¿Al César lo que es del César?

20 noviembre 2016 | 18:36 hrs |

Diálogos con “El Negro” Cruz*         

Mostradme la moneda. ¿De quién tiene la imagen y la inscripción? Y respondiendo dijeron: De César. Entonces les dijo: Pues dad a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios. Lucas 20:24-25

Algo que es muy difícil de entender, es cómo nos asumimos como seguidores de las enseñanzas bíblicas y sin embargo no hacemos nada o casi nada por llevarlas a la práctica cotidiana, nos comportamos de contentillo, cual veleta en medio de veleidosos vientos, actuamos en forma acomodaticia.

En este sentido, uno de los fenómenos más contradictorios que observamos, es la constante intervención de la cúpula de la Iglesia Católica en los temas de las políticas de gobierno, la curia se maneja como si fuesen un partido político y busca hacer proselitismo para causas totalmente ajenas a su campo de acción.

Me queda claro que cada quien, en lo individual o como grupo, está en libertad de proceder como mejor le parezca, el tema es que cuando se predica de cara a la feligresía, hay que ser consecuente entre lo que se dice y lo que se hace. No se vale utilizar la palabra de Dios para llevar agua al molino de intereses ajenos.

En este contexto, en tiempos recientes hemos sido testigos de la gran discusión que se ha dado en torno a los matrimonios igualitarios. Aunque no comparto en lo absoluto dicho tipo de uniones, considero que el cardenal Norberto Rivera eligió el camino de la confrontación, fustigando con un lenguaje inapropiado a la comunidad gay, lo correcto habría sido trasmitirles la palabra del Señor con gran misericordia. Se trata de ser piadosos, no de condenar sin dar la oportunidad de la salvación, esto vale para todos sin ningún tipo de distinción.

Además de dicho enfrentamiento, la alta jerarquía católica también ha mantenido un choque frontal con el Poder Ejecutivo, porque el presidente Peña Nieto propuso la legalización a nivel nacional de dichas uniones, y con los Poderes Legislativo y Judicial, que tienen en sus manos la resolución del controvertido asunto.

¿Acaso con esta conducta la Iglesia Católica no invade el ámbito de las políticas públicas?

Pero ahí no paran las cosas.

En los pasados procesos electorales en los que hubo la renovación de doce gubernaturas, varios curas de Veracruz y Aguascalientes, fueron denunciados ante las autoridades por presuntamente haber intervenido desde el púlpito en las campañas políticas, hay audios y videos que lo acreditan fehacientemente.

Justamente, los religiosos aprovecharon el tema de los matrimonios igualitarios para lanzarse en contra de los candidatos del PRI para con ello, tratar de convencer a los creyentes de no sufragar por el tricolor. Ahí están las sentencias de los tribunales que acreditan el caso, lo cual sienta un precedente para inhibir que estas conductas vuelvan a repetirse. En las democracias de verdad, no debe permitirse que nadie vulnere las reglas de competencia.

Desde luego, la posición mediática de los sacerdotes a través de sus voceros, es negar todas las acusaciones e insistir en que todo es un entramado para perjudicarlos, pero aunque no lo acepten, es más que obvio su intervencionismo en asuntos ajenos a las cuestiones de Dios. Al final de día lo único que se logra es vulnerar la fe de los devotos que no son tontos y condenan que sus pastores se inclinen por una opción que, quizá, no sea la de ellos.

Si muchas veces nos quejamos por la injerencia del gobierno en las cuestiones internas de las distintas iglesias, justo es que nosotros nos apeguemos al canon y dejemos los temas del César a las instancias que corresponda, solo así lograremos una coexistencia de respeto mutuo.

*Vivencias de Rafael “El Negro” Cruz, editadas por Javier Roldán