Alerta UNICEF oleada mundial de casos de sarampión

Para luchar contra el sarampión, UNICEF hace un llamamiento urgente a los gobiernos, los proveedores de atención de la salud y los padres y madres para que intensifiquen sus esfuerzos, mediante la aplicación de la vacuna.

6 marzo 2019 | 7:27 hrs | Agencias | Mundo

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) alertó hoy sobre una alarmante oleada mundial de casos de sarampión, que constituye una amenaza creciente para la infancia, a pesar de ser una enfermedad altamente prevenible mediante la vacunación.

Dijo que alrededor de tres cuartas partes del aumento total de casos de sarampión en 2018 se registraron en 10 países, que incluyen Brasil, Filipinas, Madagascar, Ucrania y Yemen, donde se registraron brotes graves.

El organismo advirtió que los casos mundiales de sarampión están alcanzando un nivel alarmantemente elevado, sobre todo en 10 países que representan más del 74 por ciento del aumento total, pero también en otros que ya habían sido declarados libres del sarampión.

A escala mundial, 98 países informaron sobre el aumento de casos de sarampión en 2018 en comparación con 2017, especialmente en 10 países, entre ellos Ucrania con 30 mil 338 registros, Filipinas con 13 mil 192, Brasil con 10 mil 262, Yemen con 6 mil 641 y Venezuela con 4 mil 916.

Otras naciones afectadas son Serbia con 4 mil 355 casos, Madagascar con 4 mil 307, Sudán con 3 mil 496, Tailandia con 2 mil 758 y Francia con 2 mil 269 casos.

Sólo en Ucrania se registraron 35 mil 120 casos de sarampión en 2018, y según el gobierno, otras 24 mil 042 personas contrajeron la infección solamente en los dos primeros meses de 2019.

En Filipinas, en lo que va de año, se han registrado 12 mil 736 casos de sarampión y 203 muertes, en comparación con los 15 mil 599 casos que se produjeron durante todo 2018.

“Esta es una llamada de atención. Disponemos de una vacuna segura, eficaz y barata contra una enfermedad altamente contagiosa, una vacuna que ha salvado casi un millón de vidas cada año durante las últimas dos décadas”, dijo Henrietta H. Fore, directora ejecutiva de UNICEF.

Añadió que “estos casos no han ocurrido de la noche a la mañana. Del mismo modo que los graves brotes que estamos viendo hoy se extendieron en 2018, la falta de acción hoy tendrá consecuencias desastrosas para los niños de mañana”.

El sarampión es muy contagioso, más que el ébola, la tuberculosis o la gripe. Una persona puede contraer el virus hasta dos horas después de que el portador haya salido de una habitación.

El mal se propaga a través del aire e infecta el tracto respiratorio, poniendo potencialmente en peligro la vida de los niños desnutridos o de los bebés que son demasiado pequeños para ser vacunados.

Una vez que se produce la infección, no existe un tratamiento específico para el sarampión, por lo que la vacunación es una herramienta que salva la vida de los niños.

En respuesta a estos brotes, UNICEF y sus aliados están apoyando a los gobiernos para que ofrezcan urgentemente servicios de vacunación a millones de niños en países de todo el mundo.

En algunos casos, los brotes se deben a la deficiencia de la infraestructura sanitaria, conflictos civiles, escasa concienciación de la comunidad, la autocomplacencia y las dudas con respecto a las vacunas, tanto en los países desarrollados como en los países en desarrollo.

Por ejemplo, en Estados Unidos, el número de casos de sarampión se multiplicó por seis entre 2017 y 2018, llegando a 791 casos.

“Casi todos estos casos se pueden prevenir y, sin embargo, los niños se están infectando incluso en lugares donde simplemente no hay excusa para ello”, dijo Fore.

“El sarampión puede ser la enfermedad, pero, con demasiada frecuencia, la verdadera infección es la desinformación, la desconfianza y la complacencia. Debemos hacer más esfuerzos para informar con precisión a todos los padres y madres a fin de que nos ayuden a vacunar con seguridad a todos los niños”, alertó.

Para luchar contra el sarampión, UNICEF hace un llamamiento urgente a los gobiernos, los proveedores de atención de la salud y los padres y madres para que intensifiquen sus esfuerzos, mediante la aplicación de la vacuna a todos los niños de entre seis meses y cinco años durante los brotes, capacitación y fortalecimiento de los programas de inmunización.