Ajustes al sistema de justicia penal

3 septiembre 2017 | 20:39 hrs | Por Tomás Mundo

A poco más de un año de la entrada en vigor de la Reforma Procesal Penal de corte adversarial surgieron voces gubernamentales –ante la nula capacitación de los operadores del sistema- que el sistema penal no servía, que debía ser reformado desde la cúpula Constitucional, y uno de esas propuestas iban de lo probable a lo ridículo legal; por ejemplo, ampliar el catálogo de la prisión preventiva oficiosa, hasta el informe del policía que solo basta que desde su escritorio asiente que oyó que fulano de tal va a cometer un ilícito para que con eso baste como medio de prueba, y la misma declaración sea tomada como prueba hasta la etapa de juicio oral, vaya analfabetismo jurídico.

Pero ¿Quiénes son los que quieren ampliar el catálogo de prisión preventiva oficiosa? Principalmente el jefe de gobierno capitalino, Miguel Mancera, la razón: los índices delictivos se le han disparado, precisamente por la deficiente capacitación en la materia adversarial por parte de sus operadores legales, y eso, contrasta y le afecta su imagen para buscar ser abanderado por el Frente Amplio de las Izquierdas, para ser el presidente de México; ojalá y no sea ni candidato.

Otro promotor de tales reformas es Renato Sales, quien a través del comisionado de la Policía Federal es quien está solicitando se amplíe el catálogo de delitos de prisión preventiva oficiosa.

Tales reformas a la que nos oponemos, cito a algunos –muy avanzados en el conocimiento adversarial en México, como es el caso del maestro Rodolfo Félix Cárdenas; y otros -quienes damos nuestro primeros pasos al verdadero conocimiento y expertiz de la reforma adversarial, pero que hemos tenido la fortuna de contar con maestros de talla internacional como lo es el profesor JESÚS ROMERO, jefe de defensores públicos de San Diego, California- se debe a que pareciera muy simple ampliar el catálogo de delitos de prisión preventiva, pero no lo es, es de suyo muy peligroso.

Me explico: En el artículo 19 Constitucional se contienen los delitos de prisión preventiva oficiosa, que son delincuencia organizada, homicidio doloso, violación, secuestro, trata de personas, delitos cometidos con medios violentos como armas y explosivos; en estos casos solo le basta a la policía y al fiscal no hacer nada, que el juez de control de oficio decretará la prisión del imputado; en los demás delitos, la fiscalía debe saber oralizar para pedir la prisión preventiva, prisión que no debe ser de más de dos años.

Pero ante las estadísticas que nos arrojan que los que actualmente enfrentan un proceso penal de corte adversarial son el 98 por ciento delitos que se cometieron en flagrancia, es decir, solo el 2 por ciento de investigación, lo que quiere decir que la policía no sabe investigar.

Esa es la verdadera razón por la que quieren ampliar el catálogo de prisión preventiva oficiosa.

A continuación les cito la lista de cómo quieren ampliar el catálogo de
delitos:
Aparte de los que ya están contenidos en el artículo 19 Constitucional, se agregarían: feminicidio, extorsión, robo de vehículos, robo de transporte de carga, robo a casa habitación con o sin violencia, posesión portación, fabricación, acopio y actividades conexas de
armas de fuego sin la autorización legal respectiva, delitos cometidos en materia de hidrocarburos, petrolíferos o petroquímicos y los demás delitos…..

Esto que pareciera simple no lo es, representa un enorme peligro para muchos ciudadanos, solo basta que la policía presente cargos contra usted por alguno de estos delitos para que se quede en prisión, y es de todos conocidos la forma en cómo operan las policías y los fiscales,
no sería la primera vez que sembraran armas, o lo acusaran de robo de combustible, etc, sin pruebas.

Precisamente es ante esa deficiente capacitación, y ante los nulos resultados ante la ciudadanía que es afectando a la misma, como pretenden justificar la baja de la delincuencia, esto es, es metiendo gente a la cárcel, en la mayoría de los casos inocentes, para justificar las autoridades que está bajando la delincuencia, esto es gravísimo.

A poco más de un año de la entrada en vigor del sistema acusatorio, se deben hacer ajustes al Código Nacional de Procedimientos Penales, pero no reformas a la Carta Magna, esto es, no ampliar el catálogo de delitos de prisión preventiva.

*Esta es la opinión personal del columnista.