Ahued: para Senador o nada

11 octubre 2017 | 20:05 hrs | Carlos Jesús Rodríguez

NI EL nombre ni la trayectoria política y empresarial tendrán validez para que Ricardo Ahued Bardahuil, el exitoso empresario xalapeño que ha sido alcalde, diputado local, Federal y amigo cercanísimo de priistas decida porqué posición desea contender abanderado por el Movimiento de Regeneración Nacional: “es la segunda senaduría o nada”, determina un destacado dirigente de ese partido. El llamado “rey del plástico y el peltre” deseaba ser abanderado a la diputación local, tal vez con la esperanza de que la próxima elección de Gobernador la gane Cuitláhuac García Jiménez, que disputó esa posición a Miguel Ángel Yunes Linares y a Héctor Yunes Landa en los pasados comicios, quedando en segundo sitio no por méritos propios sino por el arrastre de Andrés Manuel López Obrador, aunque dicen sus detractores que por el apoyo económico que le brindó el ahora, ex Gobernador en prisión, Javier Duarte de Ochoa. Hay quienes dicen que tras firmar el “Acuerdo de Unidad por la Prosperidad del Pueblo y el Renacimiento de México” –redactado por MoReNa-, el hidalguense radicado en Xalapa buscaba una oportunidad para disputarle la precandidatura a la Gubernatura a García Jiménez o, incluso, treparse a la postulación para la Senaduría o diputación Federal; nada más falso. Ahued quiere ser aspirante a la diputación local, pero en la cúpula nacional la decisión está tomada: -o es el segundo candidato a la Senaduría o no será nada-, ya que la primera posición será para Rocío Nahle García-, una ingeniero químico egresada en 1986 de la Universidad Autónoma de Zacatecas con especialidad en Petroquímica, oriunda de Río Grande, Zacatecas pero avecindada en el sur del Estado, y casada con el empresario constructor José Peña desde hace muchos años.

AHUED COMENTABA hace algunas semanas que ni aspira a la Gubernatura –en lugar de Cuitláhuac García- y, mucho menos a la Senaduría, y que lo suyo era disputar la diputación local, acaso con la intención de subirse a la coordinación del grupo parlamentario que, seguramente, en la próxima Legislatura será, mayoritariamente morenista, pero la respuesta ha sido un “no” rotundo, lo que podría desinflar al empresario que sigue unido al PRI, y en una de esas hasta acepta ser postulado por ese instituto a un puesto de elección popular que, en Xalapa, lo ganaría por amplio margen, incluso como independiente.

POCOS SABEN que meses antes de firmar el acuerdo con el Movimiento de Regeneración Nacional –sin afiliarse a ese partido, por supuesto-, Ricardo Ahued fue invitado por el Senador José Francisco Yunes Zorrilla para encabezar la Presidencia del Comité Directivo Estatal del PRI, pero hubo presiones para que se quedara Renato Alarcón que, indirectamente, entregó malas cuentas debido al rencor social contra el duartismo. “No fue culpa de Renato”, dijeron en la cúpula y entre los grupos de interés, y el ex delegado del Issste permaneció inamovible, pero los resultados no se han visto de entonces a la fecha por ninguna parte: el “tricolor” sigue inmóvil (como si le hubieran colocado una “araña inmovilizante), casi muerto, hiede a corrupción, y Renato no ha hecho nada para corregir el rumbo. Una segunda propuesta: -que entre Ahued-, y ahora la posición de los grupos, entre otros el de Carlos Brito Gómez, argumentó que no podría, puesto que nunca se afilió al “tricolor”, y por ello estaba imposibilitado. Tal vez fue esa postura la que terminó por hartar el empresario que decidió, entonces, firmar el acuerdo de MoReNa, aunque ahora comprende que en ese partido las cosas no son como en el resto, y acaso por ello podría quedarse sin una posición que disputar si no acepta la segunda senaduría.

QUIEN NI siquiera se inmuta es García Jiménez que ya tiene “luz verde” para ser, de nuevo, candidato de MoReNa a la gubernatura –ahora, sin Duarte como Gobernador-, confiado en que la fuerza de Andrés Manuel López Obrador lo lleve, por fin, al triunfo. El nombre Cuitláhuac, de acuerdo a estudiosos del lenguaje ancestral, deriva del verbo náhuatl: “cuitlahuiā” que significa: “estar a cargo de algo” y cuya forma de participio es Cuitlahuac: “el que ha sido encargado de algo”, aunque metafóricamente proviene de “cuitla” que quiere decir: “excremento, cosa difícil”, pero hay lingüistas que aclaran que ese nombre habría sufrido una alteración por parte de Malintzin o “Malinche” al mencionar el apelativo real del tlatoani que, en realidad, era Cuauhtláhuac: “Águila sobre el agua”, pero que ella, en son de burla o desprecio, lo llamó con el nombre de Cuitláhuac, siendo tomado por los conquistadores como real sin conocer el verdadero significado, y así quedó plasmado en la historia.
COMO FUERA, Cuitláhuac es Ingeniero Mecánico Electricista egresado de la Universidad Veracruzana. Tiene dos maestrías, una en Ingeniería Eléctrica por el Instituto Politécnico Nacional y otra en Ciencias en Control Avanzado por la Universidad de Mánchester en el Reino Unido, además de ser Doctor en Ingeniería por la Universidad Técnica Hamburg-Harburg de Alemania, lo que garantiza que Veracruz –en caso de ganar- sería un Estado “alumbrado” y con muchos “corrientes”. Y aunque al interior del Movimiento de Regeneración Nacional hay quienes no están de acuerdo en que repita como candidato, e incluso, sugieren a renombrados empresarios que estarían dispuestos a jugársela, la decisión de López Obrador está tomada, y el ex docente de preparatoria y en la UV será el abanderado, aunque su experiencia sea nula en materia de gobierno, que al fin y al cabo, “mientras más se sabe en la materia más se fracasa”, y acaso Cuit si pueda en seis meses acabar con la inseguridad.

EN ESE escenario, el PRI podría estrenar, finalmente, dirigente Estatal, y ya se barajan tres nombres: el de Fidel Kuri Grajales, propietario de los Tiburones de Veracruz –que a puro arponazo busca ganar las elecciones que se avecinan-; Américo Zúñiga Martínez, todavía, Presidente Municipal de Xalapa, y Alejandro Montano Guzmán, ex secretario de Seguridad Pública y ex diputado local y Federal, aunque dicen los que saben que en la lista está anotado, también, Gonzalo Morgado Huesca, el afamado “capitán chanclas” que ya fue dirigente de ese partido cuando apenas tenía 24 años, y que desea volver por sus fueros siempre y cuando el abanderado del PRI sea el Senador José Francisco Yunes Zorrilla. Del PAN mejor ni hablar: ya se sabe de antemano quien será el abanderado y quienes serán su “prensa amiga”. Así de simple. OPINA carjesus30@hotmail.com

*Esta es opinión personal del columnista