¡Ahued! genio y figura

9 octubre 2018 | 17:56 hrs | El Tlacuilo | Marcos Cruz Morales

LAVADEROS

Por El Tlacuilo

¡AHUED! GENIO Y FIGURA

En una publicación del Senador Ricardo Ahued Bardahuil en su cuenta personal de Facebook, se disculpa por la crisis de la administración municipal de Xalapa, que ha derivado en el colapso de las calles de la ciudad y en la incapacidad de recolectar la basura. El mensaje es por demás didáctico: “Me duele mucho, me lastima lo que está pasando en nuestra querida ciudad de Xalapa; Nuestra gente no lo merece.

Acuso recibo de todos los reclamos con respecto a la administración pública municipal que me han hecho llegar en estos días.

Lo anterior lo expreso con todo respeto y humildad y asumo con plena responsabilidad los reclamos airados en mi contra por ser parte del mismo proyecto.”

A don Ricardo le cabe toda la verdad, la mala imagen de Morena en Xalapa le pega a todos los involucrados en el proyecto de la cuarta transformación en el estado ¡Ojala ayuden pronto a don Polo, para que él los ayude también!

AHUED VO-LUNTARIAMENTE SE METIÓ

Se vio bien don Ricardo Ahued al admitir de frente los errores de la administración municipal de Xalapa, que es afín a su actual partido político.

El hecho de ofrecer una disculpa habló bien de su calidad humana; pero uno se pregunta ¿No sería don Polo el responsable de ofrecer disculpas a sus gobernados y corregir el camino?

Ahued ya había intervenido anteriormente para escuchar y buscar soluciones del tema del estacionamiento de Plaza Ánimas, que ha ocasionado una crisis en las ventas de los locatarios y riesgos innecesarios para los visitantes.

Bien por don Ricardo, aunque bueno, corre el riesgo de que en lugar de agradecerle la ayuda y la asesoría, se convierta en una figura incómoda para la administración municipal del Ayuntamiento que alguna vez gobernó, y gobernó bien.

¡Ya con tanta sinceridad hasta nos está volviendo a caer bien el zar del plástico!

EL ENEMIGO OCULTO

“Elvenar” es un juego de moda en la Web; se publicita autodenominándose como un “juego adictivo”; no dudamos que lo sea; lo cual nos lleva reflexionar hasta qué punto las Redes han tomado por sorpresa a las autoridades de Salud y de Educación entre otras.

En las escuelas se toman un tiempo para enseñar a los alumnos la higiene física, pero no la salud mental. Es decir así como se les dice a los alumnos de educación básica que deben cepillarse los dientes lavarse las manos etc. y ellos deciden si lo llevan a cabo o no, se debería también dar lecciones de los riesgos sociales y de salud que representa el uso de manera inadecuada del Internet y de la tecnología. No creemos que sea casual que la generación que ha elevado los índices de homicidios sea la misma que creció jugando a matar en los videojuegos. Que los hombres que consideran normal golpear y hasta matar a las mujeres son también los mismos que pelearon con ellas como si fueran hombres en el “Street Fighter”.

Físicamente el hombre es lo que come, y mentalmente es lo que vive.

DESCUIDO

La Salud mental es una de las áreas más desatendidas de la medicina institucional.

Un médico psiquiatra nos hacía notar la incongruencia de que en un penal de máxima seguridad veracruzano, los más de trescientos criminales internados tengan un alto estándar de atención. Se les cuida desde su alimentación hasta aspectos personales; mientras que los menos de noventa internos del Hospital de Salud Mental de Orizaba vivan en condiciones deplorables. Los primeros decidieron delinquir, mientras que los segundos no decidieron estar enfermos, sin embargo así son las cosas en éste “nuestro mundo del revés.”

El inmueble referido tiene más de cien años y se le notan; se fundó en 1898.

Sin embargo la deficiente atención no es privativo de Veracruz, pues el promedio de antigüedad de los hospitales de esa especialidad que existen en el país es de treinta y cinco años; en su mayoría funcionan a medias o de manera obsoleta debido a su deterioro.

Dice el dicho que de médico, poeta y loco todos tenemos un poco; seguramente es cierto. Nuestra faceta de poetas y médicos podemos vivirla sin riesgos, pero la de las enfermedades mentales aguas, porque su atención en Veracruz tiene un atraso de ciento veinte años.

DESHUMANIZADOS

Dicen que a un gobernador de hace algunos sexenios le presentaron un plan integral para rehabilitar a los indigentes que vivían en las calles de los diversos municipios del estado (muchos con problemas mentales); inmediatamente preguntó “cuánto costaba eso”, y le dieron una cifra elevado de dinero, a lo que respondió que él lo solucionaba con unos diez mil pesos (de nuestros tiempos). Sorprendidos le preguntaron los médicos cómo lo haría, a lo que respondió: “¡contratando autobuses para irlos a abandonar a Puebla!” ¿Cruel verdad?

Sobra decir que el Programa propuesto por los médicos nunca se llevó a cabo, pero el propuesto por el ex mandatario dudamos que no lo hayan aplicado.

Al parecer aquella vieja manera de ver a los enfermos mentales no ha cambiado mucho. La locura a veces está en los encargados de crear la infraestructura para atenderla.

NOTA AMABLE Y PARA COMELONES

Si usted es de “buen diente” y vive en Xalapa o zonas aledañas, no se puede perder un recorrido gastronómico por el vecino municipio de Banderilla.

Entrando a Lucas Martín (a un costado del campo de beisbol) hay una carnicería, cantina restaurante llamado Mares, es uno de los sitios de mayor tradición de ese municipio; tienen un extraordinario sazón, abre todos los días, los fines de semana hay tacos de carnitas y de guisado, pero lo mejor del lugar es la longaniza en salsa de chile seco.

En Banderilla todos los habitantes tienen su paila en su casa; por eso en cualquier restaurante, fonda o puesto de la avenida principal que usted se detenga va a encontrar los mejores chicharrones de la región.

Ahora que si usted es noctambulo los tacos de “El Torito” (frente a Aurrera) están para olvidarse de la dieta.

Si decide compartir este bloque, es solamente para buenos comensales. Vale la pena que si usted y sus amigos son sibaritas, o “tragones” como les dicen en mi pueblo, no dejen de hacer el recorrido.