en lo que la gente quiere, no en el capricho de una sola persona”, fue el primer arrimón.

Señaló que los veracruzanos estamos hartos y enojados por las condiciones actuales, para después dejarse ir “con todo” al señalar que: “Nunca como hoy habíamos visto tanta violencia”, “a esa violencia hoy se está sumando la violencia política, el encono, la guerra de un par de locos que no saben construir, que solo saben destruir” ¡Pa´ su mecha Marymar! Que nos presenten al piro maníaco que escribió el discurso.

Fue muy pronto, en sólo unos minutos el nuevo presidente del tricolor fijó posición; ahora solamente tendrá que aguantar los calambres, dardos y misiles que le serán enviados desde el Palacio de Enríquez para tratar de ablandarlo.

Para Morena también cargaba una piedra en el morral, la alusión fue clara al mencionar que: “Aquí (en el PRI) no cabe la improvisación, el engaño la soberbia y la apatía”, solamente le faltó rematar con un “¿Me estás oyendo loco?”

 ¡En caliente!

Inmediatamente después de tomar protesta vinieron tres nombramientos, entre los que se destaca el de Zeferino Tejeda Uscanga (que tiene más mañas que un Circo Chino) cómo Secretario de acción Electoral. Zeferino tendrá a través de ese cargo –de extrema confianza- la oportunidad de la revancha, después de que durante el pasado Proceso Electoral, Ramón Poo Gil entregó descaradamente la alcaldía de Veracruz a Chiquinando. Recordemos que Tejeda Uscanga era su director de gobernación; pero -exonerándolo sin siquiera mediar un Ave maría- desde la posición que ostentaba en ese momento, solamente le habrá tocado escuchar los rumores de la traición de Poo hacía su partido, y si acaso pasar el chisme a Renato Alarcón Guevara. Ahora “tío Zeferino” tendrá oportunidad de ir por el desquite. Por cierto, al ex alcalde de Veracruz, ya muchos príistas, en homenaje al maestro José José, le dicen “Poo Poo”.

Suelo disparejo

A Américo Zúñiga le corresponderá llevar un proceso electoral inédito para su partido, es la primera vez que el PRI contiende por la gubernatura sin que exista en el poder un gobernante afín. Tendrá que motivar a los militantes de su partido a sacar la casta.

A los ex funcionarios deberá exigirles que resistan la judialización que actualmente se vive por parte de la política oficial, pues ha trascendido que a los alcaldes salientes del PRI y de sus Partidos afines, los han sido intimidado bajo la amenaza de abrirles expedientes legales por cualquier cabo suelto ocurrido durante sus administraciones, en caso de que quieran apoyar al candidato a gobernador de su partido; lo dicen en corto, lo platican en voz baja y se ven muy acalambrados. De los del duartismo ni hablar, los tienen agarrados de los… expedientes.

Labor difícil

El nuevo presidente del PRI estatal tendrá que tejer fino la tan mentada “unidad”, que es tan complicada de llevar a cabo por los líderes de su partido.

Queda claro que si no existe unidad, las posibilidades de obtener buenos resultados se les alejarían.

Deberá cuidar e incluso echar mano de las fuerzas federales para que el Proceso Electoral que se avecina sea distinto que el pasado recientemente, en donde se reportaron en varios puntos del estado presencia de civiles armados en camionetas agrediendo a los votantes ¿rumor o real? pero sí sembró miedo entre los responsables de las casillas y en los electores ¿Quién o quienes resultaron beneficiados de la jornada del miedo? Sabrá dios, uno no sabe nunca nada.

Ponerle el cascabel al gato

El uso de los recursos públicos para fines electorales será otro enemigo a vencer para el PRI, pues si bien el gobierno federal es quien más aporta Programas Sociales al estado, son otros los que los re etiquetan y les sacan provecho. En Xalapa por ejemplo (terruño del nuevo presidente), son descarados los espectaculares promocionales del presidente de la Jucopo del Congreso, Sergio Hernández, que exhiben una evidente campaña anticipada, pagada con dinero del Congreso de los veracruzanos; eso sin contar las decenas de “casas de enlace”, en donde las encargadas (o encargados) reciben un salario fijo, además de despensas, laminas y otros artículos, que son utilizados para coaccionar el voto. Si el PRI no denuncia este tipo de artilugios, el fraude será consumado.

 ¡Ahora es cuándo chile verde, le has de dar sabor al caldo!

Ante este panorama está claro que Américo Zúñiga se sacó “la rifa del tigre”, y que se encuentra ante el reto más complejo de su trayectoria política, todo eso sin contar el compromiso personal de darle buenos resultados y llevar a la victoria a su amigo Pepe Yunes, quién le está brindando toda su confianza… ¡Que zapatotes tan grandotes para llenar!

*Esta es opinión personal del columnista