¡Aguaaaaas!

22 julio 2016 | 13:19 hrs |

Por Mario Noriega Villanueva

Lo que se veía desde un principio como viable, se concretó anteayer donde una mayoría demócrata decidió otorgarle la candidatura a la Presidencia de Estados Unidos de América, al promotor de la discriminación, del racismo irracional y del enfrentamiento contra todo mundo.  Huelga decir el nombre porque el mundo  entero lo sabe, ha estado  en desacuerdo con el muro que pretende construir y que pague México, su fobia contra los de color que ha desatado balaceras y policías acribillados.

 

Donald J. Trump, es un tipo a punto de la esquizofrenia y realmente, el gigante vecino, no se merece esa suerte, con todo y lo que ha perjudicado a México. Ningún país se merece un mandatario como el empresario metido a político, pero la decisión de los demócratas fue para otorgarle la candidatura, por lo que se espera una campaña intensa, de descalificativos como los que se han estado haciendo hacia su inminente contrincante, la republicana Hillary Clinton. El gigante vecino contagiado por el síndrome Veracruz.

 

Ojalá y nos equivoquemos pero las balaceras que han ocurrido en diferentes importantes puntos de la geografía de Estados Unidos, fueron producto de ese fomento del odio que impulsa Trump y que está enfrentando a hermanos contra hermanos, independientemente del color. La soberbia es mala consejera y está haciendo su chamba con estos resultados tan funestos como criticables que no deberían de darse y menos abonar a estos tiempos violentos que se van haciendo cada vez mayores, ya ven lo de Niza en Francia.

 

Y nos referíamos al síndrome Veracruz porque veremos en Estados Unidos, una campaña como la que todavía no acaba de pasar en nuestra entidad, porque lo que siguió tras la elección del 5 de junio, ha continuado con todas las malas consecuencias que dejará heredadas el Trump veracruzano llamado Javier Duarte de Ochoa y su camarilla de bandidos que acabaron con la entidad y se llevaron todo el dinero para repartírselo entre ellos valiéndoles hija de abuelita que sus paisanos se hundan en la miseria y la pobreza.

 

Ya se vio cómo los misiles Trumpistas dirigidos a su contrincante Hillary Clinton, han sido de no muy buenos amigos y lo que le contestarán tampoco lo serán, por eso decimos que la herencia de Javidú, su amo y sus bandidos, trascendió las fronteras y ahora tendrá su réplica corregida y aumentada en los Estados Unidos de América, donde la campaña apenas se iniciará para culminar en noviembre pues en enero del año próximo, tendrá que tomar posesión el próximo presidente o presidenta de ese país.

 

Hemos sostenido en entregas de hace muchos años, en que Estados Unidos es un país para matar y no nos hemos equivocado pues ya ven cómo las balaceras sobre todo en instituciones educativas, son más seguidas y los exterminios preferentemente de norteamericanos de raza negra a manos de la policía –y de mexicanos o personas inmigrantes–, son más continuas. EUA es una nación que vendrá exterminándose entre sí o que generará tanto odio –sería mayor si llega Trump a la Presidencia–, que habrá países que se unan contra él y entonces tendremos la tercera y última guerra mundial porque de ahí, el planeta desaparecerá por el uso de armas tan sofisticadas como poderosas que desaparecerán grandes extensiones y cientos, miles de millones de humanos.