Algo de lo que no se debe olvidar

13 junio 2016 | 10:40 hrs | | Rafael Arias Hernández

Por Rafael Arias Hernández

Desastroso no recordar y tener siempre presente, que nada es para siempre; y, en tratándose de política y gobierno, más costoso y altamente perjudicial es borrar de la memoria, que  la constante es  cambiar.

Se comete el error, lo demás son consecuencias.

Pero como la naturaleza humana es especialista en la necedad o persistencia en el error, con sus consecuentes costos,  desastres y efectos adicionales, tal vez, es oportuno recomendar que no se cause más daño, pérdidas y contratiempos; incluso, que simplemente los implicados afectados,  no se hundan más, destruyan y autodestruyan.

Se ven mejor, aflojando y cooperando.

La realidad sigue en su forma de cambiar. Lástima que algunos se aferren. Los hechos contundentes así lo muestran. Ya hay gobernador electo, otra conformación caracterizara al Congreso del Estado y, en un abrir y cerrar de ojos, el nuevo gobierno enfrentara responsabilidades y deberes, compromisos y promesas.

De las primeras declaraciones y compromisos establecidos este domingo 13 de junio de 2016, por Miguel Ángel  Yunes Linares ya como gobernador electo,  sobresale uno que, a mi juicio, puede ser piedra angular que caracterice y distinga  la nueva etapa:

“…que las veracruzanas y veracruzanos vivamos en la democracia (…) le digo a todos los veracruzanos que la democracia llegó para quedarse”.

En pocas palabras, la noticia alentadora es que Veracruz se ha dado otra oportunidad. Esta vez de cambio y alternancia. Pero sobre todo, de fortalecimiento de la Democracia como sistema de convivencia libre, plural y civilizada.

Alienta sobremanera el compromiso de fortalecerla  y recuerda que esto no puede hacerse, ni realizarse, sin ciudadanía y sociedad siempre responsables, activas y participativas.

Necesarios ciudadanos y sociedad exigentes no complacientes, activos no pasivos, contribuyentes no excluyentes.

 

LA MAGNITUD DEL RETO.

Insistir e insistir. La cantidad y complejidad de los problemas presentes exige una estrategia de más y mejor  participación social; y de mayor efectividad gubernamental, real y evaluable.

Si todo por servir se acaba, cuando algo ya no sirve, se acaba más rápido,  de forma más contundente o de la peor manera.

Tal vez, también sea oportuno hacer ver a los involucrados que al régimen actual le queda  poco o nada, además de entregar de manera responsable y formal.

En efecto, al Gobierno de Veracruz no le queda más tiempo, ni dinero, tampoco confianza y credibilidad social.

Lo más grave de no entender, es no darse cuenta que no se entiende, que no se entiende.

 

SOLITARIO EN PALACIO.

No por favor, es hora de no dejar solo al gobernador con toda la responsabilidad y culpabilidad de la deplorable situación que padece y seguirá padeciendo Veracruz, cuando menos por unos meses más.

Responsabilizarlo de todo es una exageración. Que cada uno asuma su parte.

Además, por lógica hay que señalar que se comete una grave error, otra injusticia peor al ignorar, olvidar o minimizar a los otros responsables, los cómplices y hasta beneficiarios de innumerables excesos, abusos, ineficiencias y delincuencia en el gobierno.

Abyectos, serviles y cómplices. Intocables y reciclables hasta hoy con impunidad tienen que rendir cuentas,  devolver y restaurar daños causados.

De ahí que es preciso tener presente que hay quienes compartieron y comparten responsabilidad y culpa, para no olvidarlos. Presuntos responsables; prófugos potenciales; omisos, sumisos y cómplices;  autores intelectuales y materiales, responsables potenciales en su caso.

Y desde luego, al final también es justo y objetivo decirlo, debe identificarse, a unos cuantos, que pueden ser la excepción.

En todo caso, imprescindible evaluar y calificar el desempeño de cada uno sin excepción; no es lo mismo ser abyecto o servil, que responsable o eficiente.

Resumiendo. En cuanto a lo mal hecho, las pérdidas, desastres, retrocesos y desapariciones, incluyendo miles de millones de pesos que no aparecen,  hay que tener claro que la responsabilidad no es , ni se trata de una sola persona y que en cada caso, hay grados de responsabilidad y de reparación del daño que, incluso,  el fuero no debe detener. Regresar, devolver, reintegrar son verbos que se usaran más en el caso del agonizante gobierno estatal

Así que no hay que  confundir  ni confundirse.

Lo mal y peor de la lamentable situación,  es que no lo ha hecho solo el gobernador, hay con él otros miembros del gabinete, equipo de trabajo, grupo político, banda o pandilla,  o como se le quiera llamar.

Otros  de igual o mayor responsabilidad y culpabilidad, de acuerdo con obligaciones y atribuciones propias del desempeño del cargo; que,  aumentara  si se toman en cuenta arbitrariedades y abusos adicionales en su desempeño y comportamiento. ¿Quiénes son? ¿Deben rendir cuentas,  fiscalizados y evaluados?

Por lo pronto dos tipos o clases,  sobresalen de inmediato: los encargados de operar, administrar y entregar recursos públicos, bienes o servicios para atender las necesidades sociales y las funciones de las estructuras de gobierno: y los responsables de vigilar, supervisar y fiscalizar que todo se haga conforme a la ley y normas establecidas.

Los primeros son los responsables legales, administrativos y  presupuestales de cada área: y los segundos, son la Contraloría, el Órgano de Fiscalización Superior (ORFIS) y la Comisión de Vigilancia del Congreso.

Unos y otros deben responder a sus deberes y obligaciones, a los señalamientos y acusaciones que se les hacen y harán, respecto a  su desempeño.

Imprescindible y urgente. Evaluación pública y objetiva, para reconocer o reprobar su trabajo. Aceptar o condenar  lo hecho, bien o mal, y también lo que no se hizo.

De ahí que también resulte alentador el imprescindible trabajo de limpieza general y sin excepción, recuérdese que nadie por encima ni por afuera de la ley.

Urge erradicar de estructuras de gobierno a costosos e inútiles parásitos y extirpar verdaderos tumores malignos, que se han enriquecido a costa de limitaciones y sacrificios de millones de veracruzanos.

Hacerlo, invariablemente dentro de la ley y el respeto a libertades y derechos humanos.

Total el que nada debe nada teme; y frente a pruebas y evidencias no más encubrimiento y complicidad. Fin a la continuidad de la impunidad.

 

*AcademicoIIESESUV@RafaelAriasH.Facebook:VeracruzHoydeRafaelAriasHdez